Worktel y Sabbatic, startups ganadoras de Smart Up

smartup sabbaticLas startups Worktel y Sabbatic ganaron los dos premios del concurso de Smartup, celebrado la semana pasada en Donostia. Entre los finalistas también figuran: Wattio, Familiados, MedWhat, Bio NC, Qwikseed, Ecobam, Quiquilo y Tumaker. Esta es mi opinión sobre los principales participantes en este concurso.


Worktel permite aprovechar las salas de reuniones de los hoteles, generalmente poco utilizadas, como oficina de trabajo. A mi juicio, reúne dos componentes esenciales para ser un buen negocio: se basa en una app (tecnológicamente es sencillo) y une mundo real con virtual generando valor tanto para el hotel como para la startup. Lo malo es que necesita mucho marketing para darse a conocer y que exige cambiar la mentalidad del usuario, lo cual suele ser muy complicado si no viene de Silicon Valley. Me sorprendió que tuviera sede social en Bizkaia pese a estar basado en Madrid. No invertiría.

Sabbatic permite automatizar la contabilizacion de los gastos de los trabajadores. Sus puntos fuertes son que la necesidad es real (es un engorro hacerlo a mano), que hay tecnología que permite diferenciar el producto (en calidad) y que el promotor, Paul San Sebastián tiene experiencia sobrada (él mismo creó en su día Todomaletas.com). Los aspectos negativos son que ya tiene varios competidores (por ejemplo, Captio y Xpenditure) y, sobre todo, que el producto todavía no es perfecto (San Sebastián habló de un 80% de fiabilidad). Sí invertiría, aunque creo que necesita apoyo en marketing, empezando por un enfoque más internacional.

Voladd es el proyecto de Tumaker para lanzar una impresora 3D para el consumidor final a principios de 2017. Me gustó mucho el nivel técnico y el planteamiento de asociar contenidos con la generación de producto. El precio que proponen (unos 500 euros) también parece atractivo, lo que explica las previsiones de ventas: hasta 75.000 máquinas en 2019. Produce escalofríos que Tumaker ya haya invertido 1,5 millones, aportados por Gestión de Capital Riesgo del País Vasco y CAF así como con préstamos de Luzaro y Enisa, y ahora precise otros 1,5 millones, que van a ir destinados fundamentalmente a marketing y a “contratar personal” (esto último es poco concreto). Como no me inspira confianza que Tumaker siga ofreciendo servicios B2B y B2C al mismo tiempo, no invertiría.

Wattio ofrece artículos de domótica que permiten optimizar e consumo energético, técnicamente conocidos como “smart home”. Llevan ya varios años en el mercado y sus principales éxitos son sus acuerdos de distribución con Leroy Merlin y Amazon. Me gustó que tienen ya un ebitda positivo y que van a orientarse hacia soluciones personalizadas para clientes que harán la distribución, como una compañía aseguradora y una eléctrica. No me gustó que el dinero (entre 2 y 3 millones) lo necesiten “para engordar”. Sí invertiría pero con varias condiciones.

Familiados es un proyecto del navarro Ernesto Bravo para poner en contacto a personas que necesitan un cuidador con posibles cuidadores de ancianos y enfermos. Me gusta especialmente que la necesidad es real y que tecnológicamente es sencillo (un simple marketplace). No me gusta que sea fácilmente replicable. Invertiría si el emprendedor me muestra un business plan muy ambicioso, empezando por que sea más internacional.

Quiquilo es un proyecto asturiano que pretende poner en contacto a padres que necesitan ropa para niños con otros a los que les sobra. Por la intermediación se lleva una comisión, al modo marketplace. Me gusta que la startup ya está facturando y que lo hace con una estructura muy ligera. No me gusta que hay competidores por todas partes y que la fundadora no mostró mucha ambición. No invertiría.

Ecobam es un proyecto vasco-catalán para fabricar elementos de seguridad vial, fundamentalmente badenes. Me gusta mucho que el producto que ofrecen sea tecnológicamente muy robusto, patentes incluidas, que lo estén ya colocando en sitios emblemáticos (aeropuertos) y que tenga grandes ventajas comerciales sobre sus competidores. No le vi pega alguna. Invertiría sin dudarlo. Me sorprendió que no ganara.

Qwikseed es una startup promovida desde Tecnalia Ventures para fabricar un aditivo que acelera el fraguado del cemento. Me gustó la propuesta tecnológica y su diferenciación con la competencia (al menos, en teoría). No me gustó nada que la presentación no corriera a cargo de los promotores y que todavía esté en fase de testing (no tiene ni web). Creo que este proyecto no se tendría que haber presentado. Evidentemente, no invertiría (todavía).

Momento en que Worktel recoge el premio:
smartup worktel

Si te ha gustado lo que has leído, indica tu e-mail para suscribirte al boletín:

3 comentarios

Añade un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *