¿Y si el Athletic compra San Mamés?

San Mamés. Fuente: Wikipedia
San Mamés. Fuente: Wikipedia

El Athletic Club está inmerso en un proceso electoral y con ello un debate sobre el modelo de club y su futuro. Por una parte se cuenta con un balance económico saneadísimo pero por la otra se vive una alarmante situación en lo deportivo y se plantean dudas sobre el futuro económico al contar con una plantilla cada vez más cara sin ingresos por competiciones europeas.

A pesar de esto último creo que es tiempo para el Athletic, una vez más, sea pionero en responsabilidad social y ejemplo para otros clubes dando un paso adelante. Es algo a lo que llevo dando vueltas desde la marcha del portero Kepa por 80 millones y que me sorprende que no haya salido al debate público ni tras esa operación, ni en la asamblea de socios ni en el debate pre-electoral. Como ahora es tiempo de presentar proyectos y propuestas me he dicho que es ahora o nunca: ¿Y si el Athletic compra el estadio de San Mamés?

Razones de club

Según la última cuenta de resultados presentada, a 30 de junio de 2018 el Athletic tenía un patrimonio neto positivo de 134 millones de euros y adicionalmente una provisión de 76 millones de euros, sin contar un superávit presupuestado para el ejercicio 2018-2019 de 60,2 millones de euros. Incluso el contador del club en los últimos años habla de “un colchón de 300 millones de euros“.

En esa fecha el club contaba con 132 millones de euros en efectivo y 16 millones en activos financieros a corto plazo. Y eso sin contar con el ingreso de 80 millones por Kepa que se produjo después. A eso habría que descontar 27’6 millones que se debían entonces por los fichajes de los jugadores Berchiche y Capa. Para entendernos, una liquidez de 200 millones de euros.

¿Qué hacer con esa liquidez? ¿Se le saca algún rendimiento? Pues no lo parece, ya que el Athletic tiene resultados financieros ¡negativos! Y no es por el deterioro de su participación en la sociedad San Mames Barria (propietaria del estadio), al tener ésta pérdidas (una partida de 1,2 millones, proporcional a su porcentaje y que luego detallaré), sino que tan sólo ingresa 43.000 euros por valores y paga 133.000 por “gastos financieros por deudas con terceros”. Es cierto que los tipos de interés están en valores negativos y el club es prudente con su tesorería, pero hay disponible deuda pública a medio plazo con tipos positivos que puede ser rápidamente vendida en el mercado en caso de necesidad, así como deuda corporativa de empresas muy solventes con mayor rentabilidad.

El destino teórico de esa liquidez es reforzar la plantilla, pero no a cualquier precio. Renovar y comprar jugadores con contratos cada vez más altos genera una espiral inflacionista en el vestuario. El club ha realizado los dos fichajes más caros de su historia (32 millones por Iñigo Martinez y 27,5 millones por Yuri Berchiche) y la plantilla es un 32% más cara que hace dos temporadas. Todo eso lleva a que en el presupuesto de la temporada 2018-19 contemple que, sin los ingresos por la marcha de Kepa, el club tendría unas pérdidas de 20 millones al no haber ingresos europeos, las altas amortizaciones de jugadores y mejoras en Lezama.

Hay un eslógan de los aficionados al fútbol que dice “¡los millones en el campo, no en el banco!”. En el caso del Athletic y su reducido mercado esto no puede llevarle a fichar por fichar. ¿Y si lo de “en el campo” lo interpretamos literalmente y los millones se invierten en el estadio? Los jugadores pasan pero el estadio no (o por lo menos lo hace cada 100 años como el viejo San Mamés). Las cantidades invertidas en fichajes se “evaporan” cuando se acaba su contrato o se le deja ir. Comprar todo o parte de la sociedad San Mames Barria convertiría patrimonio líquido que no aporta rentabilidad en favor de patrimonio sólido que, tal como veremos, puede suponer mayores ingresos al club, tendiendo además hacia lo que históricamente ha sido una seña propia del club: tener un campo propio.

