Este año el Gobierno Vasco y las patronales vascas han decidido entregar uno de los Premios Korta al empresario guipuzcoano Jaime Caballero, heredero de un imperio papelero de Tolosa. Cuando se examina su biografía, repetida en muchos otros hombres de empresa de la época, admito que cuesta entender qué energía llevaba a estas personas a seguir al frente de sus compañías.
La lista de obstáculos era de tal calibre que realmente había que estar hecho de otra madera para “seguir en el tajo”. Caballero se enfrentó a una suspensión de pagos, consecuencia de una crisis industrial galopante que llevó al cierre a la mayor parte de las firmas del sector, y a un secuestro por parte de ETA. Si los empresarios de esa época aguantaron eso y más, nosotros no tenemos derecho a quejarnos.
Nacido en Tolosa hace 67 años en una familia que lleva cuatro generaciones en la industria papelera, Jaime Caballero estudió el bachillerato en el Colegio de los Jesuitas de Tudela y realizó estudios de Derecho en la Universidad de Valladolid. Comenzó a trabajar en el Departamento de Administración de Papelera del Oria S.A., donde pronto sería gerente en un tiempo en que la empresa atravesaba una delicada situación, recién salida de una suspensión de pagos.
Jaime Caballero fue además víctima de un secuentro que duró 59 días, desde el 10 de diciembre de 1986 al 7 de febrero de 1987. Tras 24 años en la gerencia de Papelera del Oria, se jubiló el 31 de diciembre del año pasado, con la empresa totalmente consolidada. Hoy su hijo continúa su legado.


20/05/2009
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"Jaime Caballero y los empresarios de los ochenta"
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