bp515249Para los que no lo sepan, una SICAV es una sociedad de inversión de capital variable, una figura de inversión colectiva. Puede decirse que una SICAV, en España, permite pagar menos impuestos a las grandes fortunas a través de la creación de una Sociedad Anónima cuyo objeto social es invertir en activos financieros, rompiendo con la progresividad (que pague mas quien mas tiene o gana) establecida en la constitución. Gozan de importantes ventajas fiscales, de forma que las SICAV tributan al 1% en el impuesto sobre sociedades. Actualmente este instrumento de inversión es uno de los más utilizados por personas con grandes capitales. O por lo menos era así hasta recientemente.

En diferentes comunidades autónomas se han tomado medidas al respecto y se ha cambiado la cotización de las SICAV del 1% al 28%. Esto ha tenido, evidentemente, el efecto de “expulsar” a dichas entidades de aquellas comunidades que han dado el paso en dirección a aquellas otras que siguen mantiendo el 1% de cotización. El País Vasco ha sido una de las que han realizado el cambio y, como consecuencia y según datos ofrecidos hoy por El Correo, dos terceras partes de las SICAV que estaban sitas en nuestra Comunidad Autónoma ya nos han abandonado. Se dice que, para final de año, probablemente ya no quedará ninguna SICAV en Euskadi.

¿Es deseable esta situación? Que paguen más los que más tienen es una idea socialmente aceptada. Sin embargo, parece ser que en toda Europa existen tratamientos similares hacia las grandes fortunas. Si va a ser imposible que se eliminen estos privilegios en todas partes, ¿qué se va a conseguir con este incremento impositivo? La deslocalización de todas las grandes fortunas en dirección a otras Comunidades Autónomas u otros paises es algo negativo, sin duda. ¿Debemos hacer este sacrificio en aras de la “justicia social”? Máxime cuando es toda la sociedad vasca la que saldrá perjudicada por empobrecimiento derivado de esta situación. ¿Deberíamos haber esperado hasta haber logrado una unanimidad total antes de promover este incremento en el gravamen a estas sociedades para que no tuvieran a donde escapar?

Aunque el 1% del beneficio de las grandes fortunas vascas fuera poco, y desde luego lo era, era mucho más que el 28% de nada. En mi opinión, una vez más nos encontramos con una situación no deseable, provocada por unas medidas poco prácticas, poco meditadas y poco consolidadas.

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