Razones sociales

La construcción del nuevo San Mamés se enmarcó en una operación urbanística de la zona de San Mamés-Basurto en Bilbao, implicando traslado de la Feria de Muestras, derribo del viaducto de Sabino Arana, construcción de nuevos accesos a la ciudad, reordenación de escuelas universitarias de ingeniería, traslado de policía municipal y bomberos, nueva estación de autobuses, promoción de viviendas, etc. aparte del objetivo de que Euskadi contara con un estadio “cinco estrellas” (ahora Categoría 4 de la UEFA) capaz de albergar competiciones y eventos de la máxima categoría como la próxima Eurocopa 2020. Fue lógico que la instituciones se implicaran en la sociedad San Mames Barria (SMB) para cambiar esa pieza del puzzle, pero no fue un regalo, ya que todos tienen participación accionarial proporcionalmente a su aportación y contraprestaciones en usos y espacios en el estadio.

Tanto club como Diputación Foral de Bizkaia, Kutxabank y Gobierno Vasco aportaron 44,50 millones en dinero y terrenos y el Ayuntamiento de Bilbao accedió a recibir en acciones de SMB el importe de las tasas y licencias por la construcción del estadio, que se estimaron en unos 11 millones de euros. El club asumió la gestión y explotación del estadio durante 50 años a cambio de un canon anual, que en los primeros diez años es de 500.000 euros y posteriormente será negociado entre las partes, pero el acuerdo entre socios de SMB también obliga al Athletic, como arrendatario, a ceder espacios y derechos de uso sobre el campo o partes del mismo:

  • Diputación: tiene derecho a disponer del estadio dos veces al año para eventos, además de dos visitas organizadas mensuales, dos palcos VIP y 10 plazas de parking por partido, patrocinio de dos partidos por temporada, uso de la salas de reuniones diez veces al año, categoría de patrocinador oficial del museo y un punto de información turística en el museo. La Diputación valoró esas contraprestaciones en 1,5 millones de euros anuales.
  • Gobierno Vasco: Dispone de 2.642 metros cuadrados en un espacio subterráneo de 112 metros de largo por 12 de ancho para la puesta en marcha de un centro de alto rendimiento que incluye una pista corta de atletismo, instalaciones para práctica de saltos y un centro de innovación y medicina deportiva.
  • Kutxabank: El Athletic, como gestor del estadio, cede anualmente a Kartera 2 SL (la sociedad del grupo Kutxabank que es titular de las acciones) “derechos” (se supone que publicitarios) por valor de 2 millones, al que se añade un acuerdo de patrocinio por el que Kutxabank se compromete a adquirir derechos adicionales por valor de 1.244.000 € y se establece exclusividad con Kutxabank para esos derechos en el sector financiero o de seguros. La entidad bancaria calculó que esos 2.000.000 anuales en derechos le producen un retorno del 3,15% TIR.
  • Ayuntamiento: Tiene asignados 2.777 m2 en el estadio para construir en ellos un polideportivo municipal con piscina de 50 metros, zona de spa y varios gimnasios.

Ahora la situación de todos es bastante distinta. Por una parte el club ha obtenido en estos años unos importantísimos ingresos extraordinarios (220 millones) por la marcha no deseada de jugadores y por otra las instituciones todavía se están recuperando de la crisis económica mientras el dinero que aportaron a SMB está aparcado en unas acciones que van perdiendo valor poco a poco debido a las amortizaciones. ¿No sería un momento ideal para que el club haga un esfuerzo que permita liberar parte o todos esos fondos públicos para la sociedad, lógicamente a cambio de sus participaciones en SMB?

