¿De quién son los productos que compras?

iphone abiertoEn EEUU existe una gran polémica porque Apple se niega a proporcionar al FBI una forma de acceder al iPhone del terrorista de la matanza de San Bernardino (14 muertos, aparte de la pareja asesina). El tema es peliagudo, ya que Apple se niega a cumplir con la orden de una juez que le requiere una forma de que el móvil no borre automáticamente los datos tras 10 intentos erróneos con el código de acceso. Apple dice que sería permitir una “puerta trasera” a sus productos que “amenaza la seguridad” de sus clientes. El FBI no pide un acceso directo, sino una modificación del software para que no haya límite de intentos de acceso, ya se encagarán luego ellos de averiguar el código mediante técnicas de “fuerza bruta”. Aunque la juez le pide un mecanismo que sólo se pueda usar una vez y en ese teléfono, la compañía responde que sería fácilmente replicable y acabar dando entrada a cualquier iPhone que se pueda acceder físicamente.

Los investigadores creen crucial el acceso al móvil para saber qué pasó en las horas previas al ataque. Al parecer ya habrían accedido a los backups en iCloud, pero el asesino desactivó la copia automática semanas antes del ataque, lo cual hace sospechar que quería ocultar algo del teléfono. También es bastante probable que hayan accedido a los datos de las apps intaladas, pero si tienen tanto interés en el teléfono es porque no han conseguido averiguar gran cosa. El debate está servido cuando además el propietario del iPhone es el propio condado de San Bernardino, que lógicamente autoriza el acceso, aunque Apple se niega a facilitarlo.

La disputa coincide con otra gran polémica de Apple: el “error 53” que inutiliza el iPhone 6 si se actualiza tras haber sido reparado por un servicio técnico no oficial. ¿Puede Apple convertir a distancia tu móvil en un ladrillo? Si lo has pagado será tuyo y no de Apple ¿no? ¿Es legal que te pueda “castigar” así por no usar su servicio oficial? Por lo tanto, se plantea una cuestión ético-legal: ¿De quién son los productos que compras? ¿Y de su software? ¿Tiene derecho el fabricante a limitar su uso o modificación?

Ya estábamos acosumbrados a comprobar que cuando compras software como un sistema operativo o un paquete ofimático realmente no lo compras, sino que tienes una “licencia de uso” que te restringe el uso, acceso al código, copia, modificación, etc. Pero en un mundo en el que los productos físicos cada vez incorporan más software nos encontramos con situaciones tan chocantes como que General Motors argumente que sigue siendo el propietario del software de los coches que vende o que el fabricante de tractores John Deere diga que los compradores no compran uno de sus tractores, sino que “reciben una licencia para manejar el vehículo durante la vida del vehículo“.

Cerrando el círculo con Apple, precisamente mientras en EEUU desafía al FBI, en China permite que el gobierno haga “chequeos de seguridad” en sus dispositivos, lo cual causa bastante recelo sobre si será aprovechado para investigar a sus ciudadanos.

Actualización 25/05/2016: la clave parece estar en este detalle que comenta en San Bernardino y las puertas traseras:

El FBI, en colaboración con el propietario del teléfono, es decir, con el departamento de sanidad del condado, cambiaron la contraseña de iCloud del empleado. Posteriormente, solicitaron a Apple, fabricante del iPhone recuperado, ayuda para acceder a los datos que estuviesen almacenados en el dispositivo. Apple ha colaborado en casos similares para extraer la información de dispositivos involucrados en casos legales y en este caso también proporcionaron posibilidades para acceder a los datos. Sin embargo, al haber cambiado la contraseña de iCloud, los métodos habituales y ofrecidos por Apple ya no funcionaban.

Fuente foto: https://www.ifixit.com/Teardown/iPhone+6+Plus+Teardown/29206

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