Este año se celebra el centenario del inicio de la construcción de la Gran Vía de Madrid. Pese a todos los actos que se están organizando en el marco de este acontecimiento, nadie parece recordar que fueron vascos los principales arquitectos e incluso financiadores de este proyecto.
Y es que varios profesionales procedentes de Euskadi y con una formación internacional encontraron en Madrid la oportunidad que buscaban para desarrollar edificios singulares. La capital española estaba entonces en plena expansión, financiada en gran medida por la banca vasca, y acogió a los mejores arquitectos del país, a los que se permitió poner en marcha proyectos que todavía hoy son auténticos hitos en su campo.
Veamos alguno de ellos:
- Secundino Zuazo. Nacido en Bilbao en 1887, este arquitecto trató de estrenarse en su ciudad de origen con un rascacielos en la confluencia del Muelle de Ripa y la calle Navarra. Era 1921 y el proyecto no salió adelante, por lo que Zuazo decidió probar suerte en Madrid, donde es especialmente conocido por la primera prolongación de La Castellana (1930), incluyendo los primeros edificios institucionales de Nuevos Ministerios, el Palacio de la Música de la Gran Vía (Salón Olimpia, de 1928) y el Café Zahara de la Gran Vía (1930). Además, construyó la Casa Garay junto con el también vasco Manuel María de Smith.
- Teodoro Anasagasti. Nacido en Bermeo en 1880, realizó sus primeros trabajos como arquitecto municipal de su localidad natal. Fue el introductor del hormigón armado en la arquitectura española, técnica que utilizó en proyectos como el de los Almacenes Madrid-París de la Gran Vía, el Teatro Fontalba de la Gran Vía (1925) el Teatro Monumental de la Calle Atocha (1923), el edificio del ABC en La Castellana (1928), las viviendas de Gran Vía 36 (1925) o el Real Cinema de la Plaza de Isabel II (1920).
- José López Salaberry. Suegro de Anasagasti, nació en 1858 en Madrid, aunque es de origen vasco. Es el auténtico impulsor de la Gran Vía madrileña, donde ejerció de arquitecto municipal.
- Pedro Muguruza. Nació en Madrid en 1893 aunque también es de origen vasco. Por su ideología franquista, fue nombrado director general de Arquitectura del Gobierno central y se hizo cargo de obras como la Ciudad Universitaria, el Palacio de la Prensa, el monumento a Miguel de Cervantes de la Plaza de España, el Teatro Real, el edificio Coliseum y el Valle de los Caídos. En Bilbao su obra más conocida es el monumento al Sagrado Corazón de Jesús (1925).
- José Miguel de la Quadra Salcedo. Este bilbaíno (1891) es autor de los edificios de Gran Vía 31 (1927), el Cine Avenida (1928). Es tío del conocido aventurero.
- José Yarnoz. Este navarro es autor del hotel Tryp Cibeles.
- Joaquín y Julián Otamendi. Los dos arquitectos vizcaínos, vinculados a Metrovacesa, diseñaron las torres de la última parte de la Gran Vía y la Plaza de España: Torre de Madrid y Edificio España.
- Horacio Echevarrieta. Cuando la primera empresa que urbanizaba la Gran Vía entró en quiebra, en 1920, aparece en escena el empresario vasco, que la compra y pone al frente del proyecto a Luis de Aranguren y a la constructora bilbaína Gamboa Hermanos. Como arquitectos coloca primero a Zuazo y después a Muguruza.
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SE nos pretende vender desde los sectores más radicales del nacionalismo vasco que los vascos no tenemos nada que ver con España. Qué tontería, si llevamos participando mas de 600 años en una Historia compartida. Me parece este artículo un buen ejemplo de esta historia común, ahora que se cumple el centenario de la Gran Vía madrileña.
Creo que nadie os quiere vender que no tengamos nada que ver con España y ojala que en los próximos 600 años podamos tener un relación tanto o más fructífera, lo que no quiere decir que seamos España.
También es innegable que España tiene que ver mucho con Portugal o Marruecos y no por ello los españoles sois portugueses ni marroquís.
Es innegable que Vasconia, a través de Castilla (pero conservando su particularidad autónoma) ha sido uno de los pilares sobre los que se ha construido España y su Estado. Mucho más que los catalanes, por ejemplo.
Por cierto, un vasco y un catalán ( y no es ningún chiste) comenzaron a celebrar la feria de abril de Sevilla.
El arquitecto que construyó el Santiago Bernabéu era de Elorrio.