Las instituciones alavesas han entregado el premio al «gran emprendedor del año» a Guillermo de Aranzabal Agudo. Conocido especialmente por presidir la centenaria bodega La Rioja Alta, él
Pablo de Miguel (Arrigorriaga, 1974) estudió cosas tan diversas como física y naútica y terminó trabajando en servicios de emergencias y especialmente en rescate en altura. Ha sido
José Ramón Lasa (Vitoria-Gasteiz, 1988) es ingeniero aeronáutico e informático y empezó a trabajar en EE.UU. en proyectos de simulación aérea. Después regresó a Europa, donde tras trabajar
Jon Santacoloma (Bilbao, 1973) estudió empresariales y se graduó en diseño industrial en DZ. Esa doble formación ha marcado su trayectoria profesional, durante la que ha pasado de
Idoia Herrero (Bilbao, 1998) estudió gestión turística y hotelera con tan mala suerte que, cuando terminó, estábamos sumidos en plena pandemia y su sector se había paralizado. Así
Sara Urrejola (Valle de Mena, 2001) y María García (Zaragoza, 2002) están terminando el grado Leinn mientras emprenden en el mundo de la alimentación a través de Lākō.
Lorenzo Grijalba (Barakaldo, 1970) estudió administración de empresas y, aunque empezó trabajando como comercial, terminó dedicándose a los negocios de hostelería de su padre, al que terminó relevando
Asier de Celis (Vitoria-Gasteiz, 1992) estudió ingeniería mecánica y trabajó primero en Idom y después en Ulma. Sin abandonar su empleo por cuenta ajena, ha concebido con otras
Jon Astorquiza (Bilbao, 1975) estudió bellas artes y siempre ha trabajado en entornos tecnológicos. Fundador de ElektrArt, una empresa que combina arte y tecnología, está convencido de que