ZureMatch, el Tinder vasco creado en un fin de semana con inteligencia artificial y sin inversores

El informático José Román Alonso ha desarrollado desde Aretxabaleta una plataforma de citas que ya supera los 500 usuarios registrados. El proyecto, realizado con ayuda de inteligencia artificial, pretende competir con las grandes aplicaciones ofreciendo gratuitamente funciones que estas cobran.

La inteligencia artificial está reduciendo las barreras para desarrollar nuevos negocios digitales. Un ejemplo es ZureMatch, una aplicación de citas creada por un único informático, sin inversores ni una empresa detrás, cuya primera versión estuvo lista en apenas un fin de semana. Su promotor es José Román Alonso, nacido en Barakaldo y residente en Aretxabaleta, que ha aprovechado las nuevas herramientas de programación para poner en marcha una alternativa local a Tinder.

La plataforma, accesible desde zurematch.com, permite conocer personas de Euskadi tanto en euskera como en castellano. Su principal argumento comercial es la gratuidad: los usuarios pueden conversar, consultar quién ha mostrado interés por su perfil y recuperar contactos descartados sin contratar una suscripción. Son funcionalidades que algunas de las grandes plataformas de citas reservan para sus clientes de pago.

Alonso, ingeniero informático, ha explicado a Noticias de Gipuzkoa que el proyecto nació como un desafío profesional. Mientras impulsaba Zureia, una iniciativa para ayudar a pequeñas empresas a utilizar la inteligencia artificial y automatizar procesos, le preguntaron si sería capaz de construir una aplicación funcional durante un fin de semana. Decidió demostrarlo creando un servicio de citas inspirado en las plataformas existentes.

La primera versión se desarrolló en ese plazo, aunque posteriormente tuvo que abordar cuestiones como la protección de datos, la seguridad y las condiciones legales de utilización. ZureMatch comenzó a funcionar en julio y ya supera los 500 registros, de los que cerca de 400 corresponden a perfiles completos. Su implantación se concentra inicialmente en Gipuzkoa, con usuarios de Aretxabaleta, Arrasate, Bergara, Oñati, Eskoriatza, Eibar y Donostia, entre otras localidades.

Sin embargo, su principal dificultad es la misma que afrontan todas las nuevas plataformas de relaciones personales: alcanzar una masa crítica de usuarios suficientemente amplia y equilibrada. Tres de cada cuatro perfiles corresponden a hombres, mientras que la franja de edad predominante se sitúa entre los 36 y los 55 años. Esta desproporción puede dificultar el crecimiento de la comunidad.

La aplicación incorpora algunas funciones pensadas específicamente para localidades pequeñas, donde la privacidad puede convertirse en un obstáculo. Los usuarios pueden ocultar su perfil a otras personas del mismo municipio y utilizar fotografías que no permitan reconocer claramente su rostro. La verificación de identidad se realiza mediante un selfie que el propio Alonso revisa manualmente.

El servicio tampoco necesita acceder a la agenda telefónica ni utiliza la geolocalización en tiempo real, sino distancias aproximadas. Funciona directamente desde el navegador y puede instalarse como acceso directo en el móvil, sin pasar por las tiendas de aplicaciones de Apple o Google.

Aunque el servicio se presenta como gratuito, su creador ya contempla una vía de monetización. En la documentación de la propia web explica que existen membresías de pago destinadas a apoyar el proyecto y obtener mayor visibilidad, pero no a desbloquear las funciones esenciales. Por tanto, el modelo no renuncia completamente a los ingresos por suscripción.

La iniciativa tiene también una segunda finalidad empresarial: servir de demostración práctica de las posibilidades de la inteligencia artificial. Alonso reconoce abiertamente que utiliza esta tecnología para programar, redactar contenidos y traducir la aplicación. ZureMatch funciona así como escaparate de Zureia, su actividad de automatización para pymes, comercios y gestorías.

El propio desarrollador admite algunas limitaciones. Los mensajes no están cifrados de extremo a extremo, aunque asegura que no lee las conversaciones. También reconoce que las traducciones al euskera necesitan mejoras y que la ausencia de un equipo de soporte obliga a gestionar personalmente las incidencias.

El proyecto ilustra cómo las herramientas de inteligencia artificial permiten a un profesional independiente desarrollar y mantener servicios digitales que anteriormente podían requerir equipos de programación más numerosos. Sin embargo, el reducido coste de desarrollo no garantiza el éxito comercial. En el caso de ZureMatch, el desafío ya no es tanto construir la tecnología como conseguir suficientes usuarios, especialmente mujeres, para que la plataforma resulte atractiva y pueda sostenerse económicamente.

De momento, no se han comunicado cifras de ingresos ni de rentabilidad. Tampoco consta una sociedad mercantil detrás del servicio: su aviso legal identifica directamente a José Román Alonso Antoranz como titular de la actividad.

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