Lourdes Moreno (Donostia, 1963) ha trabajado prácticamente toda su vida por cuenta ajena, incluyendo quince años en la City de Londres, hasta que un buen día decidió que
Mikel Meoki (Donostia, 1979) es uno de esos «telecos» que llevan la vena emprendedora desde siempre. Creó su primera startup al poco de terminar la carrera y ya
El de Roberto Vázquez (Portugalete, 1978) y Sandra Arteaga (Cádiz, 1982) es un ejemplo de libro de cómo están surgiendo nuevos negocios en Internet. En su caso, en
Azucena Hernández (Madrid, 1969) es una antigua periodista del motor reconvertida en emprendedora. Su proyecto, Eurocybcar, audita la ciberseguridad de un vehículo con diversas pruebas que recuerdan a
Sergio Chalbaud (Bilbao, 1971) trabajó en banca de inversión antes de cofundar Fintonic, una de las startups del sector fintech con mayor proyección en España. Por su conocimiento
Pedro Muñoz Baroja (Donostia, 1973) dirigía una empresa de automoción hasta que su interés por las startups le llevó a montar la primera aceleradora de Gipuzkoa, BerriUp. Y
Hella Meresz (Budapest, 1992) y Lara Aldalur (Elorrio, 1993) son dos de las fundadoras de Boxsr, una startup vizcaína que vende por Internet productos exclusivos de cosmética para
Asier Pereda (Donostia, 1981) aprendió, leyendo tutoriales online, a alquilar pisos a turistas por Internet antes de que existieran Airbnb o Booking. Y como la cosa funcionó bien,
Aletxu Echevarría (Bilbao, 1971) se curtió en la televisión, pero siempre desde la óptica digital. De ahí que un día decidiera crear su propia empresa en ambos ámbitos,