zamudioConcentrar a las empresas en un solo punto, por muy hermoso que sea, pertenece a otra época. Cada día somos más conscientes de que genera atascos, absurdas guerras comerciales e incluso especulación inmobiliario-política, como aparentemente ha ocurrido en Miñano. De ahí que no entienda mucho esa moda de crear parques tecnológicos y polos de innovación.

En Bizkaia, donde hace ya casi 30 años se construyó la primera infraestructura de este tipo, ya parecen haberse dado cuenta. El Parque Tecnológico de Zamudio (hoy en día, de Bizkaia) se extendió a Derio, está creciendo hacia Leioa y pronto tendrá también edificios en Ortuella e incluso en Zorrozaurre (Bilbao). Sus gestores cada día son más conscientes de su creciente virtualidad.

No son las empresas las que deben acercarse al parque sino éste a las compañias y, en última instancia, hacia las personas. En no mucho tiempo teletrabajaremos la mayor parte del tiempo, con lo que ya no habrá ni polos ni infraestructuras de este tipo. Afortunadamente, su aspecto inmobiliario, que todavía tiene una excesiva importancia en Euskadi, habrá perdido todo el sentido del mundo.

Entonces nos daremos cuenta de que lo que realmente importa no son los ladrillos, sino las sinergias y la colaboración entre todas las personas que trabajan en un determinado territorio. Quizás nos olvidemos de Garaia, de Miñano o de Lehiberri (Tolosaldea) y empezaremos a crear infraestructuras virtuales y culturales, las más duraderas, para hacer cosas juntos. Más redes sociales y menos parques tecnológicos.

(Artículo dedicado a Marian Ibarrondo, que se dedica a esto mismo en el Parque de Bizkaia)

Temas: ,