Ahora que las acciones de Iberdrola tienen una tremenda importancia se empiezan a conocer algunos datos realmente interesantes: como que el capital vasco alcanza al 20% de la compañía. Ahí entran BBK con su 7,75%, Juan Luis Arregui (1,8%), Sodena (Gobierno navarro, 0,72%), Caja Vital (0,11%) y muchos otros ciudadanos desconocidos que acumulan un patrimonio superior a los 10.000 millones de euros, lo que equivale a los presupuestos del Gobierno Vasco para todo el 2008.
¿Quiénes son algunos de ellos?
Muchas familias vascas anónimas tienen acciones de Iberdrola desde hace decenios. De hecho, un servidor recibó un puñado como única herencia de su abuelo hace ya mucho tiempo. Pero hay algunos accionistas de los que sí se conoce su nombre porque son consejeros de la empresa y deben informar a la CNMV:
- Juan Luis Arregui, a quien declaramos en cyberEuskadi como uno de los diez vascos más innovadores y que este domingo concedió a El País su primera entrevista, en la que defendía con uñas y dientes a la actual Iberdrola. Por cierto, su capital en Iberdrola es consecuencia de la venta de Gamesa a la eléctrica. Además Arregui es uno de los vicepresidentes de la compañía.
- Víctor Urrutia, el otro vicepresidente, tiene junto a su mujer el 0,16% de la compañía (unos 80 millones de euros). También es accionista y consejero de Vocento y lo fue del Banco Zaragozano. Su patrimonio proviene de dos fuentes: la bodega CVNE, fundada por su familia y que actualmente gestiona su hijo, e Iberdrola, ya que su abuelo fundó una de las compañías que derivaron en Iberduero. Además, participa en las dos principales embotelladoras de Coca-Cola, Norbega y Casbega.
- Ricardo Alvarez es consejero y mantiene el 0,09% de la compañía (unos 45 millones de euros). Su relación con Iberdrola deriva de su pasado como director de la Escuela de Ingenieros de Bilbao, tradicionalmente muy ligada a Iberduero. Fue uno de los que defendió con mayor agresividad a Iberdrola frente a la posible fusión con Endesa. Además, controla varias fundaciones, Vicente de Mendieta y Víctor Tapia-Dolores Sáinz, que también tienen patrimonios invertidos en Iberdrola.
- José Pablo Orbegozo tiene el 0,04% de Iberdrola (20 millones de euros). Su padre, el ingeniero donostiarra José Orbegozo Gorostegui, fundó Saltos del Duero en 1918 con financiación del Banco de Bilbao. Saltos del Duero dio lugar después a Iberduero.
- Lucas de Oriol, ex presidente de Talgo, tiene el 0,003% de Iberdrola. Es primo hermano del anterior presidente, Iñigo de Oriol. Su tío José María de Oriol Urquijo fue alcalde de Bilbao en 1941 y presidente de Hidrola, la compañía que se fusionó con Iberduero para conformar Iberdrola. La familia Oriol en su conjunto ha estado tradicionalmente muy ligada a Iberdrola.
- José Ignacio Berroeta. El ex presidente de BBK tiene personalmente un 0,003% de Iberdrola (1,5 millones de euros).
- Xabier de Irala. El actual presidente de BBK tiene la misma participación que Berroeta, el 0,003%.
- Hay otras familias de Neguri que tienen importantes paquetes accionariales de Iberdrola, muchos de ellos adquiridos tras su salida de BBVA. Entre ellos, Javier Aresti, José Domingo Ampuero, Ramón de Icaza, Luis Lezama-Leguizamón, Luis María de Ybarra y Ricardo Muguruza. La cantidad concreta no se conoce, ya que actualmente no están en el consejo de administración, aunque Ampuero llegó a ser vicepresidente de la eléctrica.


Sólo se trata de una curiosidad, porque capital que vele por el interés del País Vasco solo es el 7,7% de la BBK.
El resto son inversiones de particulares que son imposibles de juntar para aglutinar posibles intereses comunes.
Mi opinión es que Iberdrola tiene cada vez menos de vasca ya que se está convirtiendo en una multinacional que encuentra más comodo establecer su cuartel central en Madrid que en Bilbao.
Cualquier multinacional huye de poderes locales y provinciales que la quieran convertir en un batzoki particular.
Hoy en día Bilbao es una ciudad muy bonita sí ,pero adolece de la fuerza económica y tirón y atractivo para las grandes empresas que tenía hace unas décadas. Asumámoslo. De momento una ciudad de pymes de servicios.
Lo que siempre me he preguntado es por qué en Madrid. Para el BBVA, por ejemplo, tendría más sentido mudarse a Miami, ya que ese mercado crece y el español se está estancando.
Para Iberdrola creo que sigue teniendo sentido tener a sus ingenieros en Bilbao, donde hay más estabilidad laboral.
El problema es que Bilbao tampoco puede ser una ciudad de pymes de servicios si sus grandes empresas se marchan.
Iberdrola será una gran empresa, pero cada día da peor servicio a sus clientes. Y visto desde Zamora, con todo lo que la antigua Iberduero se ha beneficiado de la provincia, la verdad es que no nos tienen nada contentos. Ojalá pudiéramos elegir proveedor eléctrico.