Pedro Muñoz Baroja (Donostia, 1973) dirigía una empresa de automoción hasta que su interés por las startups le llevó a montar la primera aceleradora de Gipuzkoa, BerriUp. Y
Hella Meresz (Budapest, 1992) y Lara Aldalur (Elorrio, 1993) son dos de las fundadoras de Boxsr, una startup vizcaína que vende por Internet productos exclusivos de cosmética para
Asier Pereda (Donostia, 1981) aprendió, leyendo tutoriales online, a alquilar pisos a turistas por Internet antes de que existieran Airbnb o Booking. Y como la cosa funcionó bien,
Aletxu Echevarría (Bilbao, 1971) se curtió en la televisión, pero siempre desde la óptica digital. De ahí que un día decidiera crear su propia empresa en ambos ámbitos,
Eduardo Elorriaga (Getxo, 1977) creo hace diez años Hermeneus World, una empresa dedicada a poner en marcha mercados online. Su primer objetivo fue poner en contacto a consumidores
Ibon Arechalde (Bilbao, 1975) y Estibaliz Barañano (Bilbao, 1974) dirigen actualmente Asimob, una startup capaz de recorrer las calles y carreteras para, utilizando visión artificial, identificar todas las
Gonzalo Alava (Getxo, 1987) es un arquitecto que un buen día decidió convertirse en reconstructor del pasado. Patrimonio Virtual, la startup que ha creado con el arqueólogo Javier
Roberto Cacho (Santander, 1971) emprendió por necesidad y eso le llevó a dejarse guiar por su instinto y por lo que mejor sabía hacer. Su empresa, Etikalia, que
Roberto Velasco (Andoain, 1976) es uno de los fundadores de Hdiv, un fabricante guipuzcoano de productos de seguridad para software que cuenta con una plantilla de 25 personas.