Multiverse aseguró haber utilizado el ordenador cuántico de IBM un mes antes de ser seleccionada para acceder a él
La empresa donostiarra Multiverse Computing aseguró el pasado 15 de septiembre que había utilizado el ordenador cuántico IBM Quantum System Two instalado en Donostia para desarrollar parte de su modelo de inteligencia artificial Quasar 1.1. Sin embargo, el Gobierno Vasco acaba de anunciar que la compañía figura entre las primeras empresas seleccionadas para acceder a esta infraestructura, coincidiendo con su primer aniversario. La cronología de ambos anuncios plantea dudas sobre si Multiverse había utilizado realmente el ordenador o si disfrutó de un acceso anticipado que no ha sido explicado públicamente.
En una comunicación publicada el 14 de octubre, el Gobierno Vasco informa de que se han aprobado ocho de las once solicitudes empresariales recibidas para utilizar el ordenador cuántico. Entre las compañías seleccionadas figura Multiverse Computing, junto con otras empresas que podrán desarrollar proyectos utilizando esta infraestructura.
Las otras siete empresas seleccionadas para acceder al ordenador cuántico son las consultoras vascas Global Data Quantum y LKS Next, la startup donostiarra Akshar Innovation, que quiere aplicar la cuántica a la investigación biomédica, y varias firmas tradicionales: Iberdrola, Amadeus (gestión de reservas de aerolíneas), Moeve y Gertek (gestión de parquímetros).
El Gobierno Vasco ha aprobado ocho de las once solicitudes empresariales presentadas, aunque no ha detallado los proyectos concretos que desarrollará cada compañía ni los criterios que han determinado su selección. El procedimiento de acceso, presentado en julio, permanecerá abierto a nuevas solicitudes.
El anuncio llega casi un mes después de que Multiverse asegurase públicamente que ya había utilizado ese mismo ordenador. El 15 de septiembre, la empresa explicó en la red social X que parte de los datos empleados en Quasar 1.1 habían sido generados mediante un modelo híbrido de lenguaje cuántico ejecutado en el IBM Quantum System Two de Donostia. La referencia a la ubicación era explícita, por lo que no cabe interpretar que la compañía estuviera hablando de otro ordenador de IBM.
La afirmación ya fue recogida por Gananzia en el artículo «Las dudas detrás de la IA soberana de Multiverse: china, sanitizada y ahora también cuántica», publicado en septiembre. Aquella información examinaba las explicaciones de la compañía sobre el origen y desarrollo de sus modelos de inteligencia artificial, así como la incorporación de la computación cuántica a su discurso tecnológico.
El Gobierno Vasco había presentado en julio el procedimiento destinado a permitir que las empresas accedieran al ordenador cuántico. Ahora anuncia la selección de los primeros proyectos empresariales, entre ellos el de Multiverse, pero no aclara si alguna de estas compañías había podido utilizar anteriormente la infraestructura ni bajo qué condiciones.
Las dos comunicaciones no son necesariamente incompatibles, puesto que Multiverse podría haber tenido acceso al ordenador mediante una colaboración científica o una autorización excepcional anterior al procedimiento empresarial. Sin embargo, ninguna de las informaciones públicas citadas permite acreditar esa circunstancia.
La discrepancia resulta especialmente relevante porque Multiverse no se limitó a anunciar su intención de utilizar computación cuántica en el futuro. Aseguró que ya había empleado el equipo instalado en Donostia para generar parte de los datos de uno de sus modelos de inteligencia artificial. Tampoco se han aportado en estas comunicaciones detalles técnicos que permitan conocer qué operaciones se ejecutaron, cuándo se realizaron y cuál fue su contribución efectiva al desarrollo de Quasar 1.1.
De este modo, el primer aniversario del ordenador cuántico de Donostia deja una pregunta pendiente: ¿cómo pudo Multiverse utilizar en septiembre una infraestructura para cuyo acceso empresarial acaba de ser seleccionada en octubre? La respuesta permitiría aclarar si existió un acceso anticipado o si alguna de las comunicaciones ofreció una imagen inexacta de lo sucedido.
