Preguntas y respuestas sobre el Caso FG (BBVA)

Hechas las preguntas, vamos a tratar de resolver las principales cuestiones que rodean al Caso FG, en referencia al ex presidente del BBVA Francisco González. La mezcla de política, paraísos fiscales, financieros sin escrúpulos y espías hacen de esta trama un guión de cine que ni 007.

¿Cómo llega Francisco González a ser presidente del BBVA? En primera instancia, porque sus relaciones con el entorno de José María Aznar le convirtieron en presidente de Argentaria, pese a no tener experiencia alguna en banca. Después, la absorción de su entidad por parte del BBV le permitió acceder a una copresidencia temporal. Finalmente, obtiene información sobre unas cuantas secretas en Jersey que le permiten sugerir, con la colaboración del Banco de España, la salida de todo el consejo anterior, copresidente incluido.

Una vez asumido el poder, ¿qué hace Francisco González? Mientras su consejero delegado, José Ignacio Goirigolzarri, gestiona, él se dedica a tomar decisiones “estratégicas”. Casi ninguna buena. Entra en China, donde termina saliendo tras perder 1.000 millones de euros, y en Turquía, donde compra un banco que hoy vale la mitad de lo que pagó FG. También amplía su presencia en EE.UU., donde sigue siendo una entidad de tercera división.

Otra decisión estratégica es vender su cartera de participaciones industriales, supuestamente por recomendación del Banco Central Europeo. Sale de Iberdrola y de Repsol, pero mantiene su participación en Tubos Reunidos, donde no encuentra comprador, y en Telefónica, presidida por su amigo César Alierta. Hoy Tubos Reunidos está en suspensión de pagos y Telefónica vale muchísimo menos que cuando él heredó estas acciones. Iberdrola y Repsol, sin embargo, han mantenido valoración. También salió, con grandes plusvalías, de todas las firmas participadas por IBV, una alianza de capital riesgo que BBVA tenía con Iberdrola y que había facilitado, sin ir más lejos, la expansión de la actual Gamesa.

En el lado positivo se suele mencionar la digitalización del banco, algo que se debería a la formación informática de FG. Es verdad que el BBVA ha comprado varias startups tecnológicas, la mayoría de las cuales hoy valen menos que cuando las adquirió, pero no consta que sus sistemas tecnológicos sean hoy mejores que los de sus competidores. La apuesta por el big data tampoco aporta nada relevante a la cuenta de resultados.

Finalmente, su última decisión es abandonar Bilbao, que se convierte en una mera sede regional. Llega al extremo de vender la torre donde estuvo su sede social, mientras concluía en Madrid una colosal ciudad financiera. Esta decisión fue política más que operativa, ya que en el intermedio ha perdido a muchos profesionales fieles. También hay que mencionar la fuerte reducción de sus aportaciones a la Hacienda Foral que realiza el BBVA, al pasarlas del 14% a solo un 4%:

¿Es verdad que el BBVA era más grande que el Santander cuando FG entró en el banco? Totalmente cierto. Cuando Francisco González asume la presidencia, el banco valía 44.222 millones de euros y lo deja en 2018 con una valoración de 30.945 millones. Su gran competidor, el Santander, al que entonces trataba de tú a tú, ha pasado en el mismo plazo de 43.835 millones a 64.053 millones. Sin embargo, en 22 años FG ha cobrado 250 millones de euros, frente a los 75 que ingresó Emilio Botín en el mismo plazo. Increíble pero cierto.

¿Dejó fuera a las elites de Neguri? Esto no es del todo cierto. Es verdad que FG apartó a todos los antiguos consejeros del BBV. Pero también es cierto que el Banco de España le impuso un consejero delegado que conocía al BBVA por dentro y que provenía de la Comercial de Deusto, José Ignacio Goirigolzarri. Aunque vive en Plentzia y no en Getxo sí era una persona de la máxima confianza de las elites de Neguri. Y su gestión ha sido notable, mientras le han dejado llevar el timón. También mantuvo en la empresa, más bien en su filial IBV, a Alfonso Basagoiti Zavala, que es de Neguri pero pertenece a la rama de los fundadores del Central Hispano (actual Santander).

¿Y Susana Rodríguez Vidarte y Román Knörr? Es cierto que FG nombró a dos consejeros de origen vasco, pero recurrió a personas que tuvieran plena aprobación por parte de Aznar, que exigió fidelidades “de sangre”. Por una parte, el ex presidente de Confebask Román Knörr, tío del hombre fuerte del PP vasco, Alfonso Alonso. Por otra, la decana de la Universidad Comercial de Deusto Susana Rodríguez Vidarte, sobrina del ex ministro y alcalde de Madrid Agustín Rodríguez Sahagún. No han hecho nada para evitar la huida del banco de Bilbao.

