Cromoduro es una empresa sumamente interesante. Fabrica componentes de automoción, con lo que las tentaciones de deslocalizar su producción, siguiendo a las principales marcas, son constantes. Pero paralelamente ha invertido en I+D tratando de diseñar nuevos elementos que le permitan diferenciarse en un mercado en el que el precio no tiene por qué serlo todo. Y recientemente está diversificando en nuevos sectores como el biotecnológico.
La familia Retolaza creó esta empresa en 1952 en Zorrozaurre, en Bilbao, bajo el nombre de Aplicaciones Industriales de Cromoduro, con el fin de fabricar piezas que deben soportar grandes esfuerzos de desgaste. Se usan fundamentalmente en el rectificado de motores de explosión, lo que explica por qué la compañía ha crecido de la mano de los fabricantes de automoción. Posteriormente, también introdujo en su catálogo los componentes elaborados mediante inyección de plástico.
A día de hoy sus principales productos son las camisas de motores de Formula 1 y piezas diversas para puertas, cambios de velocidades, guanteras, tapas, arcos de seguridad o elmentos de insonorización. Algunas de estas piezas se han estandarizado tanto que ya no es rentable seguir fabricándolos en Euskadi, por lo que la empresa está abriendo plantas en Marruecos. Y es que la mano de obra en este país cuesta diez veces menos que en Bizkaia.
Así, a principios de 2008 se instaló en el puerto franco de Tánger de la mano de Renault, que ha abierto allí una factoría y un parque de proveedores. Además, ha puesto en marcha una planta en Fez para montar camisas cromadas de la mano de un socio local. La producción de estas piezas se irá, obviamente a Marruecos, pero al mismo tiempo Cromoduro está abriendo en Euskadi líneas de fabricación de nuevos componentes en los que la calidad tiene una mayor importancia. Según Estrategia Empresarial, es el caso de los pomos y las manecillas.
Además, Cromoduro está investigando cómo sustituir la fibra óptica por bagazo en los componentes de automoción, ya que el segundo elemento es mucho más fácil de reciclar. Este proyecto se desarrollará, junto con otros, en el futuro centro de I+D que la empresa abrirá en el Automotive Intelligence Center de Amorebieta.
La innovación no se queda ahí. La compañía vizcaína acaba de poner en marcha una nueva empresa, HBiO, para producir sistemas domésticos de depuración de aguas grises. En este proyecto participa el centro tecnológico Gaiker, que el gerente de Cromoduro, Juan Miguel Retolaza Villachica, cofundó en su momento y que todavía preside. Además, este ingeniero y profesor de la Universidad Comercial de Deusto preside la empresa de biotecnología Progenika, liderada por el científico gallego Laureano Simón.


13/06/2010
Muy bien , otra empresa mas fuera del territorio nacional para abaratar precios. Cuando se marchen todas a fez , a Hungria , a polonia y no se habren nuevas industrias en el pais , que coches vamos a comprar? fabricar barato es logico , pero no a cuenta de la mano de obra , sino a la capacidad de innovar y mejorar dentro de la empresa , gestionar sus recursos y mejorar en todos los sentidos. Escapar a paises de mano de obra barata no es innovar. El reto es mantener las industrias en el territorio nacional. Un saludo.