Mistral capta en una sola ronda seis veces más dinero que Multiverse en la suya

La carrera europea por disponer de una inteligencia artificial propia está generando cifras que hasta hace muy poco parecían reservadas a Silicon Valley. La francesa Mistral acaba de captar 3.000 millones de euros en una ronda que valora la compañía en más de 21.000 millones. La comparación con Multiverse Computing, la gran apuesta vasca por la IA, permite poner en perspectiva tanto el extraordinario crecimiento de la empresa donostiarra como la enorme cantidad de capital que exige competir en la primera división de esta tecnología.
Mistral, fundada en París en 2023, ha cerrado una Serie D de 3.000 millones liderada por Samsung Electronics y en la que también participan el nuevo Scaleup Europe Fund gestionado por EQT y PSG Equity. Es la mayor ampliación de capital realizada hasta ahora por una empresa tecnológica europea. La valoración posterior a la operación supera los 21.000 millones de euros.
Multiverse Computing juega, por ahora, en una escala aproximadamente diez veces menor. La empresa fundada en Donostia en 2019 anunció en julio una Serie C de hasta 500 millones de euros sobre una valoración previa a la inversión de 1.500 millones. Si se completa íntegramente, la operación llevaría implícita una valoración posterior cercana a los 2.000 millones.
La diferencia resulta todavía más llamativa si se compara exclusivamente el dinero captado en las últimas rondas: Mistral obtiene de una tacada seis veces los 500 millones que Multiverse aspira a levantar en su Serie C. Y la valoración de la francesa, más de 21.000 millones, supera en unas diez veces la que tendría la vasca después de completar su ampliación.
Eso no significa precisamente que Multiverse esté captando poco dinero. Todo lo contrario. En junio de 2025 consiguió 189 millones de euros en una Serie B liderada por Bullhound Capital y en julio de 2026 anunció otros 500 millones. Solo estas dos operaciones suman hasta 689 millones en poco más de un año, una cifra extraordinaria para los estándares españoles y que la ha convertido en uno de los escasos unicornios tecnológicos surgidos en Euskadi.
| Mistral | Multiverse Computing | |
|---|---|---|
| Fundación | 2023 | 2019 |
| Sede | París | Donostia |
| Última ronda anunciada | 3.000 M€ | hasta 500 M€ |
| Valoración asociada | >21.000 M€ post-money | 1.500 M€ pre-money |
| Valoración aproximada tras la ronda | >21.000 M€ | ~2.000 M€* |
| Ronda anterior de Multiverse | — | 189 M€ |
| Dinero de las dos últimas rondas de Multiverse | — | hasta 689 M€ |
*Si se suscriben íntegramente los 500 millones anunciados.
Pero la comparación tiene una segunda lectura mucho más interesante: Mistral y Multiverse están atacando el mismo mercado desde extremos casi opuestos. Mistral necesita enormes cantidades de dinero precisamente porque quiere construir modelos fundacionales cada vez más potentes y controlar progresivamente toda la infraestructura necesaria para entrenarlos y ejecutarlos. Una parte sustancial de los 3.000 millones recién captados se dedicará a aumentar su capacidad de computación. La compañía francesa pretende construir lo que denomina una plataforma europea de IA soberana que abarque modelos, infraestructura, capacidad de cálculo y aplicaciones.
Multiverse ha construido buena parte de su propuesta comercial alrededor del problema contrario: reducir la cantidad de computación necesaria para utilizar la IA. Su tecnología CompactifAI utiliza técnicas inspiradas en computación cuántica para comprimir grandes modelos de lenguaje. La empresa asegura poder reducir su tamaño hasta un 95%, disminuyendo así memoria, consumo energético y coste de inferencia.
La paradoja es especialmente interesante porque Multiverse no necesita necesariamente derrotar a Mistral para beneficiarse de su crecimiento. Puede ganar dinero haciendo más pequeños y baratos modelos desarrollados por terceros. De hecho, entre los modelos que ya ha comprimido se encuentran Llama, de Meta, y precisamente Mistral Small.
Las dos estrategias explican también buena parte de la diferencia de valoración. Mistral pretende convertirse en el campeón europeo capaz de competir directamente con los grandes desarrolladores estadounidenses y chinos. Eso obliga a gastar miles de millones en chips, centros de datos, entrenamiento de modelos y talento. La empresa opera ya en 20 países y asegura trabajar con más de 125 grandes corporaciones, entre ellas Airbus, ASML y HSBC. Reuters señala además que prevé alcanzar los 1.000 millones de dólares de ingresos recurrentes anuales a finales de 2026.
Multiverse ha optado hasta ahora por una posición más especializada: convertirse en proveedor de la tecnología que permite ejecutar modelos de IA de manera mucho más eficiente, desde centros de datos hasta dispositivos locales. Y esta estrategia empieza también a atraer capital industrial y público. En su Serie C aparecen HP, Orange, Scania, Santander, Qatar Development Bank, el fondo público español SETT, el Gobierno Vasco y Kutxa Fundazioa, entre otros.
El Estado español había autorizado previamente una inversión de hasta 107 millones de euros a través de SETT, mientras que la propia compañía ha anunciado que la nueva ronda está liderada por Forgepoint Capital International, BNPP Solar Impulse Venture Fund y Bullhound Capital.
La diferencia de tamaño entre ambas compañías muestra, finalmente, uno de los grandes problemas que sigue teniendo el ecosistema tecnológico español. Multiverse protagonizó con sus 189 millones la mayor ronda de startups españolas de 2025 y su nueva ampliación de hasta 500 millones figura entre las mayores realizadas nunca en España. Sin embargo, basta cruzar los Pirineos para encontrar una empresa creada cuatro años después que acaba de conseguir 3.000 millones en una única operación.
Mistral ha encontrado además algo que Europa lleva años reclamando: grandes inversores industriales dispuestos a apostar cantidades multimillonarias por una tecnológica europea. Su anterior Serie C estuvo encabezada por el fabricante neerlandés de equipos para semiconductores ASML y la actual está liderada por Samsung. La compañía coreana no se limita a aportar capital: utilizará los modelos de Mistral dentro de sus propias operaciones de semiconductores.
Multiverse ha conseguido dar un salto gigantesco desde Donostia y convertirse en una de las pocas tecnológicas españolas que empiezan a manejar cifras internacionales. Pero la comparación permite calibrar la dimensión real del desafío: los hasta 500 millones que convierten a Multiverse en una excepción en España equivalen apenas a una sexta parte de lo que Mistral acaba de captar en una sola ronda.
Y probablemente ahí reside también la oportunidad de la empresa vasca. Si entrenar modelos de frontera exige inversiones de miles de millones, habrá un enorme incentivo económico para conseguir que esos modelos necesiten menos chips, menos electricidad y menos infraestructura para funcionar. Mistral y Multiverse podrían terminar siendo, más que rivales, dos caras complementarias del mismo negocio europeo de la IA.
