La inteligencia artificial entra en la oficina de patentes: así está transformando la propiedad industrial

Hasta hace poco, la inteligencia artificial se utilizaba en el ámbito de las patentes casi exclusivamente para realizar búsquedas documentales. Hoy está penetrando en prácticamente todas las fases del proceso: desde la identificación de una invención patentable hasta la redacción de solicitudes, la respuesta a objeciones de las oficinas de patentes, la vigilancia tecnológica o el seguimiento de las carteras de propiedad industrial.


El resultado es un cambio profundo en un sector caracterizado tradicionalmente por un trabajo muy intensivo en conocimiento y documentación. Las herramientas de IA no sustituyen al agente de patentes, pero sí están reduciendo drásticamente el tiempo dedicado a tareas repetitivas y de análisis documental.

Del buscador al copiloto. La primera aplicación de la IA en este ámbito fue mejorar las búsquedas de «prior art», es decir, localizar patentes o publicaciones científicas que puedan afectar a la novedad de una invención.

Mientras que los buscadores tradicionales dependen en gran medida de palabras clave y clasificaciones técnicas, los nuevos modelos de IA comprenden el significado técnico de la invención y localizan documentos similares aunque utilicen terminología diferente. Esto resulta especialmente útil en sectores como la biotecnología, la electrónica o la inteligencia artificial, donde un mismo concepto puede describirse de múltiples maneras.

Pero el verdadero salto se ha producido con la llegada de los grandes modelos de lenguaje (LLM), capaces de asistir durante todo el ciclo de vida de una patente.

¿En qué ayuda la IA? Las nuevas plataformas especializadas ya permiten automatizar buena parte del trabajo cotidiano de un departamento de propiedad industrial:

  • Captura de invenciones. La IA entrevista al inventor, analiza documentación técnica y ayuda a estructurar la memoria descriptiva.
  • Redacción de solicitudes. Genera un primer borrador de la patente, incluyendo memoria, reivindicaciones, resumen y descripción técnica.
  • Búsquedas de patentabilidad. Analiza millones de patentes y artículos científicos para detectar posibles conflictos.
  • Análisis de libertad de operación (Freedom to Operate). Identifica patentes que podrían impedir la comercialización de un producto.
  • Respuesta a requerimientos de las oficinas de patentes. Propone argumentos técnicos y jurídicos frente a las objeciones del examinador.
  • Vigilancia tecnológica. Monitoriza continuamente nuevas solicitudes presentadas por competidores.
  • Gestión de carteras. Prioriza familias de patentes, detecta oportunidades de extensión internacional y ayuda a decidir qué títulos conviene mantener o abandonar.
  • Análisis competitivo. Identifica tendencias tecnológicas, empresas más activas y posibles espacios de innovación aún no protegidos.

En la práctica, la IA está actuando como un «copiloto» del agente de patentes más que como un sustituto.

Una de las startups más prometedoras es DeepIP. Fundada entre París y Nueva York, la compañía desarrolla una plataforma específicamente diseñada para abogados y agentes de propiedad industrial. A diferencia de ChatGPT o de otros asistentes generalistas, DeepIP está entrenada para trabajar con el formato y el lenguaje propios de las patentes.

La plataforma se integra directamente en Microsoft Word y acompaña al profesional durante todo el proceso: desde la elaboración inicial de la solicitud hasta la tramitación ante las oficinas de patentes, el análisis de carteras o incluso la preparación de litigios por infracción.

La empresa anunció este año que ya trabaja con más de 400 despachos especializados y departamentos corporativos de propiedad industrial repartidos en 25 jurisdicciones, entre ellos Philips, Dexcom o Greenberg Traurig. En marzo cerró una ronda de financiación que elevó el capital captado hasta los 40 millones de dólares.

DeepIP ya no está sola. Durante los dos últimos años ha aparecido un auténtico ecosistema de empresas especializadas. Entre las más destacadas figuran:

  • Patlytics, orientada tanto a despachos como a departamentos jurídicos corporativos.
  • Solve Intelligence, muy centrada en acelerar la elaboración de solicitudes.
  • Patentext, creada por antiguos profesionales del sector.
  • Fearn, que pretende acercar la preparación inicial de patentes directamente a los inventores.
  • Stilta, especializada en detectar posibles violaciones de derechos de propiedad industrial y automatizar el análisis comparativo entre productos y reivindicaciones.
  • Lighbringer, que facilita el trabajo de elaboración de solicitudes y la posterior gestión de la patente.

A ellas se suman grandes proveedores tradicionales de información tecnológica como Questel, PatSnap o Derwent, que también están incorporando modelos de IA a sus plataformas.

¿Desaparecerán los agentes de patentes? Todo apunta a que no. Las propias empresas del sector reconocen que la IA reduce muchas horas de trabajo administrativo, pero sigue siendo imprescindible la supervisión humana. Una reivindicación mal redactada puede hacer prácticamente inútil una patente, y decidir cuál debe ser exactamente el alcance de la protección continúa requiriendo experiencia jurídica y conocimiento técnico.

De hecho, uno de los principales debates actuales gira precisamente en torno a la responsabilidad profesional: hasta qué punto un abogado puede confiar en textos generados por IA y quién responde si una patente resulta finalmente defectuosa.

Para las empresas, especialmente las pymes tecnológicas, el impacto puede ser considerable. La reducción del tiempo necesario para preparar una solicitud, la automatización de las búsquedas y la vigilancia permanente sobre la actividad de los competidores pueden abaratar el acceso al sistema de patentes y permitir que departamentos de I+D relativamente pequeños gestionen carteras de propiedad industrial mucho más ambiciosas.

En un contexto en el que la innovación se acelera y la competencia tecnológica es global, la IA está empezando a convertirse en una herramienta tan importante para proteger una invención como lo fueron en su día las propias bases de datos de patentes.

StartupPaísEspecializaciónPrincipal función
DeepIPFrancia / EE.UU.Copiloto para agentes de patentesRedacción de solicitudes, respuesta a objeciones, gestión de carteras y litigios
PatlyticsEE.UU.IA para departamentos jurídicosAnálisis de patentes, litigios, licencias y vigilancia tecnológica
Solve IntelligenceReino UnidoAutomatización de solicitudesGeneración de borradores de patentes y búsqueda de arte previo
PatentextEE.UU.Redacción asistidaElaboración de solicitudes y análisis documental
FearnEE.UU.IA para inventoresConvierte la descripción de una invención en un primer borrador de patente
StiltaEE.UU.Litigios de patentesDetecta posibles infracciones y compara reivindicaciones con productos
PatSnapReino Unido / SingapurInteligencia tecnológicaVigilancia competitiva, análisis de innovación y búsquedas de patentes
QuestelFranciaGestión de propiedad intelectualPlataforma integral para grandes empresas y despachos, con IA incorporada

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