Desde hace un año se habla con creciente insistencia de la fuente de neutrones o “Fuente Europea de Espalación“, un proyecto de 1.500 millones de euros que supuestamente traerá prosperidad a Bizkaia, que es donde se quiere instalar. El tema parece haber generado tanto interés que incluso es citado como parte de los acuerdos entre PSOE y PNV para apoyarse mutuamente en Congreso y Parlamento Vasco.

La fuente de neutrones es una especie de laboratorio de tratamientos contra el cáncer, análisis y tratamiento de materiales e investigación en general. Lo cierto es que suena muy bien, aunque eso de los neutrones, el uranio y el polonio no está precisamente de moda.

El proyecto data de 2000, cuando fue propuesto por Fernando Legarda (UPV), Juan José Goiriena (UPV), Manuel Tello (UPV) y Francisco Albisu (Sener). Lamentablemente, estos científicos tuvieron dificultades para convencer a los políticos, que no les dieron su apoyo hasta 2005. Desde hace poco está también incluido en los presupuestos generales del Estado. Eso sí, sujeto a la aprobación de la Unión Europea, que es quien debe decidir en dónde se instala esta infraestructura, ya que su cobertura es continental.

En el mundo ya hay dos infraestructuras de este tipo en construcción, en Oak Ridge (Tennessee) y en Japón. El proyecto europeo cuenta con tres candidatos: Bilbao (seguramente entre Zamudio y Lezama), Lund (Suecia) y Debrecen (Hungría). En el camino se han quedado varias iniciativas, como las de Yorkshire (Reino Unido) o Jülich (Alemania), fundamentalmente por razones de tipo presupuestario, ya que se trata de una infraestructura muy costosa (más de 1.000 millones de euros) y que debe asumir fundamentalmente el Estado en que se asiente.

Pero las ventajas de acoger la Fuente Europea de Espalación parecen muy atractivas:  600 trabajadores, atracción de empresas relacionadas y una economía vinculada de entre 3.000 y 10.000 millones de euros. Por eso, la lucha va a ser fuerte y fundamentalmente a un nivel político, ya que las únicas exigencias europeas son que haya estabilidad geológica, agua, una universidad y suministro eléctrico.

El proyecto sueco parte, en principio, con cierta ventaja, ya que cuenta con el apoyo de todos los países escandinavos y la de los países bálticos y Polonia, además de ser ya un centro importante de investigación en este campo. Incluso cuando se comparan las webs, la de Lund es sustancialmente más fuerte que las de Bilbao y Debrecen. Quizás por ello, estos dos últimos proyectos se han aliado para competir con el gigante sueco. La decisión final se conocerá en 2010.

Temas: ,