Mistral sigue los pasos de Multiverse y se vuelca en la aplicación industrial de la IA

La francesa Mistral está siguiendo un camino similar al de la donostiarra Multiverse Computing: llevar la inteligencia artificial desde los modelos de propósito general hacia aplicaciones industriales concretas. La compañía ha abierto en Múnich un centro específicamente orientado a este mercado, donde trabajará con fabricantes como BMW y Siemens Energy y desarrollará modelos para resolver problemas de ingeniería.
La estrategia recuerda especialmente a la que lleva años desarrollando Multiverse. La empresa donostiarra asegura trabajar ya con más de un centenar de organizaciones y entre los clientes industriales que muestra figuran Bosch, Mercedes-Benz, Renault, Rolls-Royce, Danobat, Fagor, Copreci, CAF, Repsol, Iberdrola y Celsa. Su cartera se extiende además a sectores como banca, telecomunicaciones, aeroespacial y defensa.
Uno de los casos industriales más claros es Bosch. Multiverse comenzó a colaborar en 2022 con su fábrica de componentes electrónicos de Madrid para introducir algoritmos de optimización de inspiración cuántica en el gemelo digital de la planta. El objetivo era mejorar el control de calidad y la eficiencia de los procesos productivos, incluyendo el consumo de energía y la generación de residuos.

Mistral ha elegido ahora Múnich, uno de los mayores polos industriales europeos, para acelerar una estrategia parecida. Su nueva oficina contará con equipos especializados en Industrial AI y Physics AI, además de ingenieros que trabajarán directamente con las empresas clientes. La compañía francesa pretende así participar en el desarrollo de aplicaciones específicas y no limitarse a suministrar sus modelos.
Uno de los primeros ejemplos es BMW, con la que Mistral trabaja en simulaciones relacionadas con accidentes y otros problemas de ingeniería. También colabora con Siemens Energy y ha llegado a un acuerdo con la Universidad Técnica de Múnich para utilizar su túnel de viento y desarrollar gemelos digitales destinados a simulaciones aerodinámicas.
La parte más novedosa de esta estrategia procede de la adquisición en mayo de Emmi AI, una empresa especializada en aplicar inteligencia artificial a simulaciones físicas. La operación incorporó a Mistral más de 30 físicos, investigadores e ingenieros, especializados entre otros campos en dinámica de fluidos computacional, mecánica estructural y simulaciones multifísicas.
Estas simulaciones resultan fundamentales para la industria. Se utilizan para calcular cómo circula el aire alrededor de un automóvil, cómo se deforma una estructura durante un impacto o cómo se distribuye el calor dentro de una batería. El inconveniente es que resolver matemáticamente estos fenómenos puede requerir grandes cantidades de capacidad informática y muchas horas de cálculo.
Mistral quiere utilizar IA para obtener en segundos aproximaciones a cálculos que actualmente pueden requerir horas o días. Los métodos tradicionales continuarían siendo necesarios para validar resultados y resolver los problemas más complejos, pero los modelos permitirían probar muchas más alternativas durante las fases de diseño y desarrollo.
Las aplicaciones potenciales abarcan buena parte de la industria: aerodinámica y resistencia de vehículos, gestión térmica de baterías y motores; refrigeración de semiconductores; diseño de turbinas y sistemas energéticos; y desarrollo de bombas, compresores, intercambiadores de calor y otra maquinaria.
Mistral ya cita entre las compañías con las que trabaja en este ámbito a Airbus, ASML, BMW, Stellantis, Safran y Siemens Energy. Su estrategia consiste además en combinar los modelos físicos con modelos de lenguaje, agentes de IA y herramientas capaces de trabajar con documentación técnica, diseños CAD y resultados de simulaciones.
Es una evolución que guarda paralelismos con la seguida por Multiverse Computing desde Euskadi. La empresa donostiarra nació vinculada a la computación cuántica, pero su crecimiento reciente está cada vez más ligado a la aplicación de inteligencia artificial en grandes organizaciones y a la reducción del tamaño y coste computacional de los modelos mediante CompactifAI.
Las tecnologías de ambas empresas son diferentes. Mistral desarrolla grandes modelos de IA y ahora añade modelos especializados en fenómenos físicos, mientras Multiverse se ha especializado en comprimir modelos y reducir los recursos necesarios para ejecutarlos. Pero ambas están llegando a una conclusión similar: uno de los mercados más atractivos para la IA europea está dentro de las fábricas.
La elección de Múnich por Mistral refuerza esa lectura. Arthur Mensch, cofundador y consejero delegado de la compañía francesa, considera que algunos de los problemas que determinarán la próxima década de la IA industrial se están resolviendo precisamente en las plantas, instalaciones y centros de investigación alemanes.
Para Multiverse, situada en un territorio con una elevada concentración de empresas de automoción, máquina-herramienta, energía y fabricación avanzada, el planteamiento resulta especialmente familiar. Mistral parece haber llegado desde los grandes modelos de lenguaje al mismo lugar al que Multiverse está intentando llegar desde la computación cuántica y la compresión de modelos: convertir la industria europea en cliente de la nueva generación de inteligencia artificial.
