El aeropuerto de Loiu crece casi tres veces más que la media española y se beneficia de la ausencia de alta velocidad ferroviaria

El aeropuerto de Bilbao atraviesa uno de sus mejores momentos. Después de encadenar tres récords históricos de pasajeros, ha incrementado su tráfico un 10,9% durante los nueve primeros meses de 2026, frente al 4,1% del conjunto de los aeropuertos españoles. La competencia entre Vueling y Wizz Air promete acelerar todavía más este crecimiento, mientras que la falta de conexiones ferroviarias de alta velocidad permite a Loiu mantener una posición especialmente favorable en los desplazamientos con Madrid.

Entre enero y septiembre, el aeropuerto vizcaíno ha recibido 5,92 millones de pasajeros, según los datos oficiales de Aena. Son 583.609 más que en el mismo periodo del año anterior. La cifra supone que está creciendo a un ritmo 2,7 veces superior al promedio español y permite anticipar un nuevo récord anual, después de los 7,06 millones de viajeros registrados en 2025.

Lo más llamativo es la evolución del tráfico internacional. En septiembre, los pasajeros de vuelos con origen o destino fuera de España aumentaron un 23,1%, hasta superar los 393.000, mientras que los correspondientes a rutas nacionales apenas crecieron un 0,1%. El dinamismo de Loiu no procede, por tanto, de los enlaces tradicionales con Madrid y Barcelona, sino fundamentalmente de su creciente conectividad europea.

La mejor demostración de este atractivo es la batalla comercial entre Vueling y Wizz Air. La primera, que patrocina al Athletic Club y transporta aproximadamente a la mitad de los pasajeros del aeropuerto, ha anunciado un incremento cercano al 10% de sus operaciones durante la temporada de invierno. Una decisión que contrasta con su estrategia en el conjunto del mercado español, donde reducirá un 5,9% su capacidad internacional durante el último trimestre, según los datos de Cirium publicados por El Diario Vasco.

La compañía del grupo IAG ha incorporado nuevas conexiones con Turín, Venecia y Nápoles, mantendrá durante todo el año su ruta con Roma y aumentará la oferta hacia Milán. Además, prevé incorporar un octavo avión a su base de Bilbao durante la próxima primavera.

Su principal competidor será Wizz Air, que se ha convertido en uno de los grandes protagonistas de la expansión del transporte aéreo en España. La compañía húngara incrementará un 44% su capacidad internacional hacia el país durante el último trimestre del año, hasta alcanzar 1,98 millones de asientos. Las 605.620 plazas adicionales que ha programado equivalen a casi la mitad del crecimiento neto del conjunto del mercado.

Wizz Air ha elegido Bilbao para una expansión que incluye conexiones con Santiago de Compostela, Málaga, Valencia, Breslavia y Nápoles, además de las recientemente inauguradas con Turín y Venecia. La aerolínea espera terminar 2026 con 650.000 billetes vendidos en Loiu y aspira a duplicar esta cifra en 2027, según sus propias previsiones.

La rivalidad es especialmente intensa en los destinos italianos, donde ambas compañías están coincidiendo en varias rutas. Esta competencia ya está provocando ofertas desde 19 euros por trayecto, una situación favorable para los viajeros y que contrasta con la posición dominante que Vueling ha mantenido tradicionalmente en Bilbao.

La expansión no se limita a estas dos aerolíneas. Air France prevé incrementar un 6% la capacidad de su conexión con París y KLM un 19% la correspondiente a Ámsterdam, mediante la utilización de aviones de mayor tamaño en sus tres vuelos diarios desde Bilbao. En conjunto, Loiu ofrecerá 56 destinos durante la temporada invernal, cinco más que un año antes, con un incremento estimado de la capacidad cercano al 12%.

El crecimiento resulta todavía más significativo al comparar Bilbao con los aeropuertos de su entorno. Entre 2019, último ejercicio anterior a la pandemia, y 2025, Loiu ha pasado de 5,91 a 7,06 millones de pasajeros, un incremento del 19,6%. En el mismo periodo, Santander ha retrocedido un 9% y Biarritz alrededor de un 12%.

La evolución ha sido distinta en los otros dos aeropuertos vascos. Donostia ha pasado de 320.440 a 472.666 pasajeros, un crecimiento del 47,5%, mientras que Vitoria ha aumentado de 174.022 a algo más de 307.000, aproximadamente un 76%. Sin embargo, ambos siguen operando a una escala muy inferior a Bilbao.

Loiu ha pasado de concentrar el 68,3% al 71,7% del tráfico conjunto de los aeropuertos de Bilbao, Santander, Donostia, Vitoria y Biarritz. Este incremento de más de tres puntos porcentuales confirma su creciente peso como principal infraestructura aérea de una amplia zona del norte peninsular. Aunque las estadísticas no permiten demostrar que esté captando directamente pasajeros de los aeropuertos vecinos, sí muestran que está ampliando su ventaja respecto a ellos.

