Es raro ver críticas tan ácidas en El Correo como las que suele dirigir Manu Alvarez contra el BEC una o dos veces al año. Hoy tocaba. Y es que se han conocido las cifras del recinto de 2008, que no son magníficas pero que tienen mejor pinta que las de otras infraestructuras similares.

En un escenario en el que las ferias físicas están perdiendo fuerza en beneficio de Internet y del marketing relacional, el BEC no se ha comportado tan mal. Sus resultados económicos siguen siendo positivos, se reducen ligeramente los certámenes pero aumentan considerablemente los congresos. El saldo no parece, por tanto, tan negativo.

La reducción en visitantes y expositores de 2008 respecto a 2006 ronda el 8%, lo cual no es excesivo teniendo en cuenta el descenso de ferias (3 certámenes menos). Es cierto que las cosas se ponen difíciles, pero también es verdad que el BEC alberga eventos muy profesionales y muy ligados a las ventas directas, con lo que la crisis no debería afectar tanto como al Ifema madrileño u otros recintos más atados al consumo.

Otro dato positivo: el Bilbao Exhibition Centre ha dado a conocer la cifra estimada de su influencia sobre el PIB vasco: aportó 92,6 millones de euros durante 2007, fundamentalmente en la hostelería (36 millones). Es una cantidad importante pero sustancialmente inferior a la del Guggenheim: 243 millones de euros en ese mismo año.

Temas: ,