Compartir piso deja de ser cosa de estudiantes: Bizkaia lidera en España el alquiler de habitaciones entre mayores de 35 años
Compartir piso ya no es únicamente una solución temporal para estudiantes y jóvenes que empiezan a trabajar. Casi el 28% de las personas que buscan una habitación en Bizkaia tiene más de 35 años, un porcentaje muy superior al del conjunto de España y el más elevado entre las provincias con mayor demanda analizadas por pisos.com. El dato coincide, además, con unos precios que colocan a las tres capitales vascas entre las diez ciudades españolas más caras para alquilar una habitación.
El Informe anual de piso compartido en España 2026 de pisos.com dibuja un mercado que se aleja progresivamente del perfil tradicional del estudiante. En el conjunto del Estado, el 51% de los demandantes tiene entre 18 y 25 años y otro 29% entre 26 y 35. Los mayores de 35 representan, por tanto, alrededor del 20%.
Bizkaia sobresale precisamente por lo contrario. Entre quienes buscan una habitación, el 18,09% tiene entre 36 y 45 años, el 8,19% entre 46 y 60 y otro 1,71% supera los 60 años. Sumadas las tres franjas, los mayores de 35 representan el 27,99% de la demanda.
El dato resulta especialmente llamativo al compararlo con las otras provincias españolas con mayor demanda de habitaciones. Bizkaia registra el porcentaje más alto en cada una de las tres franjas de mayor edad analizadas por pisos.com: de 36 a 45, de 46 a 60 y mayores de 60 años. No se trata, por tanto, únicamente de que haya algunos inquilinos de más edad, sino de una característica diferencial del mercado vizcaíno.
En términos relativos, el peso de los mayores de 35 años entre quienes buscan habitación en Bizkaia es aproximadamente un 41% superior al que tienen en el conjunto de España. Dicho de otra manera: mientras en España aproximadamente uno de cada cinco demandantes supera esa edad, en Bizkaia son más de uno de cada cuatro.
El informe no explica las razones de esta particularidad, por lo que no permite establecer una relación causal. Sin embargo, el dato aparece en un contexto de precios elevados de la vivienda y del propio alquiler de habitaciones. Pisos.com reconoce que compartir vivienda, que tradicionalmente permitía ahorrar mientras se desarrollaba un proyecto personal, se ha convertido para determinados perfiles en «la única manera de permanecer en la ciudad».
Euskadi aparece precisamente en la parte alta del mercado español de habitaciones. Una habitación cuesta de media 515 euros mensuales en Donostia, 481,89 euros en Bilbao y 460 euros en Vitoria-Gasteiz. Las tres capitales se encuentran entre las diez ciudades más caras de España según los datos publicados por el portal.
Donostia es especialmente significativa. Con 515 euros mensuales, es en realidad la cuarta capital más cara de las recogidas en el informe, solo por detrás de Palma, Barcelona y Madrid. El gráfico de pisos.com presenta algunas ciudades fuera del orden que correspondería a sus precios, pero ordenando las cifras publicadas, Donostia se sitúa por delante de Santa Cruz de Tenerife, Girona, Bilbao, Segovia, Vitoria y Valencia.
El fenómeno tampoco es marginal en términos de demanda. Bizkaia concentra el 2,37% de todas las búsquedas de habitaciones realizadas en España, lo que la convierte en la octava provincia con mayor demanda entre las analizadas. Bilbao, por su parte, representa el 1,69% y figura como la novena ciudad española por demanda.
También ha cambiado el perfil por sexo. En Bizkaia, el 52,37% de quienes buscan habitación son mujeres y el 47,63% hombres, una distribución relativamente equilibrada y próxima a la tendencia española, donde las mujeres representan el 55% de los demandantes.
La transformación se produce mientras el alquiler de habitaciones continúa encareciéndose en España. El precio medio nacional se sitúa en 498,20 euros mensuales, un 4,67% más que hace un año y cerca de un 78% por encima de 2016. Pisos.com señala que Madrid y Barcelona concentran conjuntamente el 45% de la demanda y el 42% de la oferta de habitaciones.
Los datos de Bizkaia apuntan así a una transformación más profunda del piso compartido. Lo que durante décadas estuvo asociado fundamentalmente a estudiantes, jóvenes trabajadores o personas de paso aparece ahora también como una fórmula de vivienda utilizada por personas que han superado ampliamente la edad universitaria. El informe no permite saber cuántas lo hacen por elección y cuántas porque no pueden asumir el alquiler de una vivienda completa, pero que Bizkaia encabece precisamente las franjas de mayor edad proporciona una pista relevante sobre cómo está cambiando el acceso a la vivienda.