La creciente concentración del tráfico puede explicarse por la mayor variedad de destinos, frecuencias y compañías disponibles en Loiu. Un aeropuerto con más conexiones resulta atractivo para viajeros de territorios próximos, lo que a su vez proporciona a las aerolíneas una demanda potencial superior y facilita la apertura de nuevas rutas.

Hay, además, otra circunstancia que favorece al aeropuerto vizcaíno: la ausencia de conexiones ferroviarias de alta velocidad que permitan competir eficazmente con el avión en determinados desplazamientos nacionales. Mientras que ciudades como Valencia, Málaga o Alicante disponen desde hace años de enlaces rápidos con Madrid, Bilbao continúa dependiendo de servicios ferroviarios que requieren aproximadamente cinco horas para cubrir el recorrido.

La experiencia de otros territorios permite hacerse una idea de las consecuencias que puede tener esta situación. Tras la llegada del AVE a Málaga, a finales de 2007, el tráfico aéreo con Madrid sufrió un retroceso superior al 75% durante los años siguientes, aunque en aquella evolución también influyó la crisis económica. En Valencia, donde la alta velocidad comenzó a funcionar en 2010, el ferrocarril ya concentraba en 2019 aproximadamente el 88% de los viajeros que optaban por tren o avión para desplazarse a Madrid.

La posterior liberalización ferroviaria ha reforzado esta tendencia. Según la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), el tren domina actualmente los principales corredores de alta velocidad españoles. Incluso en Madrid-Barcelona, donde mantiene su cuota más baja, concentró el 83,1% de los viajeros que utilizaron alguno de los dos medios de transporte en 2025.

En Bilbao, por el contrario, el avión continúa disfrutando de una ventaja considerable en tiempo de desplazamiento. La conexión con Madrid ya concentraba aproximadamente el 14% del tráfico de Loiu en 2019, con unos 830.000 pasajeros anuales. Su importancia ilustra hasta qué punto el aeropuerto se beneficia de la debilidad de las alternativas ferroviarias.

La futura llegada de la alta velocidad a Euskadi podría modificar este equilibrio. Si el tren consigue ofrecer tiempos de viaje, frecuencias y precios competitivos, cabe esperar una transferencia de pasajeros desde el avión, como ha sucedido en otros corredores españoles. No obstante, la magnitud de ese desplazamiento dependerá de las características reales del servicio y de los pasajeros que utilizan Barajas como punto de conexión con otros destinos.

Esta posible pérdida de tráfico doméstico no tiene por qué comprometer el crecimiento del conjunto del aeropuerto. De hecho, la internacionalización de Loiu está reduciendo progresivamente su dependencia de las rutas españolas. En 2025, los viajeros internacionales aumentaron un 10,6%, mientras que los nacionales disminuyeron un 0,5%. La tendencia se ha intensificado durante 2026.

Tampoco todas las circunstancias son favorables. Volotea, que ha solicitado un preconcurso de acreedores, ha recortado algunas de sus conexiones desde Bilbao y cancelado vuelos previamente comercializados. Además, el encarecimiento del combustible y la incertidumbre económica están condicionando los planes de expansión de las compañías aéreas.

Pero estas dificultades no han impedido que otras aerolíneas aumenten su presencia en Loiu. Mientras Ryanair mantiene prácticamente estancada su capacidad internacional hacia España y el grupo IAG la reduce, Bilbao consigue atraer nuevas rutas incluso de compañías que están ajustando su oferta en otros mercados.

El resultado es un aeropuerto que no solo crece por encima de la media española, sino que también está reforzando su posición frente a sus vecinos y diversificando su oferta hacia destinos europeos. La ausencia de alta velocidad seguirá favoreciendo algunas de sus rutas nacionales hasta que Euskadi disponga de una alternativa ferroviaria competitiva. Entretanto, la creciente competencia entre aerolíneas y la expansión internacional están proporcionando a Loiu nuevos motores de crecimiento.

Aeropuertos españoles que más crecen en 2026:

Enero-septiembre de 2026 frente al mismo periodo de 2025. Aeropuertos con más de un millón de pasajeros acumulados, ordenados por crecimiento porcentual.

AeropuertoPasajeros 2026Variación
1. A Coruña1.079.353+12,4%
2. Bilbao5.925.796+10,9%
2. Asturias1.730.498+10,9%
4. Alicante-Elche16.867.055+10,1%
5. Sevilla7.825.254+9,4%
6. Valencia9.739.981+8,3%
7. Reus1.281.053+8,1%
8. Málaga22.129.948+6,6%
9. La Palma1.204.631+5,5%
10. Madrid-Barajas53.386.054+4,7%
11. Barcelona-El Prat45.593.367+4,4%
12. Ibiza8.041.125+3,0%
Total aeropuertos españoles257.214.868+4,1%

Fuente: Aena, estadísticas acumuladas hasta septiembre de 2026, datos provisionales.

Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *