Gasolineras low cost en Euskadi: de 45 a más de 100 en tres años

Las gasolineras de bajo coste han dejado de ser un fenómeno minoritario en Euskadi. Su número se ha más que duplicado en apenas tres años, al pasar de unas 45 estaciones en 2023 a superar ya el centenar, una expansión que explica que más de la mitad de los conductores vascos las utilice ya como primera opción para repostar.
Según el estudio Hábitos de consumo de combustible en España, elaborado por IO Investigación para Plenergy, el 53% de los automovilistas vascos elige habitualmente una gasolinera low cost, frente al 40% que lo hacía en 2024. Además, el 85% afirma haber repostado alguna vez en este tipo de estaciones y siete de cada diez aseguran que les gustaría disponer de una cerca de su domicilio o de su lugar de trabajo.
La rápida implantación de estos operadores ha intensificado la competencia en un mercado históricamente dominado por Repsol-Petronor, Moeve (antigua Cepsa), Avia, BP y Galp. En los últimos años han ganado protagonismo enseñas como Petroprix, Plenergy, Ballenoil, Easygas, Euskadi Low Cost o Costco, que han ampliado de forma significativa su presencia en las tres provincias.
El cambio dará un nuevo salto con la compra por parte de Petroprix de las 40 estaciones de servicio de Eroski, una operación anunciada recientemente que convertirá al grupo andaluz en uno de los principales operadores del mercado vasco.
La expansión de las low cost responde principalmente al comportamiento del consumidor. El informe revela que el 75% de los conductores vascos considera el precio del combustible como el principal criterio para elegir dónde repostar, cinco puntos más que hace dos años.
La sensibilidad al precio es muy elevada. Casi nueve de cada diez automovilistas cambiarían de estación por un ahorro de hasta diez céntimos por litro, mientras que un 36% lo haría incluso si la diferencia fuera únicamente de cinco céntimos.
Además, el 93% de los encuestados afirma que prefiere un combustible más barato antes que disponer de servicios complementarios como tienda o cafetería. Uno de los factores que también ha favorecido el crecimiento del sector es la desaparición progresiva de los recelos sobre la calidad del carburante.
El 61% de los conductores vascos asegura confiar en el combustible que venden las gasolineras de bajo coste, seis puntos más que en el estudio realizado en 2024. Asimismo, el 29% considera que no existe ninguna diferencia respecto al carburante comercializado por las estaciones tradicionales.
Entre los aspectos mejor valorados destacan la existencia de varios surtidores para evitar esperas (66%), la apertura las 24 horas (54%), la rapidez del repostaje automático (37%) y las garantías de seguridad de las instalaciones (29%).
El estudio también detecta un aumento de la frecuencia de repostaje. Siete de cada diez conductores vascos acuden a una estación de servicio al menos dos veces al mes y el 29% llena el depósito tres o más veces mensuales, 16 puntos más que en la anterior edición del informe.
La mayor parte de estos repostajes se realiza en estaciones situadas en entornos urbanos o en las inmediaciones de pueblos y ciudades, que concentran el 56% de las visitas, frente al 15% de las estaciones ubicadas en carretera.
Aunque Repsol-Petronor continúa siendo el operador con mayor presencia en Euskadi, el crecimiento de las cadenas de bajo coste está reconfigurando el mapa del sector. Entre las principales enseñas destacan:
- Repsol-Petronor: alrededor de 80 estaciones.
- Moeve (Cepsa): unas 20-25.
- Avia: unas 20.
- BP: alrededor de 15.
- Galp: en torno a 15.
- Petroprix: cinco estaciones propias actualmente, a las que se sumarán las 19 adquiridas a Eroski (el resto, 21 están fuera de Euskad).
- Ballenoil: alrededor de siete estaciones.
- Euskadi Low Cost: siete estaciones.
- Easygas: alrededor de seis estaciones.
- Costco: una en Sestao
- Plenergy: dos estaciones, con nuevos proyectos de expansión.
El fuerte crecimiento de estas cadenas confirma un cambio estructural en el mercado vasco de los carburantes, donde el precio se ha consolidado como el principal argumento competitivo y donde las gasolineras de bajo coste han pasado, en apenas unos años, de ser una alternativa puntual a convertirse en una de las principales opciones para los consumidores.
