Sokai Hub: un proyecto prometedor para Donostia… con algunas zonas grises
Donostia puede estar ante uno de los proyectos empresariales más interesantes de los últimos años en el ámbito de la biotecnología. Sokai Hub Gipuzkoa, el gran complejo de ciencias de la vida impulsado en Illunbe, tiene todos los ingredientes para convertirse en un polo de atracción de startups biomédicas, terapias avanzadas y empresas farmacéuticas. Pero también acumula suficientes interrogantes como para exigir un debate público mucho más transparente del que ha existido hasta ahora.
El proyecto, promovido por Columbus Venture Partners y Quercus Investments, prevé desarrollar 64.000 metros cuadrados de instalaciones vinculadas a las biociencias en Donostia, con una inversión estimada de unos 80 millones de euros y financiación bancaria ya cerrada por 64,5 millones, liderada por Banco Sabadell y con participación del Gobierno Vasco a través del Instituto Vasco de Finanzas (IVF).
Sobre el papel, la iniciativa resulta difícil de cuestionar. Columbus Venture Partners no es un fondo cualquiera. Está especializado en biotecnología y terapias avanzadas y ha demostrado un notable acierto a la hora de identificar proyectos con enorme potencial. El gran ejemplo es Viralgen, la empresa creada en Gipuzkoa junto a AskBio para fabricar vectores virales destinados a terapias génicas. Aquella operación terminó con la compra de Viralgen y AskBio por parte de Bayer en una transacción valorada en hasta 4.000 millones de dólares.
Detrás de ese éxito se encuentra Javier García Cogorro, fundador de Columbus Venture Partners, una de las figuras más relevantes del ecosistema biotech español y desde hace poco tiempo residente en Donostia. Viralgen fue posible gracias a una combinación de tecnología internacional, capital privado y un importante apoyo institucional vasco.
Precisamente ahí aparece el principal atractivo de Sokai Hub para Donostia. Euskadi lleva años intentando construir un ecosistema sólido en biotecnología y terapias avanzadas, pero ese tipo de proyectos necesita algo más que subvenciones públicas: requiere actores capaces de detectar talento científico, atraer capital privado y conectar startups con grandes multinacionales farmacéuticas. Columbus ya ha demostrado que sabe hacerlo.
En ese sentido, la llegada de Sokai Hub puede servir para consolidar un ecosistema de empresas biomédicas en torno a Donostia y ampliar el impacto que tuvo Viralgen en el territorio. El propio proyecto ya nace con una elevada precomercialización y con la intención de albergar compañías del sector life sciences.
Sin embargo, el problema no está tanto en el proyecto empresarial como en la forma en la que se ha articulado la operación público-privada. El suelo de Illunbe utilizado para el desarrollo pertenecía originalmente a Parke, el Parque Tecnológico de Euskadi, dependiente del Gobierno Vasco, y posteriormente fue adquirido por el Ayuntamiento de Donostia por 9,5 millones de euros dentro de una operación diseñada específicamente para impulsar este tipo de hubs.
La cuestión relevante es que no existe evidencia pública de que se realizara un concurso competitivo para seleccionar operador. De hecho, según la documentación analizada, el proceso urbanístico se habría desarrollado durante dos años teniendo ya a Columbus como destinatario final de la operación. La secuencia resulta llamativa: negociaciones desde 2023, compraventa formalizada en 2025, presentación pública del proyecto el mismo día de la firma y licencia concedida poco después.
Nada de ello implica necesariamente irregularidades. El propio informe reconoce que este tipo de colaboraciones público-privadas son habituales y perfectamente legales cuando se consideran proyectos estratégicos. Pero precisamente porque se trata de suelo público, apoyo institucional masivo y fondos europeos, la exigencia de transparencia debería ser máxima.
Más aún cuando el proyecto acumula varias capas de respaldo público: suelo articulado desde entidades públicas vascas, apoyo institucional del Gobierno Vasco, Diputación, Ayuntamiento y Parke, además de financiación con participación de fondos europeos NextGeneration EU.
El debate de fondo es relevante para Euskadi. Si el territorio quiere atraer proyectos biotech de primer nivel, probablemente necesite precisamente perfiles como los de Columbus Venture Partners: gestores con experiencia internacional, capacidad de captar inversión y conocimiento profundo del sector. Pero eso no debería impedir que las administraciones documenten con claridad cómo se seleccionan los proyectos estratégicos, qué condiciones económicas se aplican y si otros operadores tuvieron realmente posibilidad de competir.
Porque una cosa es impulsar un ecosistema de biotecnología potente en Donostia —algo probablemente positivo para el territorio— y otra muy distinta normalizar procesos opacos en torno al uso de recursos públicos. Y ahora mismo, más allá del atractivo empresarial de Sokai Hub, esa falta de transparencia es precisamente lo que genera más preguntas.
