¿Quién ganaría y perdería con el Brexit?

Fuente: Politikon.es

Fuente: Politikon.es

Hoy los británicos votan sobre su permanencia en la UE. El referéndum era una demanda minoritaria, pero el primer ministro Cameron quiso sacarse un as de la manga para poder negociar excepciones y mejores condiciones para el Reino Unido (RU) en la UE, así como reafirmarse internamente. Paradójicamente, el órdago se le va a volver en contra con un resultado ajustado. Es más, las encuestas que pronosticaban un resultado favorable a la salida (Brexit, por “British Exit”) han llenado de preocupación a los líderes europeos y llevaron al pánico a las bolsas.

El principal problema ha sido la penosa campaña de los partidarios de la permanencia, basada en el miedo mediante informes sobre perjuicios económicos para el país (por ejemplo estas 8 amenazas o el informe del FMI) y las familias. Incluso el gobierno británico ha llegado a anunciar recortes y subida de impuestos si gana la salida, lo que raya la amenaza. Por el contrario los defensores del Brexit han apelado a los sentimientos mediante lemas como “recuperar el control” y centrándose en problemas actuales (y no hipotéticos) como la inmigración, la soberanía, burocracia, etc.  ¡Qué contraste con el banquero pro-UE dijo que esperaba que los británicos “dejaran los sentimientos y usaran la cabeza”, despreciando la gran fuerza movilizadora de las emociones! Sólo en el último momento se han visto argumentos en positivo de la permanencia apelando a la paz, prosperidad, unidad europea, mayor presencia en el mundo, etc.

Si gana el Brexit, se abrirá un periodo de incertidumbre (de dos a diez años) sobre las condiciones saldrá el país, qué relaciones tendrá con la UE y cómo adaptará su legislación. La incertidumbre es algo que espanta al dinero (“no hay nada más miedoso que un millón de dólares”) por lo que se preven turbulencias económicas. Dada la cantidad de “amigos” que ha ido dejando el RU históricamente en las negociaciones europeas con su actitud filibustera, torpedeando la integración si no sacaba tajada, es de esperar que los demás países no se lo pongan nada fácil. Además, querrán que las condiciones sean lo más duras posibles para ahuyentar movimientos de salida de la UE en sus propios países. De momento tanto Alemania como Juncker han dicho claramente que “out is out”, para lo bueno y para lo malo.

Nadie sabe qué status conseguiría el RU frente a la UE. los pro-Brexit abogan por el de Noruega por la libertad de mercado, pero olvidan que precisamente también incluye libertad de personas (no serviría para frenar la inmigración) y que deberían aceptar las políticas y regulaciones de la UE pero dejando de influir en ellas. Otros modelos serían los de Suiza, Turquía, la OCDE, etc. El tema es crucial, puesto que la mitad de las exportaciones británicas van a la UE, con posibles aranceles, y además tendrá que renegociar unos 90 acuerdos comerciales. A nadie se le escapa que la fuerza negociadora del RU es mucho menor que la de la UE.

¿Pero quién ganaría y perdería con el Brexit? Empecemos por la larga lista de perdedores:

  • El espíritu europeo: Sería un gran fracaso colectivo para Europa que uno de los mayores socios de la UE saliera. De todas formas, salga lo que salga, Europa dará un salto atrás, ya que si se opta por la permanencia entrarían en vigor los acuerdos de febrero que otorgan unas excepciones al RU incompatibles con la integración europea. Las negociaciones sobre la salida se mezclarían con las actuales divisiones del euro, déficit, deuda, refugiados, fondos europeos… aunque algunos dicen que sería positivo ya que sin el RU tendríamos un dolor de cabeza permanente menos.
  • Reino Unido: Las dudas sobre el futuro del país ya están llevando a que las inversiones, venta de vivienda y libra caigan. El cambio de libras a euros y dólares ha subido un 74%. Con el Brexit la incertidumbre duraría años. Trabas a la inmigración dificultarían disponer de mano de obra para la construcción de infraestructuras.
  • La City: el sector financiero británico sufrirá la fuga del negocio de los bancos que deba ser realizado desde territorio UE.
  • Las empresas españolas: Banco Santander (obtiene allí el 30% de su beneficio), Telefónica, Iberdrola, Ferrovial, Sabadell, etc. No sólo por la previsible crisis económica en el país, sino porque la caída de la libra devaluaría los ingresos y dividendos de sus filiales británicas.
  • Turismo en España: 15 millones de británicos visitaron España el año pasado. Aparte de las trabas de viaje, su menor poder adquisitivo por el cambio de la libra afectaría a sus viajes a España.
  • Los emigrantes españoles en RU (se calculan 150.000): nuevas y más duras condiciones de acceso al país y a sus beneficios sociales, al perder la condición de iguales comunitarios.
  • EEUU: Perdería un aliado tradicional para influir en Europa, aunque últimamente algunos países del Este (especialmente Polonia) han tomado el papel de “caballo de troya norteamericano”.

Ganarían:

  • Los euroescépticos: Demanda de nuevos referéndums en otros países. Por ejemplo, en Francia Marine Le Pen lo lleva en su programa. También se reclama en Holanda, Hungría, Dinamarca…
  • Irlanda: aunque a corto plazo se vería afectado por la crisis de su principal cliente, podría acoger a filiales de empresas británicas para actuar en la UE (especialmente bancos). Otro punto a favor podría ser que Irlanda del Norte (pro-UE) quisiera unirse a la República de Irlanda para seguir siendo europea y además evitar la crisis británica.
  • El independentismo escocés (y catalán): Los escoceses son pro-UE y querrían salir del RU para seguir siendo europeos, si es posible negociando su incorporación simultáneamente a su independencia. Cataluña tendría un ejemplo real de país independiente dentro de la UE.
  • Sanidad española: Los 300.000 británicos que viven permanentemente en España, junto con otro medio millón que lo hace parte del año, perderían sus beneficios comunitarios.

No quería dejar pasar el tema del asesinato de la parlamentaria británica Jo Cox. Una acción repugnante que más que hacer cambiar el voto, puede movilizar a los indecisos (10-15%).

Por último, creo que aunque triunfara el Brexit en el futuro el Reino Unido volvería a la UE. Groenlandia, provincia danesa que salió del territorio UE en 1985, se plantea volver, aunque por otro lado Islandia (que lo solicitó en 2009 en medio de una terrible crisis) ha retirado su candidatura, así como Suiza (la suya llevaba en stand-by desde 1992).

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