Manex Darceles (Miru Studio): “Siempre sentí que quería emprender pero no sabía que se llamaba así”

Manex Darceles (Hondarribia, 1997) estudió informática en la UPV y, junto con su amigo de la infancia Eneko Barandiaran, ingeniero aeroespacial, ha puesto en marcha Miru Studio, una startup de videojuegos de realidad virtual. Ambos tenían inquietudes emprendedoras desde niños pero no sabían que eso se llamaba emprendimiento.

Esto es lo más interesante que nos contaron en la entrevista que les hicimos:

  • Darceles y Barandiaran siempre habían construido cosas desde niños, incluidos cohetes que después intentaban lanzar en el campo. Aunque estudiaron cosas diferentes, el trabajo de fin de grado lo hicieron conjuntamente para crear un entorno virtual en el que simular despegues y aterrizajes de sus naves espaciales. “No habíamos oído hablar de emprendimiento hasta que un profesor me propuso contar mi proyecto a los gestores de la aceleradora Eywa Space en Donosti. Me reuní con Pablo Ayala, Taig Mac Carthy y Mikel Pajares y ellos me dieron la oportunidad de desarrollarlo en su espacio. Ahí nos dimos cuenta de que lo que habíamos hecho era una especie de MVP (producto mínimo viable) y que lo que faltaba era llevarlo al mercado. Casi sin darnos cuenta emprendimos, pero está claro que eso era lo que siempre habíamos querido hacer”, explicó.
  • El proyecto original de Darceles y Barandiaran resultó ser demasiado ambicioso para una industria, la aeroespacial, en la que hay empresas gigantes. Así que pronto empezaron a pivotarlo, con ayuda de los menores de Eywa Space. “Cambiamos de industria y nos pasamos a la de videojuegos casuales para realidad virtual. Ahí identificamos la tecnología del hand tracking para que el usuario pueda interactuar solo con sus manos y nos especializamos en ella. Nos faltaba encontrar un juego en el que se pudiera aplicar este método de realidad virtual, así que probamos varios con metodologías de lean startup. El que terminó pasando todos los filtros es el que se llama Fingerland y que básicamente consiste en disparar a marcianos con las manos. Es una especie de space invaders en 3D y realidad virtual”, explicó.
  • Convertido en estudio de videojuegos, Miru Studio tiene ahora a diez programadores, artistas y diseñadores que emplean Unity y SDK para desarrollar sus productos de entretenimiento. Para financiar esta actividad, han entrado en BerriUp y han recibido una beca de una firma norteamericana. “Nos hemos decantado por Oculus Quest, que tiene unas gafas de trackeo nativo de las manos. Una vez tengamos el producto terminado, lo pondremos en la tienda de Oculus (Facebook), donde ya hay 300 juegos y 3 millones de usuarios, una cifra que crece exponencialmente. La visibilidad que lograremos ahí es en sí misma la mejor campaña de publicidad que puedes hacer. Además, estamos en un sector que no está muy saturado porque todavía hay poca gente haciendo juegos de realidad virtual y probablemente más demanda que oferta. Se pueden contar con los dedos de la mano la cantidad de juegos disponibles con hand tracking, lo que nos da una enorme ventaja. Los ingresos vendrán de la venta del juego, que estará entre 10 y 15 euros por copia”, añadió.

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