Lookiero prepara un ERE pese a recibir 7,2 millones de dinero público y alcanzar beneficios operativos
Lookiero Outfittery Group ha iniciado un proceso de reestructuración que afectará aproximadamente al 10% de su plantilla, según ha confirmado la propia empresa a Gananzia. La decisión llega apenas nueve meses después de anunciar una ronda de financiación de 17,2 millones de euros, de los que 7,2 millones procedían de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT), dependiente del Gobierno central. La compañía, con sede en Bilbao, reconoce que mantiene un ebitda positivo, pero justifica los despidos por las mejoras de productividad derivadas de la inteligencia artificial y las sinergias de la integración de Lookiero y Outfittery.
La reestructuración fue comunicada a los trabajadores el pasado 6 de octubre mediante una videollamada urgente dirigida por Oier Urrutia, según han explicado a Gananzia fuentes internas de la empresa. Estas fuentes aseguran que el expediente de regulación de empleo (ERE) podría afectar a entre el 35% y el 40% de los empleados de Lookiero Tech, la estructura que agrupa funciones como tecnología, producto, atención al cliente, marketing y compras.
La diferencia entre ambas cifras responde a su ámbito de aplicación. Mientras que la empresa habla del 10% del conjunto del grupo, las fuentes consultadas se refieren exclusivamente a Lookiero Tech. En una comunicación interna correspondiente a una reunión celebrada el 6 de octubre se estimaba que los afectados podrían representar alrededor del 30% de esta última plantilla, unas 50 personas, aunque se advertía de que la cifra todavía no era definitiva y estaba sujeta a negociación.
Lo llamativo es que la empresa reconoce su rentabilidad operativa positiva, pero considera que no puede mantener su actual estructura de costes. En un argumentario facilitado a los mandos antes del anuncio de la reestructuración, al que ha tenido acceso Gananzia, la compañía explica que, pese a haber adoptado medidas de eficiencia, no genera suficiente tesorería para atender sus obligaciones financieras. «A pesar de contar con un ebitda positivo, nos enfrentamos a una paradoja financiera: no generamos la caja suficiente para sostener la estructura actual y cumplir con las obligaciones financieras», señala el documento interno.
El texto distingue entre el ebitda, que mide el resultado antes de intereses, impuestos y amortizaciones, y la generación efectiva de caja, que también debe atender pagos de deuda, inversiones y otras necesidades financieras. Esta explicación introduce una cuestión que no había ocupado el primer plano de las comunicaciones públicas de Lookiero: la presión que sus compromisos financieros ejercen sobre su liquidez, incluso después de alcanzar resultados operativos positivos.
La compañía añade otro argumento para justificar el ajuste: «Las inversiones e integraciones desarrolladas en Inteligencia Artificial (IA) nos exigen eficientar la organización y adecuar el tamaño de los equipos a la nueva realidad de productividad tecnológica». En su respuesta oficial a Gananzia, Lookiero Outfittery Group insiste en esta explicación. «La adopción de inteligencia artificial está generando mejoras de productividad, nuevas capacidades y formas de trabajar a las que la organización necesita adaptarse. A ello se suman las sinergias derivadas de la integración de Lookiero y Outfittery», afirma.
Sin embargo, las fuentes internas consultadas cuestionan que la inteligencia artificial haya provocado hasta ahora la desaparición efectiva de puestos de trabajo. Consideran que se está utilizando como justificación del recorte, aunque esta interpretación no ha podido ser contrastada de manera independiente.
El expediente llega después de una importante operación de financiación anunciada en enero de 2026. Lookiero Outfittery Group comunicó entonces la captación de 17,2 millones de euros, con participación de la SETT, que aportó 7,2 millones de euros, y de Ekarpen, sociedad de inversión participada por instituciones y entidades financieras vascas.
La operación contó con respaldo institucional y fue anunciada por el ministro para la Transformación Digital, Óscar López. La empresa destacó entonces que había alcanzado un ebitda positivo en 2025 y se fijó el objetivo de superar los 100 millones de euros de facturación en 2026. Nueve meses después, el grupo mantiene que su rentabilidad continúa mejorando, pero ha decidido reducir su plantilla. «Esta adaptación busca consolidar ese progreso, reforzar su competitividad y avanzar hacia un crecimiento rentable y sostenible», sostiene en su respuesta a Gananzia.
La coincidencia entre la reciente entrada de financiación pública y el expediente de regulación de empleo plantea interrogantes sobre las condiciones de aquella operación. En particular, no consta por ahora qué compromisos de mantenimiento del empleo, si los hubo, asumió Lookiero ante la SETT y Ekarpen, ni si los fondos recibidos estaban vinculados a objetivos concretos de contratación o conservación de puestos de trabajo. Tampoco se conoce públicamente el calendario de desembolso de la financiación ni qué parte de los 17,2 millones anunciados había sido efectivamente aportada cuando se comunicó la reestructuración.
Las fuentes internas señalan que los representantes de los trabajadores han comenzado a reunirse con sus asesores jurídicos y que el proceso se encuentra todavía en fase de negociación. Una comunicación interna remitida a Gananzia refleja el malestar existente en la plantilla y recuerda que, en un anterior ERE, los trabajadores consiguieron condiciones de salida que consideraron satisfactorias gracias al asesoramiento de un despacho de abogados.
El grupo, surgido de la integración de la empresa bilbaína Lookiero con la alemana Outfittery, se enfrenta así a un ajuste laboral mientras trata de mejorar su generación de caja. La incógnita es hasta qué punto la reducción de plantilla responde a las mejoras de productividad que atribuye a la inteligencia artificial, a las duplicidades generadas por la fusión o a las necesidades financieras que reconoce en sus comunicaciones internas.
