Los nuevos empleos y los que desaparecerán

Se habla mucho últimamente de los robots, tanto los de hardware como los de software, y de su incidencia en el empleo. Y empieza a haber una sensación generalizada de que van a desaparecer ya no solo trabajos mecánicos sino también muchos de los que se basan en la aplicación de cierta inteligencia, como abogados, periodistas, auditores, médicos o transportistas. Pero también empieza a estar claro que se van a crear muchos empleos de nuevo tipo. Veamos.


Estos son algunos de los que van a desaparecer:
– Abogados. El software es capaz de encontrar cuál es la norma o jurisprudencia aplicable a un caso particular e incluso de redactar una demanda o la respuesta a una ya presentada siguiendo formatos estándar.

– Periodistas. Hay software que selecciona y redacta noticias de manera automatizada, con lo que una gran mayoría de los redactores, fundamentalmente los que se limitan a recoger noticias de agencia, dejarán de tener sentido.

– Auditores. Verificar las cuentas de una compañía siguiendo normas internacionales es algo que puede hacer perfectamente un software de inteligencia artificial y, si se le añade un sistema basado en blockchain que certifique las transacciones entre compañías, todavía irá más lejos.

– Programadores. Con un buen análisis funcional, la labor de programación deja de ser creativa y se convierte en algo semim-automático que bien puede realizar un software.

– Taxistas y transportistas. El coche automático va a quitar del mercado a todo aquel que limita su trabajo a conducir un vehículo por vías convencionales sin aportar mayor valor. Uber es precisamente una de las empresas que más está invirtiendo en automóviles y camiones sin conductor.

– Traductores. Hoy en día existen programas muy sofisticados que son capaces de traducir entre idiomas con un nivel de precisión gigantesco y que quitarán su trabajo a los profesionales humanos que no aportaban mayor valor.

– Cajeros de banco. Estos hace tiempo que han dejado de tener sentido, siendo paulatinamente sustituidos por los cajeros automáticos y la banca online. Hoy en día los bancos solo quieren comerciales en sus oficinas. Pronto ocurrirá lo mismo con los cajeros del supermercado.

– Seleccionadores de personal. Tener una base de datos de candidatos en la cabeza es algo inasumible para un ser humano pero donde una máquina sí que aporta mayor capacidad de cribado a partir de unas necesidades bien especificadas.

– Agentes de viaje. Los que simplemente reservan vuelos y hoteles hace tiempo que dejaron de tener sentido. Solo se mantendrán aquellos que aporten valor vía asesoramiento personal sobre destinos y posibilidades.

Y los que van a desarrollarse nuevos:
– Auditores de software. Aunque el software podrá realizar múltiples tareas, será más necesario que nunca verificar el código y las infraestructuras técnicas y esto tiene que hacerlo un ser humano, una especie de hacker.

– Mediadores entre máquinas y humanos. Al software hay que darle todo bien claro y masticado, por lo que los profesionales que aporten esa capacidad serán más necesarios que nunca.

– Controladores y verificadores de calidad humana. El software produce con máxima calidad pero es incapaz de anticipar exigencias personales o cambios de necesidades producidas a lo largo del tiempo. Ahí tendrán que intervenir personas que tienen mayor flexibilidad y un ojo humano.

– Monitores de máquinas. Nadie se va a fiar de que una máquina vigile a otras máquinas. Se requerirán personas que monitoricen procesos de producción completamente automatizados. Se trata de una especie de servicio policial sobre los robots.

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