  • Diputación: Ya que SMB fue parte de una operación urbanística en Bilbao sería lógico que los fondos recuperados fueran para continuar con esa labor en esa u otras zonas próximas, como por ejemplo la demolición del viaducto de Rekalde (y construcción de su consiguiente variante por túneles), al estilo de lo que se hizo en la avenida Sabino Arana.
  • Gobierno Vasco: Esos fondos servirían para poner en marcha la instalación deportiva prevista en el estadio, que lleva años aparcada en el cajón y que “no está entre las prioridades de inversión del Gobierno vasco a corto plazo y es una cuestión que se habrá de definir y abordar en el futuro“. Quizás el gobierno prefiera dar uso a ese dinero en proyectos más sociales como la planificada ampliación de la Escuela de Ingeniería de la UPV/EHU con dos edificios junto al estadio, cuyos solares (7.552 m2) están urbanizados provisionalmente como zona de paso. O, siguiendo con la universidad, llevar a cabo el permanentemente planificado y por fin anunciado traslado de la facultad de Medicina desde Leioa al aparcamiento junto al Hospital de Basurto, cuyo coste para el Gobierno Vasco (casi 45 millones) coincide con el de su aportación a SMB.
  • Kutxabank: La entidad financiera lleva años deshaciéndose de participaciones en empresas y sociedades ya que las regulaciones financieras le imponen un coste de capital por ellas. Liberar esos recursos, aparte de mejorar sus ratios financieros, le permitiría, por ejemplo iniciar la construcción de su prevista nueva sede al otro lado de la ría, en Zorrozaurre, cuyo solar adquirió en 2016 por 20,8 millones de euros. Digo iniciar porque el coste de la sede se estimaba en 120 millones de euros. Otra posibilidad sería realizar una aportación extra a las cajas fundadoras que a su vez revertiría en obra social por todo Euskadi (o en el caso de la BBK, en su obligado fondo de reserva).
  • Ayuntamiento: Aunque ya se han dado los primeros pasos para el polideportivo municipal, los fondos acelerarían dicha iniciativa, que tiene un coste estimado de 5 millones de euros. Otros proyectos cercanos serían el puente para el tranvía a Zorrozaurre, la reurbanización de la zona bajo el viaducto de Rekalde una vez sea derribado por la Diputación, etc. De todas formas es el socio menos interesado en el retorno de su inversión puesto que tan sólo desembolsó 60.000 euros, el resto de las acciones es un pago en especie por tasas e impuestos.

Hay que considerar que una consecuencia de esta inversión en proyectos cercanos es que generaría mayor flujo de personas en la zona, lo que aumentaría los ingresos de los negocios establecidos en el estadio (restaurantes, tienda, museo) y en última instancia beneficiaría al club con ingresos regulares.

Razones contables

En su momento expliqué que el Athletic normalmente reinvierte sus beneficios extraordinarios por las clausulas de rescisión que hacen efectivas los jugadores. La normativa fiscal permite que, si te comprometes a reinvertir esas plusvalías en cinco años, no tengas que pagar por ellas impuesto de sociedades (el que se aplica sobre los beneficios). Concretamente el régimen de exención por reinversión que ofrece el Impuesto de Sociedades implica el compromiso de destinar esas cantidades en inversiones en “elementos del inmovilizado material, intangible, inversiones inmobiliarias y otros activos aptos” (por cierto, es curioso que se pueda usar para una inversión hecha hasta un año antes de la plusvalía). En este punto aclaro que no soy economista ni abogado, sólo un aficionado a los números, por lo que si cometo algún error pido disculpas.

El Athletic suele destinar los ingresos extraordinarios a los fichajes de los siguientes años, mejoras en Lezama, etc. pero es que ahora nos encontramos con cantidades nunca vistas en el club, como son los 65 millones de Laporte y los 80 de Kepa. Si no se reinvierten en plazo (y ya he hablado del peligro de fichar alegremente) el club tendrá que pagar impuestos sobre las cantidades no invertidas más los intereses correspondientes (Nota 19 de la última memoria del club).