¿Cómo reaccionaron las elites de Neguri? Yo diría que con cierta inocencia, con la misma con la que perdieron el control del BBVA por una relativamente pequeña ilegalidad (mantener unas cuentas secretas en Jersey). Es verdad que 82 familias reunían teóricamente el 4,2% de las acciones, frente a las prácticamente 0 que tenía FG (hoy tiene cerca ddel 0,01% del banco). Pero también es cierto que no han sido capaces de reunir los apoyos necesarios para transformar este poder teórico en poder real. Solo consta un intento de motín, de la mano del constructor Luis del Rivero y con el apoyo de una parte del gobierno de Zapatero. FG ha reconocido haberse empleado a fondo para combatir este intento de toma de control que atribuía al Ejecutivo del PSOE.

81 familias de Neguri de las 82 herederas de los fundadores del BBVA se unen contra FG. ¿Quiénes son los díscolos? Es la pregunta que flota estos días por Neguri. Los rumores apuntan a que se trata de los Bergareche Busquet, enemistados con las diferentes ramas de los Ybarra que controlan el consejo de Vocento. Hay que recordar que Santiago Bergareche Busquet había sido director del Banco de Vizcaya en Madrid en los años ochenta, además de presidente de su participada Metrovacesa. Sin olvidar que los Bergareche fueron, junto a Jaime Castellanos, socios de Francisco González en una empresa que acabaría en manos de Consulnor.

Al margen de este rumor, yo tengo mi propia teoría y es que los díscolos son algunos de los hijos de Javier de Ybarra Bergé, ex consejero del Banco de Vizcaya secuestrado y asesinado por ETA en los setenta. Como es sabido, su familia recurrió a Emilio Ybarra para que el banco, que su padre Gabriel de Ybarra de la Revilla había cofundado en 1902, avalara el dinero que necesitaban para hacer frente al rescate y se encontró con su oposición. “Los secuestrados no avalan”, le respondieron. Tras el asesinato, dos de sus hijos, Javier y Borja de Ybarra Ybarra, decidieron cortar con la familia y vendieron inmediatamente sus acciones de la antigua Bilbao Editorial (hoy Vocento). Ese espíritu de venganza contra el resto de los Ybarra sigue latente.

Si apenas tenía acciones, ¿por qué se ha mantenido en el puesto? La gran habilidad de FG ha consistido no tanto en gestionar bien la entidad como en saber controlar bien a los grandes inversores, que son fundamentalmente fondos de inversión y que quieren tranquilidad más que ninguna otra cosa. Su experiencia anterior como propietario de una gestora de inversiones, FG Inversiones Bursátiles, le ha facilitado las cosas en este terreno.

¿Qué pinta el espía Villarejo en todo esto? Una empresa suya cobró a lo largo de varios años del BBVA cerca de 6 millones de euros. El banco ha reconocido los trabajos (de espionaje), que atribuye a encargos para obtener información de algunos deudores. El problema es que hay una serie de papeles del propio Villarejo en los que se reconoce que algunos trabajos habrían ido dirigidos a espiar a políticos y empresarios para evitar que tomen el control del banco. FG lo ha negado, pero una frase de estos documentos cita expresamente al “presi” como uno de los conocedores de lo que se estaba tejiendo.

El BBVA ha encargado un análisis profundo de todos los pagos a la empresa de Villarejo, aunque esta investigación ofrece dudas por la vinculación con FG tanto del actual presidente como de alguno de los encargados de realizarla. Por otra parte, dos de los “espiados”, Luis del Rivero y José Domingo de Ampuero, se han querellado contra el banco y contra su ex presidente, en una acción en la que también se ha personado como interesado el ex ministro socialista Miguel Sebastián.

¿Y qué tiene que ver el BBVA con la Torre Windsor? Una vez más, el hilo conductor es Villarejo y su más que presunta relación con FG. La planta 23 de la Torre Windsor albergaba las oficinas de Deloitte en España, donde se almacenaba el único ejemplar del documento de auditoría de la empresa de Francisco González, FG Inversiones Bursátiles. Se quemó con la torre y con él la única prueba que existía de las presuntas irregularidades contables que esta sociedad de valores había realizado antes de su venta a Merrill Lynch y que estaban siendo investigadas por la Fiscalía Anticorrupción.

No está muy claro de qué tipo de operaciones se trataba, aunque en el sector siempre se ha dicho que FG Inversiones Bursátiles vivía fundamentalmente de realizar operaciones para empresas públicas. Digamos que FG era el agente de bolsa del PP, lo que le permitía cierta flexibilidad a la hora de hinchar el volumen. Según algunos medios, las operaciones se parecían a las compraventas con empresas filiales y de testaferros que hacía Gowex para ocultar pérdidas. Sea como fuere, uno de los papeles de Villarejo da a entender que había recibido el encargo de eliminar los “rastros documentales de Deloitte”, labor que habría realizado con éxito. ¿Quemó la Torre Windson para ello? Teniendo en cuenta que el incendio se inició en la planta 21, esta teoría es verosímil.

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