José Poza, José Galíndez y Víctor Urrutia, además de Kutxabank, entran en Salto
Los empresarios José Poza, José Galíndez y Víctor Urrutia, junto con Kutxabank, se han incorporado al accionariado de Salto Systems en una operación que refuerza el peso del capital vasco en uno de los principales grupos tecnológicos de Euskadi. La información ha sido adelantada por Diario Vasco y Expansión, que indica que la valoración del unicornio guipuzcoano alcanza ya los 1.500 millones de euros.
La reorganización accionarial supone el relevo de parte de los inversores financieros que entraron en la compañía de Oiartzun en 2020 para impulsar su crecimiento internacional. En esta nueva etapa se incorporan Key Wolf, el vehículo inversor de José Poza; Beraunberri, de la familia Galíndez Zubiría; Asúa Inversiones, vinculada a la familia Urrutia; el fondo británico Inflexion Private Equity Partners; y también Kutxabank, a través de su vehículo de inversión Indar Kartera, cuya entrada ya había trascendido previamente.
En paralelo, abandonan el capital los fondos Peninsula Capital Partners y Sofina, que culminan así un ciclo inversor de seis años con una importante revalorización de su participación. Por su parte, Alantra y el family office francés Florac han optado por reinvertir y mantenerse como accionistas.
Según la información publicada por Diario Vasco, el grupo formado por los nuevos inversores y los accionistas que han reinvertido se hace con aproximadamente un 33% del capital de Salto Systems. El 67% restante continúa en manos del equipo fundador y de accionistas históricos, preservando el control de la empresa desde Euskadi.
La operación no implica una ampliación de capital ni la emisión de nuevas acciones, sino una compraventa entre accionistas. Tampoco conllevará cambios en la dirección, la gobernanza o la estrategia de la compañía. La incorporación de varios de los principales family offices del País Vasco representa un respaldo a la voluntad de Salto de mantener su independencia y su arraigo territorial pese a su dimensión internacional.
Durante el proceso de búsqueda de nuevos inversores, que se ha prolongado durante casi un año, la empresa recibió el interés de algunos de los mayores fondos internacionales, entre ellos KKR, CVC, Temasek, la Corporación Financiera Alba o Lukas Asset Management, vinculada a los herederos de la familia fundadora de Aldi. Sin embargo, finalmente la compañía optó por una combinación de capital local y un único socio internacional, el británico Inflexion.
El presidente de Salto Systems, José Antonio Itarte, y el ex consejero delegado Javier Roquero han liderado el proceso de reorganización accionarial con el objetivo de garantizar una transición ordenada y preservar la independencia de la empresa.
El consejero delegado, Marc Gómez, ha asegurado que la entrada de los nuevos accionistas no altera el plan estratégico aprobado por la compañía. Salto mantendrá su apuesta por la innovación, el crecimiento internacional —tanto orgánico como mediante adquisiciones— y el desarrollo de nuevas tecnologías de acceso e identidad digital.
La operación consolida un modelo poco habitual entre las grandes empresas tecnológicas europeas: combinar la presencia de un inversor internacional especializado con un núcleo estable de accionistas locales que refuerzan el arraigo de una empresa nacida en Oiartzun y convertida en uno de los líderes mundiales en sistemas inteligentes de control de accesos.
