Felipe Robollo (Barakaldo, 1962) es ingeniero industrial y ha tenido un largo recorrido en el puestos directivos de empresas industriales de Euskadi. Lo que más le ha atraído
Antonio Torres (Pamplona, 1973) estudió ingeniería agrícola e informática mientras se ganaba la vida tocando en orquestas de pueblo. Trabajó por cuenta ajenas en diversos sectores antes de
Diego Cenzano (Logroño, 1972) estudió periodismo en la Universidad de Navarra y, junto con sus compañeros Noelia Fernández y Javier García Sayés, montó la que probablemente fue la
Alain Vivas (Vitoria-Gasteiz, 1982) estudió diseño industrial y trabajó muchos años en diversas áreas de empresas de metal hasta que, en 2014, con tres niños en su haber,
Andrea Sánchez Ibarbia (Donostia, 1993) estudió económicas y relaciones internacionales y su primer trabajo le llevó directamente a un fondo de Silicon Valley. Desde entonces ha estado unida
Kintxo Cortés (Bilbao, 1987) estudió publicidad y terminó trabajando para una empresa que ayudaba a las startups a abrirse camino en Silicon Valley para después saltar a Airbnb,
Adrián Gorritxo (Donostia, 1990) estudió ADE en Deusto e hizo un máster de big data antes de emprender. Tras un primer emprendimiento, que le facilitó introducirse en el
Jon Salvidea (Donostia, 1985) estudió informática en Donostia, donde conoció a su socio Fernando Sáenz, con el que creó una ingeniería de software nada más terminar la carrera.
Tras hacer un estudio de las tarifas eléctricas actuales, estoy recomendando cambiar compañia a todos mis conocidos que todavía están el mercado regulado (PVPC) o con pequeñas comercializadoras.