Por otra parte, SMB es un “monstruo” de 165 millones de inmovilizado, algo que anualmente “castiga” su cuenta de resultados con 2,7 millones de euros por amortizaciones y dejan pequeños tanto los 280.000 de otros gastos como el ingreso de 500.000 euros como renta por parte del Athletic, resultando en unas pérdidas anuales de 3 millones de euros. Aunque el importe de la renta pueda parecer escaso, esta cantidad es la mayor de la Liga, triplicando la siguiente de la lista de los 11 clubes que no tienen estadio en propiedad. La mayoría de instituciones ceden los estadios públicos a los clubes de fútbol a coste cero.

Fríamente hablando, la situación actual es cómoda para el Athletic: se paga un alquiler y se disfruta el estadio a 50 años con una opción de compra en 2063 a su valor contable (teóricamente 66 millones) que se sumarían a los 60 millones invertidos (capital social inicial más la extensión de la cubierta) y el canon anual durante 50 años (25 millones según la actual cifra). En todas las valoraciones de SMB, incluida la opción de compra en 2063, se habla de valor contable. Se entiende que nadie busca una plusvalía y que las propiedades se deterioran con el tiempo, hallando en la contabilidad el medio para hallar un justiprecio. Tras la ampliación de capital por la extensión de la cubierta, que fue asumida por el club, el Athletic posee un 30,63% de SMB. El valor contable del 69% restante serían 125 millones.

¿Podría permitírselo ahora el Athletic? Ya he comentado que el Athletic a 30 de junio tenía 148 millones sumando efectivo y valores a corto plazo junto con 60 millones de superávit esperado para esta temporada. La operación incluso se podría hacer “a pulmón”, con tesorería, pero con los tipos de interés actuales podría ser hasta conveniente solicitar un préstamo. De todas formas no habría porqué comprar todo SMB, se podría dejar un 5% a cada institución para que siguieran estando en la sociedad. En SMB las decisiones importantes se acuerdan por ocho novenas partes en la junta directiva y el 90% en la junta de accionistas.

Primeramente, el club resuelve la incógnita de si podrá o no reinvertir los 145 millones de Laporte y Kepa. Entiendo que adquirir acciones de San Mames Barria se considera inversión inmobiliaria y por lo tanto se puede acoger al régimen. En el balance del club las acciones en SMB aparece en inversiones en empresas del grupo y asociadas, sección instrumentos de patrimonio.

Segundo, al comprar el estadio por anticipado el Athletic despeja la incertidumbre de la evolución del canon actual, una variable del coste del estadio que queda por determinar “de buena fe”. A pesar de que el canon es bajo comparativamente, el club evitaría presiones sobre las instituciones y Kutxabank para que exijan una renta mayor.

En tercer lugar, la ventaja lógica de adquirir la totalidad de SMB sería ahorrarse el pago canon anual por arrendamiento. No es una cantidad determinante pero todo suma. Pero más importante sería lo que pasaría con las contraprestaciones que tiene el Athletic con los socios de SMB como concesionario del estadio. Al dejar de estar en el accionariado, o estar de manera residual, las contraprestaciones se podrían anular o que el club facture por esos derechos que ahora se ceden gratuitamente. Es decir, el club cobraría por ceder el estadio para eventos especiales como conciertos, partidos de rugby u otros, podría comercializar los espacios publicitarios por valor de dos millones que ahora son cedidos a Kutxabank y cobrar un alquiler a Gobierno Vasco y Ayuntamiento por los espacios en el estadio para sus centros deportivos, aunque este último es un tema peliagudo ya que son equipamientos públicos. En el caso concreto del Ayuntamiento, cuyo proyecto sí parece que se va a poner en marcha, se podría canjear su participación por una cesión permanente o a 30-50 años del espacio. Lo que quiero decir es que se abriría una puerta a una renegociación de los acuerdos con los actuales socios al haber recuperado éstos su aportación al estadio, lógicamente disminuida por la amortización a lo largo del tiempo. Todo esto aumentaría los ingresos regulares del club, ya que tan sólo las cesiones a DFB y Kutxabank están valoradas en 3,5 millones.

