La leche fresca (pasteurizada) es la más consumida en muchos países, pero en Euskadi triunfa la tratada mediante el proceso conocido como UHT para que dure largo tiempo. En su día, Beyena y después Gurea hicieron intentos de popularizar este líquido, aunque sin demasiado éxito, probablemente por su elevado precio. Ahora, sin embargo, diversas asociaciones de ganaderos están tratando de volver a intentarlo mediante máquinas expendedoras.
La primera experiencia se produjo hace un año en Elizondo (Navarra) y este año ha llegado a Villava (Navarra), a cinco puntos de Alava, de la mano de Arabaesnea, y a Ordizia (Gipuzkoa). Próximamente llegará a Bizkaia de la mano de Guvac (Ganaderos Unidos del Valle de Carranza), que agrupa a 60 explotaciones y tiene previsto colocar siete expendedoras en la zona del Gran Bilbao.
La leche se repone al menos una vez cada dos días y puede mantenerse un máximo de cinco días en el frigorífico. El precio siempre es el mismo: un euro, aunque es preciso aportar el envase. Curiosamente, estos proyectos cuentan ahora con apoyo institucional, ya que el Gobierno de Patxi López los ha incluido dentro del paquete de medidas contra la crisis del plan +Euskadi09:
Puestos de venta directa de leche. Ofertar leche recién ordeñada al consumidor, a la que se somete a un proceso de pasteurización (requisito mínimo que exige Sanidad para su consumo), para ser sustituida cada mañana por leche del día mediante maquinas expendedoras. Estas máquinas mantienen el producto a una temperatura de cuatro grados una vez dentro del envase, ya que al ser un producto vivo y sin tratamientos, requiere de refrigeración para una mejor y más larga duración.
Resulta curioso ver cómo estamos volviendo hacia atrás en la comercialización de productos alimentarios, para recuperar la calidad y naturalidad de los ingredientes. Antiguamente, la leche siempre llegaba a las casas directamente del caserío, hasta que en los años cincuenta el régimen franquista instituyó las centrales lecheras en las ciudades de más de 100.000 habitantes y prohibió la distribución directa.
Después, la leche fresca se ofrecía como una especie de producto de lujo, que a veces se vendía en originales bolsas de plástico (caso de Beyena). En esa época, en los setenta y los ochenta, la leche de tetra-brik tenía muy mala fama. De hecho, se popularizó la siguiente interpretación de las siglas de Gurelesa: Granujas Unidos Recogen Excelente Leche y Entregan Sólo Agua.
(Actualización 25.11.09) El Ayuntamiento de Bilbao está instalando estas máquinas en los mercados municipales de Deusto, Otxarkoaga, Abando, San Ignacio y La Ribera, en virtud de un acuerdo con Bizkaia Esnea. Su argumento principal es que “esta leche tiene mayor calidad que la que distribuyen las tiendas habituales, además de garantizar el origen y la trazabilidad”.


Recuerdo cuando de pequeña, en el pueblo, íbamos a la casa de la gente que tenía vacas para comprársela. E incluso, aquí en Bilbao he visto como un señor, con su coche particular, le traía un envase de leche a mi vecina. Nunca lo valoré.
Pero este verano me dio el capricho, también en el pueblo, de conseguir leche recién ordeñada y me encontré con que los pocos productores de leche tienen prohibido venderla, regalarla, etc. por el tema de los controles sanitarios.
Así que si se atreven a poner una máquina de éstas en el “elegante” centro de Bilbao, será muy probable que vayamos con nuestra botellita a llenarla. Hicimos cálculos el otro día, y nos costaría casi el doble de lo que pagamos ahora, pero no nos importa.
Vuelta a los orígenes! Qué bucólico….
Joder, si al final va a ser el negocio del siglo… me acuerdo que cuando vi la de Elizondo el año pasado, lo primero que comenté es que era un negocio muy interesante, pero no pensaba que se fuera a extender tan rápido. La leche de Elizondo, que es de una italiana que vive en la aldea de Aniz, por cierto, muy rica. La máquina es italiana, se ve que en Italia hay muchas máquinas expendedoras de leche.
Pues tengo curiosidad de probar el sabor de esa leche. Yo la tomo recién ordeñada y sin bendecir con agua, previo hervor profilactico, y nada que ver con la que venden.
Tengo comprobado que, muchos de los que prueban la leche fresca recien ordeñada rechazan su sabor. Los angelitos se han acostumbrado al sabor “descafeinado” de ese líquido acuoso blanco que etiquetan como leche.
Cayetano tiene razón. A los más jóvenes el sabor de la leche ‘auténtica’ les resulta muy duro, como el color de los huevos ‘auténticos’ les parece sospechosamente oscuro, y los pollos de caserío, correosos. De todas formas, el invento de los dispensadores de leche puede ser interesante si beneficia a los productores y permite que nos saltemos un par de eslabones de la cadena de distribución.
Por cierto, hablando de dispensadores automáticos, en el Puente Colgante hay uno que vende cebo vivo para los pescadores de caña que frecuentan la zona.
me parece una iniciativa estupenda, sobre todo si aciertan con los lugares donde colocar las maquinitas. sin embargo, tienen que pelear el tema del precio. es cierto que el sabor será mejor, pero mucha gente toma leche semi-desnatada o desnatada y no van a cambiar y para aquellos que la toman entera, hay que tener en cuenta que la leche se compra junto con otros artículos en el supermercado y aquí estamos obligados a acudir con nuestro envase a otro lugar. y si el precio es tb más caro que en el propio supermercado, tenemos un problema. Pero ole y ole, que los productores empiecen a llegar directamente al consumidor saltándose a tanto intermediario que no aporta nada a la cadena. y a ver si se afina con la venta de productos frescos de huerta por internet que puede ser un buen pelotazo.
Hola soy un comerciante del Mercado de Algorta y me gustaria contactar con algun responsable de bizcaia esnea para ver si resulta oportuno montar este sistema de dispensacion de leche fresca en nuestro mercado. Mi telefono es el 944911803 o si no contactar a traves de mi correo electronico. Me parece muy interesante esta iniciativa.Saludos
Recuerdos del camino de Cobetas en ruta hacia el “Caserio de Rogelio” con el cántaro en la mano a por la ración diaria de leche fresca…¡ que sabor! y ¡que nata!
Yo recuerdo de niña ir con la jarrita esa plateada de la leche a por la leche. Veias a las vacas dispuestas para el ordeño. Del mismo balde donde ordeñaban con una katilu que tenia la medida de un litro te daban la cantidad que pedias y tu pagabas y volvias con la leche a casa. Y con el olor de granja aun en la nariz. Cosa que los crios de ahora no conocen ese olor. Una vez en casa mi abuela hervia dos veces la leche. Y en esa operacion apartaba por dos veces la nata, que luego usaba para hacer mantequilla.¡Que sabores las cosas de aquellos entonces!
Me parece super bien la iniciativa. He probado a hacer yogures en la yogurtera (como hacía hasta ahora con leche tipo “gurea”), pero salen completamente líquidos. Alguien sabe como poder hacerlos? pensaba que saldrían mucho más cremosos y espesos por la nata que contiene la leche, pero todo lo contrario…
exelente idea me gustaria contactar al provedor para saber el funcionamiento y ver que tan rentable es.