Durante años, el debate sobre la competitividad de Euskadi se ha centrado en una idea aparentemente indiscutible: necesitamos más formación. Más universidades, más másteres, más FP, más cursos
Me ha sorprendido el discurso, bastante viral, de Ignacio Segura, que trabaja como diseñador para una empresa australiana, en respuesta a las noticias que advierten de las dificultades
La fuga de jóvenes vascos bien formados, especialmente hacia Madrid, es una realidad indiscutible relacionada directamente con la escasez de empleos en el sector servicios en Euskadi. Lo