Como cuarta ventaja, una derivada de la operación es que el Athletic podría asumir los resultados negativos de SMB para reducir su pago en el impuesto de sociedades. Como SMB siempre ha tenido pérdidas cuenta con bases negativas pendientes de compensar por valor de 10 millones que no ha “activado” por prudencia al no preverse beneficios con los que compensarlas. En caso de absorción de SMB el Athletic podría activar esos créditos fiscales y reducir en esa cantidad su base imposible en el Impuesto de Sociedades, lo que generaría un ahorro inmediato de 2,6 millones de euros (en el último ejercicio la base imposible del Athletic fue de 12,1 millones originando un pago de 3,1 millones).

En quinto lugar, otra consecuencia sería es que la totalidad de los resultados negativos de SMB (2,5 millones actualmente, 3 millones si el Athletic dejaría de pagar el canon anual) se cargarían a las cuenta del club permitiendo reducir sus beneficios en ese importe, o lo que es lo mismo, rebajando el impuesto de sociedades en un 26% (un 24% a partir del año que viene) de esas cantidades (unos 750.000 euros). Ahora mismo la participación en SMB supone un gasto en las cuentas de 1,2 millones anuales por el deterioro de la participación en una sociedad. Adquirir SMB supondría mayor carga en las cuentas en ese concepto (ya hemos visto que abre las puertas a mayores ingresos en otros) pero es un gasto en patrimonio propio, no derivado de una sociedad ajena compartida con otros.

Por último, en el caso de que el Gobierno Vasco descarte su centro deportivo de alto rendimiento, se plantea una oportunidad única al Athletic para ocupar ese espacio como un centro de documentación y exposición (biblioteca, fototeca, videoteca, artes plásticas, etc.) del fondo que dispone el Athletic o incluso del fútbol vizcaíno en general que complemente al museo, salón de actos, salas de reuniones y exposiciones temporales de temática deportiva, oficinas del club o de la Fundación Athletic que no tengan sitio en Ibaigane… Es un espacio subterráneo, por lo que no tiene las condiciones para ser la sede social del Athletic. Otra posibilidad es que el club alquilara ese espacio para que se estableciera un gimnasio o centro deportivo privado, una actividad muy acorde con el edificio y que supondría ingresos para el club.

Resumiendo, son varias las razones tanto del club, sociales y contables por las que podría ser interesante que el Athletic compre todo o parte de SMB, siendo para mi la más importante devolver a las instituciones lo que ellas aportaron en un gesto de fortaleza y solidaridad por parte del Athletic. Pero también supondría una apuesta por fortalecer el patrimonio del club, siendo un caso muy similar el del Bayern de Múnich. Su nuevo estadio, el Allianz Arena, se planetó inicialmente como una copropiedad entre el Bayern y el otro club de la ciudad, el 1860 Munich. Al descender éste a a segunda división, el Bayern no sólo le compró en 2006 el 50% del estadio sino que en 2014 pagó con 16 años de adelanto el préstamo de 346 millones de euros que pidió en 2005 para construirlo, prefiriendo invertir en su estadio en vez de en fichajes. El director ejecutivo del Bayern Múnich, Karl-Heinz Rummenigge, aseguró que “durante el traspaso de Neymar me pregunté el qué sería más importante: Neymar o el Allianz Arena. Debo decir claramente que prefiero tener el Allianz. Es más importante de acuerdo a nuestra filosofía“.

Dejo aquí la idea para el debate y si algún candidato la quiere estudiar más detenidamente para llevarla a cabo. Sólo pediría que no se convierta en arma electoral y que si un candidato la propone el otro no la descarte sólo por eso. Al final lo importante no es de quién es la propuesta sino si es buena para el club.

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