El Gobierno Vasco ha sacado a concurso la compra de 16.000 licencias ‘educativas’ de Microsoft Office Pro por un valor de hasta 400.000 euros, pese a que existe un programa gratuito de características similares y que también funciona con Windows, OpenOffice. Los paquetes ofimáticos, que costarán unos 25 euros anuales por unidad, se instalarán en los ordenadores ya adquiridos para los centros escolares de la red pública, que según otro decreto de la Consejería de Educación deben incorporar siempre Windows XP Professional Edition y hardware preparado para este sistema operativo.

Esta decisión contrasta con lo que está ocurriendo en otras comunidades, como Extremadura y Andalucía y más recientemente Valencia y Madrid, donde la Administración ha decidido migrar todos sus ordenadores hacia software libre. Además de razones de coste, estas instituciones alegan que se trata de programas que se pueden modificar con total libertad, ya que el código con el que han sido escritos está abierto, y que están especialmente indicados para la formación.

El sistema operativo Linex de los extremeños, que calcularon unos ahorros de 30 millones de euros mediante la sustitución de programas comerciales por otros similares libres, ha llevado el nombre de su comunidad a todos los rincones del mundo. Los gobiernos alemán, israelí, malayo y, más recientemente, el francés también han decidido cambiar a este tipo de software, fundamentalmente por razones presupuestarias y de concurrencia.

La propia Comisión Europea, que ha impuesto una multimillonaria multa a Microsoft por sus prácticas monopolistas, decidió el año pasado que todas sus licitaciones den prioridad al uso de programas libres. El Ejecutivo de la UE entiende que este software permitirá incrementar la competencia en un sector dominado hasta ahora por multinacionales norteamericanas.

Por si fuera poco, en febrero de 2003 el Parlamento Vasco decidió por unanimidad instar al Gobierno a que sustituya progresivamente los programas comerciales por los libres. La decisión de comprar 16.000 licencias de Office es especialmente paradójica por todas las recomendaciones públicas que se han producido y por el hecho de que la alternativa, OpenOffice, fue traducida al euskera por el propio Gobierno Vasco y funciona perfectamente tanto sobre Windows como sobre Linux.

Curiosamente, en enero de este año Microsoft todavía no tenía claro si traduciría al vascuence el paquete Office XP, tal y como iba a hacer con Windows XP. La multinacional confirmó entonces que el Gobierno Vasco, que hasta ahora contribuía económicamente en este tipo de trabajos, se había comprometido a comprar un cierto número de licencias, como compensación.

Temas: , , ,