La crisis está recuperando cosas que creíamos olvidadas. Una de ellas son las asambleas de parados, grupos semi-mafiosos que monopolizan la contratación de obreros en determinadas zonas a favor de sus “afiliados”. En el barrio bilbaíno Otxarkoaga, aprovechando que se va a construir una nueva línea de metro, la están tratando de recuperar.

La asamblea de parados de esta zona de la capital vizcaína nació en 1983 y estaba inactiva desde 2004, cuando se empezó a rozar el pleno empleo en Euskadi. Los afectados por la falta de trabajo han empezado a reunirse una vez a la semana e incluso han organizado un acto de protesta en unas obras de una residencia en las que es de imaginar que no trabaja ninguno de ellos.