Los hackers vascos han decidido disolver el veterano Metabolik Biohacklab, un laboratorio de hacking que en su momento fue admirado en todo el Estado. ¿Qué ha ocurrido? ¿Están perdiendo los hackers su espíritu activista? En parte sí, pero hay más explicaciones.
En la disolución de Biohacklab hay componentes sociales, económicos y generacionales. Los mismos que explican el descenso del activismo en todo tipo de organizaciones. La gente cada día tiene más vida propia, individual, y menos comunitaria.
Los hackers, al igual que el resto de la sociedad, tienen niños y encuentran trabajo, últimamente con bastante facilidad. Su vida familiar y laboral les acaba alejando de otras actividades donde la recompensa es indirecta. Tambien lo he vivido personalmente: el impulso juvenil que tiene uno a los 25 años se va languideciendo a partir de los 30. La vida familiar aprieta.
Entre los 30 y los 50 años, los seres humanos nos volcamos en nuestros asuntos más particulares y abandonamos parcialmente los sociales. Y parece que la generación más joven no ha sido capaz de renovar este activismo. La cuestión es si ese activismo sigue siendo necesario y cómo se va a sustituir. ¿Quizás con proyectos de entidades privadas?


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"La disolución del hacklab de Leioa y el futuro de los hackers"
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