Soy incapaz de sumar la cantidad de centros de investigación que existen actualmente en Euskadi. El caso es que está de moda abrirlos. Hoy ha nacido uno nuevo sobre cronicidad, que es como se denomina a las acciones que persiguen reducir los costes que suponen los enfermos crónicos y el envejecimiento de la población. Es un tema de plena actualidad, tanto por la crisis como por el incremento constante del gasto sanitario, y que ciertamente tiene mucho de tecnológico en cuanto muchas soluciones que se plantean implican el uso de Internet y de aparatos que se colocan en el hogar de los pacientes.
Lo que me preocupa es que sobre este tema ya hay mucha gente investigando en Euskadi. Existen incluso empresas que se dedican a ello, como Mondragon Health o la Policlínica Gipuzkoa, y hay que reconocer que es en Gipuzkoa donde más esfuerzo se ha hecho en este campo, por lo que no me parece de recibo que el Gobierno Vasco cree otro centro en Bizkaia. Vicomtech o Ikerlan ya tienen investigaciones en marcha en cronicidad.
Kronikgune, que así se denomina, nace con el propósito de convertirse en un centro de excelencia internacional dedicado a proyectos de investigación que faciliten la transformación, gestión y organización de los servicios sanitarios para una mejor atención de la población y la promoción de la sostenibilidad del sistema vasco de salud. Se supone que va a reunir a expertos de todo el mundo y que se nutrirá de inquietudes que surjan en el seno de la propia Osakidetza.
Ojalá fuera cierto. Generar conocimiento a partir de los propios profesionales de los servicios públicos debe ser una de las claves de futuro. En este sentido, es un proyecto a apoyar. Pero al mismo tiempo, me preocupa el excesivo número de centros tecnológicos que se están creando en Euskadi y la creciente competencia que suponen muchas veces para las empresas privadas. Sin ir más lejos, Tecnalia daba a conocer recientemente su participación en una consultoría a una institución pública croata, un servicio que tiene muy poco que ver con la investigación y que ya ofrecen compañías privadas vascas.
(Actualización 28.07.11) Hoy llega la compensación para Gipuzkoa: un Centro Nacional de Investigación e Innovación en Envejecimiento (CNIE) promovido por el Gobierno central y que se ubicará en Donostia. Supuestamente, la ubicación en Euskadi de esta infraestructura supone un reconocimiento del “liderazgo científico, tecnológico e industrial del País Vasco en el campo de la atención a la tercera edad, así como el papel pionero de la estrategia sanitaria de atención a los crónicos”.El futuro centro abordará el envejecimiento desde una perspectiva multidisciplinar. En este sentido, el CNIE integrará tres pilares: la investigación básica, la investigación clínica y la investigación socioeconómica. El futuro centro aspira a convertirse en una referencia europea que agregue, refuerce, ponga en valor y proyecte internacionalmente las capacidades científicas y tecnológicas con las que ya cuenta nuestro país en las múltiples disciplinas y sectores asociados al envejecimiento.
Tendrá un consejo científico asesor en el que estarán expertos que trabajan en diversos ámbitos relacionados en el envejecimiento. Entre ellos, por ejemplo, Ana María Cuervo que actualmente trabaja en el Albert Einstein College of Medicine de Nueva York y que tiene una visión internacional de la investigación en envejecimiento.



Yo no sé mucho de casi nada, pero desde la óptica de quien ve por la prensa, internet y blogs como éste la manera en que “surgen” todo tipo de centros tecnológicos, de investigación, y de lo que sea, me pregunto si no será lo de siempre… las mismas corbatas moviendo el dinero entre los mismos bolsillos.
Estamos llegando a un punto con estas noticias, que hemos pasado de una sensacion de deja vu en los centros de investigacion a una sensacion de que estos centros funcionan como agencias de colocacion y de cautividad del voto.
Lo de tecnalia lo llevo diciendo mucho tiempo funciona haciendo la competencia a pequeñas empresas y cuando las quejas son muy evidentes algunos consiguen concesiones que despues se llaman “colaboracion publico-privada”.
. Como decia otra persona no es logico que con tanta pasta publica tanto ingeniero e investigador con dos carreras se marche. La “falla” del sistema publico como I+D es evidente. El final de todo e esto se acerca. Hoy leia que algunas comunidades pedian que euskadi y navarra aportasen más dinero a otras comunidades mas pobres españolas…Les queda muy poco tiempo a todos estos centros de dilapidacion de dinero publico. No hay pasta y ya no hay margen para endeudarse, solo queda otra subida de iva y jodernos con algun impuesto más indirecto.
Que raro, cada vez que Gipuzkoa avanza en algo, de forma privada, por su cuenta y riesgo como siempre, viene el Gobierno Vasco y lo monta en Bizkaia. Ahora ya sabemos donde van a ir las ayudas y subvenciones en el área de salud. Y dentro de 5 años, cuando eso coja fuerza, ya tendrán la excusa para poner a su alrededor otras empresas y servicios. Vamos, lo de siempre.
Como argumento adicional a favor de Gipuzkoa está el centro de investigación sobre envejecimiento que va a impulsar el Ministerio de Ciencia en Donosti, y que podría tener sinergias con la cronicidad.
Particularmente opino que si los centros tecnológicos se ciñeran tal y como fueron concevidos en sus inicios no habría problema alguno, me explico, los CT cuentan con unas instalaciones que pocas pymes se pueden permitir, cuentan con unos rrhh dedicados a I+D que casi ninguna pyme se puede permitir, su posibilidad de actualizarse en equipos y conocimiento, etc.
Los CT fueron creados con el objeto de facilitar a las pymes de sus infraestructuras y también la de dotarlas de gente preparada.
Pero la realidad es que compiten de forma desacarada con pymes, para poder optar asubvenciones te “obligan” a pagar su peaje, no sólo no aportan recursos a las pymes si no que además se los quitan con salarios a veces inalcanzables.
Me molesta su prepotencia y chulería. A los emprendedores, con recursos extremadamente limitados ni les atienden.
La universidad la ven como la enemiga.
Su capacidad de riesgo es cero, o hay dinero por delante o no levantan un boli.
Esto está basado en hechos reales, cualquier parecido con la realidad no es pura casualidad
dici
Completamente de acuerdo con MGD. Cada vez más, los CT consideran que la investigación a largo plazo es tarea de las universidades, y ellos se ven como “algo cercano a las empresas”. Esto implica:
– “riesgo cero, no nos movemos si no hay dinero (subvención) de por medio”
– “nos especializamos lo justo, investiga la universidad, y nosotros competimos con otras empresas, pero beneficiándonos de las subvenciones, por lo que podemos echar los precios si hace falta”.
Bueno, en este caso se trata de un centro necesario y, como dices, de plena actualidad. Se ha creado sin necesidad de grandes recursos, sobre los ya existentes en Bioef. Cualquier resultado significativo que consiga puede tener una repercusión muy grande. Además, es una forma de apalancar la estrategia vasca de cronicidad y los excelentes expertos en cronicidad que tiene el Departamento de Sanidad/Osakidetza, empezando por el propio Consejero, que ya creó Kroniker en el pasado.
Perfecto ya sé por qué como siempre se creara un centro de “referencia mundial” y “se crearan los cimientos para una industria” y de la gran importancia que tienen la cronicidad, en vez del cancer o del sida o de la muerte prematura infantil, o de un montón de cosas que tiene la investigacion sanitaria. Si dentro de tres años el consejero de sanidad es cirujano apostaremos por investigaciones para rechazo de organos, o el cancer..o si es pediatra mortalidad infantil o fetal.