Sara Recalde (Donostia, 2000) estudió en Leinn porque lleva el emprendimiento en las venas. Heredó esa pasión de su abuelo, que tenía una fábrica de pinturas, y la
Eneka Iribarren (Donostia, 2002) tenía muy claro desde muy joven que lo suyo era emprender, un mundo en el que tradicionalmente han escaseado las mujeres. En bachiller ya
Mondragon Unibertsitatea ha puesto en marcha un programa para promover proyectos de emprendimiento en el ámbito de la economía circular cuyo objetivo es fomentar la economía social y
Sara Urrejola (Valle de Mena, 2001) y María García (Zaragoza, 2002) están terminando el grado Leinn mientras emprenden en el mundo de la alimentación a través de Lākō.
La incubadora Eywa Space y la firma de elearning Tak han puesto en marcha Middin, una startup de formación en igualdad de género e identidad sexual con realidad
Marta Maneja (Manlleu, 1999) estudió Leinn porque le llamó la atención que hubiera un grado para «gente que quiere aprender haciendo». Ella ya había emprendido y quería seguir
Jokin Zubiaurre (Berango, 1997) tenía tan claro que quería emprender desde que tenía 15 años que no dudo en estudiar el trado Leinn. Después se pasó dos años
Alesander Robleño (Donostia, 1989) combina emprendimiento, comunicación y videojuegos en una sola persona, lo que explica por qué no tiene una sino tres empresas. Formado también en una
Tras emprender en sectores tan diversos como el de los eventos o la moda, Asier Bengoa (Mungia, 2001) se matriculó en Leinn para aprender a montar empresas. Creó