Los retos del negocio de la salud

Al negocio de la salud, uno de los más jugosos, le acechan cambios muy fuertes a medida que los smartphones vayan incorporando aplicaciones de autodiagnóstico y el big data mejore los análisis de tratamientos. A esta nueva industria Google la denomina “curar la muerte”. Y hay un sinfín de startups que quieren aprovechar estas oportunidades. Veamos cuáles son y qué tendencias están anticipando.


Empecemos por algunos datos que explican lo cuantioso del negocio y las posibilidades de optimizar el actual cuidado de la salud:
– Los costes de la sanidad no paran de crecer. En España ya suponen un 17% del PIB. Se calcula que en 2015 el 25% del presupuesto familiar tendrá que ir destinado a esta finalidad.
– Los enfermos crónicos cuestan mucho. Son el 5% de los consumidores de salud y suponen el 50% del coste sanitario (el 70% en el País Vasco). Requieren un trato específico.
– Algunas enfermedades, como el cáncer o la hipertensión, son cada vez más caras porque los tratamientos se están sofisticando. Es más necesario que nunca prevenir.
– El comportamiento individual (el “no cuidarse bien”) está detrás del 50% de las enfermedades. Empieza a ser discutido que la sanidad sea un derecho reconocido para todo el mundo, independientemente de su actitud personal. Y lo malo es que pronto será posible verificar que alguien se está cuidando, con lo que habrá seguros adaptados para personas “responsables” y gente a la que nadie quiera asegurar por su despreocupación personal.

Y veamos ahora las tendencias desde un punto de vista más tecnológico:
– La tendencia más revolucionaria es sin duda la de las aplicaciones de salud para smartphones y los futuros wearables. Hoy ya es posible controlar los ciclos de sueño, la frecuencia cardiaca, la presión arterial o la actividad física. Pero pronto, de la mano de los implantes cutáneos (sensores biométricos y otros chips), iremos mucho más lejos. La telemedicina, que algunos prefieren denominar “consumerización de la medicina” en cuanto cualquiera podrá tratarse a sí mismo, vendrá por aquí.

– El big data permite analizar datos de tratamientos y síntomas con el fin de acelerar la extracción de conclusiones. Hay que recordar que el primer ejemplo de big data en Internet lo lideró Google con un rastreo de menciones de la gripe que permitía identificar epidemias. IBM también está muy interesada en este campo.

– La impresión 3D ya está abriendo un mundo de oportunidades en la ortopedia y en la producción de herramientas quirúrgicas. Cara al futuro se habla incluso de impresión 3D de órganos humanos a partir de 2019.

– La mezcla de realidad virtual y de implantes neurológicos va a permitir realizar diagnósticos y tratamientos de salud mental mucho más extensos. Aquí participan startups como Emotiv, que intenta traducir pensamientos en acciones con ayuda de un casco. El centro tecnológico Vicomtech tiene muchas investigaciones abiertas en este área.

– La biología, que es la ciencia que nos permite entender lo que ocurre en nuestros cuerpos, se está haciendo digital. Este fenómeno está muy relacionado con la secuencia del genoma humano, cuyos costes se han reducido sustancialmente hasta hacerla accesible a casi cualquier patrimonio.

– La utilización de software libre en los hospitales, la interoperabilidad entre gestores sanitarios, el open data y la mayor transparencia que Internet introduce en todos los sectores contribuyen a reducir costes y a optimizar procesos. Entre otras mejoras, ya lo estamos notando en que hoy en día nos empieza a ser posible consultar opiniones sobre los médicos que nos van a tratar. Recordar en este sentido que todos los ordenadores de los servicios sanitarios de la Junta de Extremadura incorporan un sistema operativo basado en Linux, Lingobex Salud.

– El alargamiento de la vida con la ayuda de drogas especiales, del rejuvenecimiento de tejidos y células y la sustitución de órganos humanos.

– La creación de plataformas específicas para crónicos en las que ellos mismos atienden consultas y actúan como apoyo psicológico de otros pacientes. La firma vasca Saludnova trabaja en este campo.

Veamos ahora algunas de las empresas que están haciendo cosas en estos ámbitos:

– Apps de salud hay más de 100.000 y tanto Google como Apple quieren desarrollar sus sistemas operativos en esta línea. Algunas destacables son AliveCor (monitoriza el corazón), CellScope (hace fotos del oído interno para observar posibles infecciones), Ginger.io (monitoriza cuánto se usa el smartphone para hacer un seguimiento de la salud mental del usuario), TraveDoc (especial para viajeros) o PrevColon (prevención del cáncer de colon).

– Junto a las apps hay que destacar los cacharros diseñados expresamente para monitorizar constantes de salud. Es el caso del FitBit, del Jawbone, del Nike Fuelband o del Polar, pero también del PulseOn de Nokia, que permite vigilar constantemente la frecuencia cardiaca. También hay que incluir aquí a Owlet, dirigido específicamente a la vigilancia constante de un bebé, y a los CubeSensors, que no examinan a las personas sino al entorno en el que viven (calidad del aire, temperatura, humedad, ruido, presión atmosférica). Están surgiendo tantos aparatos de este tipo que incluso Samsung (SAMI), Apple (HealthKit) y Google (Google Fit) han desarrollado plataformas encargadas precisamente de centralizar la información procedente de todos ellos.

OpenTele. Es un sistema de monitorización a domicilio de la salud con la ayuda de tablets que ha sido desarrollado por el Gobierno de Dinamarca y es distribuido como open source. Un consorcio vasco en el que participa un centro sanitario ha desarrollado un sistema similar, M-Health, que recoge información del paciente y la remite a sus médicos de forma automática.

– Alme for Healthcare es un asistente virtual que responde a preguntas sobre temas de salud utilizando tecnologías de procesamiento del lenguaje natural y de inteligencia artifical. Es una especie de médico virtual.

– Saludnova tiene un sistema de gestión de redes sociales para enfermos crónicos. Compite con la norteamericana MyHealthTeams, que ha desarrollado también productos similares para mujeres con cáncer de pecho o con esclerosis múltiple.

– Empresas como Q&A network y Healthtap ayudan a encontrar al mejor médico para cada dolencia a través de apps móviles.

– IBM ha apostado fuerte por su herramienta semántica Watson, que es capaz de analizar rápidamente millones de datos buscando conclusiones de valor. Su principal aplicación es precisamente la médica. Entre otros sitios donde se usa destacan 14 institutos de tratamiento del cáncer de EE.UU. y Canadá que, en sus tratamientos, mezclan información terapéutica con la procedente del ADN de los pacientes para ir detectando mejoras qué celulas mutantes están causando la enfermedad.

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