El préstamo a la banca española es bueno para los emprendedores

Como estoy viendo correr tantos ríos de tinta, aunque sea digital, en contra del acuerdo firmado por el Eurogrupo para prestar a la banca española hasta 100.000 millones de euros, he creído conveniente explicar por qué, como emprendedor, me parece muy positivo. Es un tema politizado, pero mi opinión tiene muy poco que ver con cuestiones ideológicas y mucho con las empresariales, que creo deberían ser tenidas en cuenta si queremos crear empleo.


1. El préstamo no baja la reputación de España. Fundamentalmente, porque ya está tan abajo que es muy difícil hundirla más en el pozo. Ni la sube ni la baja. Al margen de cuestiones políticas, lo de menos es que sea o no un rescate. Lo importante es que lo necesitamos y nos va a ayudar.

2. El préstamo inyecta liquidez en el sistema a un coste reducido (tengo entendido que el 3%), porque quienes avalan son fundamentalmente Francia y Alemania, que tienen mucho más crédito que España. Evidentemente, sube nuestra deuda global, pero España tenía precisamente la ventaja de partir de una deuda sobre el PIB comparativamente baja, incluso inferior a la alemana.

3. Es cierto que ese dinero va dirigido fundamentalmente a cubrir las provisiones que la banca (casi todas las cajas de ahorros y algún banco privado, como el Popular) debe realizar para cubrir los riesgos de los préstamos concedidos a las empresas constructoras. Pero en cuanto hayan cubierto esos riesgos, el saneamiento les permitirá conceder préstamos a empresas y particulares. Es precisamente ese dinero el que vamos a poder captar las startups para crecer y crear empleo. Los 100.000 millones de euros cubren, en principio, todo lo necesario (40.000 millones de euros) y más, con lo que parece una cantidad lo suficientemente importante como para que el saneamiento sea esta vez real. Soy el primero que admite que este préstamo me va a ayudar a crear empleo.

4. Evidentemente, aunque Rajoy lo niegue, el préstamo tiene contraprestaciones. Estas serán sin duda un aumento de los impuestos (IVA, tasas por uso de Sanidad y algunas deducciones, como la de la compra de vivienda) y una reducción del gasto público (despido de funcionarios y paralización de infraestructuras como las líneas de AVE). También habrá que aumentar la productividad del país, lo que pasa por reducir los días festivos y seguir tocando algunos sueldos. Pero, como emprendedor, me parecen cambios necesarios. Las diferencias salariales entre la casta con contrato fijo y los jóvenes son absurdas. También es impotante empezar a tocar ahora las cargas sociales que soportamos las empresas, que son ridículamente elevadas.

5. El préstamo transmite confianza y estabilidad, algo fundamental para este país. En los últimos tiempos se estaba extendiendo una sensación de pesimismo que había llevado a mucha gente a llevarse su dinero fuera de España y a los emprendedores a plantearnos si no debíamos irnos con nuestros proyectos a otros lugares. De hecho, esto me parece con diferencia, lo más importante. Ahora, calmados los mercados, es el momento de empezar a contagiar optimismo y de animar a todo el mundo a convertirse en emprendedor.

6. Porque el provisionamiento de las deudas inmobiliarias y el consiguiente ajuste de precios, va a llevar a muchos bancos a sacar al mercado pisos y oficinas a un coste más bajo. Esto dinamizará el mercado y también reducirá los alquileres. También es bueno para las empresas, que podrán reducir sus costes inmobiliarios y tener empleados más contentos (con el mismo sueldo podrán comprar más).

7. Es cierto que este préstamo puede parecer un borrón y cuenta nueva con los bancos, sin que nadie pague por su mala gestión. Pero no tiene por qué serlo. Una cosa es un salvavidas para poder llegar a la orilla y otra es lo que suceda una vez alcanzada tierra firme. Es decir, que las responsabilidades se tendrán que aclarar, al margen del préstamo. Una cosa no quita a la otra.

8. El país necesita profundas restructuraciones estructurales y es cierto que el préstamo puede generar una sensación de tranquilidad y de que no hay que tocar nada. Precisamente, una vez más, creo que este crédito es bueno en cuanto proviene de Europa, donde hay países mucho más estrictos que el nuestro que no van a permitir, a partir de ahora, que se dilapide el dinero público. Europa nos hace un favor pero mañana nos lo va a cobrar con una extensión de las recetas calvinistas que tanta falta nos hacen.

9. Porque el préstamo no deja de ser una bajada de pantalones de los políticos. Han negociado bien, y eso hay que reconocerlo, pero evidentemente han tenido que pedir ayuda a papá pitufo. ¿Por qué es esto una buena noticia? Porque los políticos españoles no acostumbran a bajarse los pantalones y prefieren soluciones más populistas. Si esta vez lo han hecho, eso da una idea de que el préstamo es la mejor solución técnica, que no política.

10. Porque no nos quedaba otro remedio. La gente que vive de su sueldo encerrada en una oficina muchas veces no es consciente de la que está cayendo. Pero la situación es gravísima y no nos quedaba más remedio que hacer algo “explosivo” para ponernos, cuando menos, al nivel de los demás.

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