La tienda de comida preparada Goxue cierra en el Casco Viejo de Bilbao y culpa a la turistificación del barrio

La turistificación del Casco Viejo de Bilbao empieza a cobrarse víctimas entre los negocios que viven fundamentalmente de los vecinos. Goxue, una tienda de comida tradicional vasca para llevar, ha decidido cerrar después de casi doce años de actividad y sus propietarios señalan precisamente el cambio experimentado por el barrio como una de las principales razones.

Detrás de Goxue están Aritz Zubiaur y Fernando García, que pusieron en marcha el negocio a finales de 2014 en el número 6 de Carnicería Vieja. Su propuesta era bastante sencilla: cocinar allí mismo platos de toda la vida con producto cercano y venderlos para llevar. Bacalao, txipirones, croquetas, caracoles o sus propios ahumados formaban parte de una oferta dirigida sobre todo a quienes viven o trabajan en el entorno.

El problema es que ese público ha ido desapareciendo. Al anunciar el cierre, los propietarios han señalado expresamente «la turistificación del barrio» como una de las principales causas de la caída de las ventas que ha terminado haciendo inviable la continuidad de Goxue.

La paradoja es que el Casco Viejo tiene ahora muchos más visitantes que cuando abrió Goxue, pero no necesariamente más clientes para este tipo de establecimientos. El turista puede llenar las calles y consumir en bares, restaurantes, tiendas de recuerdos y establecimientos orientados específicamente al visitante, pero difícilmente sustituye al residente que compra comida preparada para llevársela a casa.

Es precisamente este cambio de composición del público el que está modificando progresivamente el comercio de las Siete Calles. Los negocios destinados al consumo cotidiano dependen de una masa estable de residentes y trabajadores, mientras que el incremento del número de visitantes favorece otras actividades con mayor gasto turístico.

El propio Ayuntamiento de Bilbao reconoce implícitamente la existencia del fenómeno. Este año ha endurecido la regulación de los alojamientos turísticos y ha identificado como zonas de alta concentración buena parte del Casco Viejo, Bilbao La Vieja, San Francisco-Zabala, Abando, Ensanche, Matiko, Uribarri, Olabeaga y Abandoibarra. El criterio utilizado para incluir una zona en esta categoría es superar las 2,01 viviendas turísticas por cada cien viviendas.

La nueva regulación limita la implantación de nuevos alojamientos en estas áreas, en un momento en el que el propio debate municipal gira ya alrededor de los efectos que tiene el crecimiento turístico sobre la vivienda y la actividad económica de los barrios. El Ayuntamiento sostiene, en cualquier caso, que el turismo representa alrededor del 8% del PIB bilbaíno y que sigue siendo una actividad complementaria respecto al resto de la economía de la ciudad.

Goxue era además un negocio particularmente vinculado al barrio. Durante la pandemia, Fernando García participó en la red de solidaridad creada en el Casco Viejo y puso incluso un teléfono a disposición de las personas que necesitaran ayuda.

Tampoco parece tratarse de un cierre provocado por una pérdida de interés por el producto. Todavía en 2025 Goxue participaba en actividades gastronómicas de Bilbao con sus ahumados artesanos y Fernando García cocinaba personalmente en eventos como Bilbao Whisky Topaketa. La sociedad que explota el establecimiento, Goxue Koop. Elk. Txikia, figura además oficialmente como una cooperativa de trabajo asociado dedicada a la elaboración y venta de alimentos y bebidas.

Su desaparición plantea así una de las contradicciones del éxito turístico de Bilbao: un barrio puede tener cada vez más gente en sus calles y, al mismo tiempo, cada vez menos clientes para determinados comercios tradicionales. Después de doce años cocinando para los vecinos del Casco Viejo, Goxue considera que ese cambio ha terminado jugando en su contra.

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