¿Es Thirty One el peor hostel de España?
Encontrar un alojamiento barato en Madrid es cada vez más complicado. Pero el precio puede tener contrapartidas. Hostel Thirty One, situado en el número 31 de la calle Juan Bautista de Toledo, en el distrito de Chamartín, se ha convertido en uno de los alojamientos con peores evaluaciones que se pueden encontrar en Booking entre los hostels españoles con un elevado número de clientes.
Su puntuación es llamativa: 4,4 sobre 10 a partir de más de 3.000 comentarios. Booking resume directamente la valoración de sus usuarios con una palabra: «Decepcionante». La limpieza obtiene un 5,3; el confort, un 5; las instalaciones, un 5,1; el personal, un 5,8; y la ubicación, un 6,4.
La valoración es todavía peor en Google: 2,2 sobre 5 con cerca de 400 reseñas. El resumen que realiza el propio buscador resulta revelador: el 100% de las opiniones que mencionan los baños y la seguridad son desfavorables; también lo son el 75% de las que hablan de limpieza y el 90% de las que se refieren al establecimiento en general.
¿Es entonces Thirty One el peor hostel de España? Gananzia ha realizado una búsqueda en Booking entre los hostels de las principales ciudades españolas, estableciendo un mínimo de 500 evaluaciones para evitar que unas pocas experiencias negativas distorsionen el resultado.
No hemos encontrado ninguno con más de 500 evaluaciones que tenga una puntuación inferior a Thirty One. El siguiente entre los localizados es Hostel Jirafa, también en Madrid, con un 4,8. Hay establecimientos con una nota todavía peor pero con menos comentarios. Central Station Hostel Barcelona, por ejemplo, ronda el 4 sobre 10, aunque no alcanza las 500 evaluaciones.
Por tanto, no es posible afirmar categóricamente que Thirty One sea el peor hostel de España —Booking no ofrece un ranking nacional completo ordenable desde la peor hasta la mejor puntuación—, pero sí es el peor valorado que Gananzia ha localizado entre los establecimientos con más de 500 evaluaciones de las principales ciudades españolas.
Y hay algo todavía más extraordinario: Thirty One no tiene 500 o 600 comentarios, sino más de 3.000. Mantener una puntuación de 4,4 con semejante volumen de evaluaciones convierte su caso en especialmente singular. Las experiencias narradas por algunos de sus huéspedes ayudan a entender la puntuación.
Una viajera colombiana que se alojó allí en junio de 2026 le otorgó un 3 sobre 10 y tituló su comentario de forma bastante explícita: «Busca otra opción». Describía muchas personas compartiendo espacios reducidos, escasa ventilación, un único baño que consideraba poco limpio, sábanas envejecidas y suciedad en el suelo. Su conclusión era que, aunque muchos viajeros lo eligen por su bajo precio, el ahorro no compensaba las condiciones que había encontrado. Lo único que valoró favorablemente fue la ubicación.
Otra huésped española, también en junio de 2026, le puso un 3 y relató una experiencia aún más desagradable. Aseguraba haber encontrado suciedad en alfombras, suelos y muebles y, sobre todo, fuertes olores en habitaciones y zonas comunes. La viajera sostenía además que las habitaciones estaban masificadas y que su litera resultaba complicada de utilizar por la disposición de la barandilla y la escalera. La impresión fue suficientemente mala como para que, según su relato, decidiera marcharse el mismo día de su llegada.
El hacinamiento aparece repetidamente en las opiniones. Una clienta que permaneció ocho noches en mayo de 2026 resumía el problema en tres elementos: demasiadas camas por habitación, mal olor y poca ventilación. «Mucha gente y poco espacio», señalaba. Curiosamente, distinguía las instalaciones del trato recibido y destacaba especialmente la amabilidad de uno de los trabajadores.
Otro cliente, alojado en abril, coincidía en los problemas de ventilación y añadía suciedad en los dormitorios. También consideraba la ubicación como el principal aspecto positivo. No son problemas exclusivamente recientes. En comentarios de 2023 aparecen huéspedes sorprendidos por descubrir que las camas tenían colchones hinchables.
Una viajera aseguraba haber estado en muchos hostels y no haberse encontrado nunca con algo semejante. Otro huésped mencionaba igualmente los colchones inflables y añadía que hacían ruido cada vez que alguien se movía. Entre las más de 3.000 evaluaciones también aparecen situaciones difícilmente previsibles para el propietario de cualquier alojamiento.
Una pareja española relató en enero de 2026 una noche particularmente surrealista. Según su comentario, dos huéspedes ebrios comenzaron a discutir mientras ellos intentaban dormir. Cuando el marido les pidió que guardaran silencio, uno respondió de una manera que la pareja describió con bastante detalle.
El huésped, según el testimonio, comenzó a tirarse pedos y a dedicárselos expresamente a la pareja, situándose además cerca de donde tenían la cabeza. La autora de la evaluación tuvo la precaución de aclarar que no culpaba al hostel del comportamiento de aquellos clientes. Pero añadió un detalle que sí afectaba a las instalaciones: cuando llegaron a sus camas encontraron restos de cacahuetes y tuvieron que limpiarlos antes de acostarse. Pese a todo ello, otorgó al establecimiento un aprobado, un 6 sobre 10.
Hay testimonios más preocupantes. En otra plataforma que reproduce evaluaciones de viajeros aparece un cliente que afirma que, después de registrarse y salir del establecimiento, regresó y encontró a otras personas durmiendo en las camas que les habían asignado. Según su versión, comunicaron el problema al personal pero no recibieron una alternativa y terminaron pasando la noche fuera. La evaluación fue de 1 sobre 10.
En Booking aparece igualmente una huésped que en abril de 2026 puntuó su estancia con un 1. Describía suciedad, ruido y un ambiente que no le inspiraba confianza. Su único aspecto positivo era precisamente la razón por la que muchos viajeros probablemente terminan escogiendo Thirty One: necesitaba estar temprano en Avenida de América y el hostel estaba muy cerca.
Sería injusto concluir que todos los huéspedes tienen una mala experiencia. Entre las miles de evaluaciones también hay numerosos sobresalientes. En enero de 2026, por ejemplo, una clienta otorgó un 10 sobre 10 y resumió su estancia con un «todo perfecto». Otros huéspedes valoran positivamente la ubicación, la libertad que proporciona el establecimiento, la posibilidad de dejar las maletas o el trato de determinados trabajadores.
Y las diferencias entre plataformas son considerables. Mientras Booking le otorga un 4,4 y Google ronda el 2,2 sobre 5, Expedia alcanza un 7 sobre 10 con más de 300 comentarios verificados. En esta última plataforma hay 131 clientes que le han concedido un 10, frente a 69 que lo han puntuado con un 2. Eso aconseja cierta prudencia antes de conceder oficialmente a Thirty One el título de «peor hostel de España».
Pero hay un dato difícil de soslayar: en nuestra búsqueda no hemos encontrado otro hostel español que combine una puntuación tan baja en Booking —4,4— con más de 3.000 evaluaciones. No se trata, por tanto, de diez clientes enfadados hundiendo la reputación de un pequeño establecimiento.
Y quizá sea precisamente eso lo más llamativo del caso Thirty One: pese a semejante historial de evaluaciones, sigue encontrando miles de viajeros dispuestos a alojarse allí. En una ciudad con los precios de Madrid, siempre hay mercado para una cama barata.
