AIC paga 47.500 euros a una empresa china por mostrar su aerotaxi ante el lehendakari tras el fracaso del proyecto vasco de Tecnalia

El centro de innovación de automoción AIC, impulsado por la Diputación de Bizkaia, ha contratado por 47.500 euros a la empresa china EHang para realizar demostraciones de su aerotaxi eléctrico, uno de los vehículos exhibidos con motivo de su vigésimo aniversario, en un acto clausurado por el lehendakari, Imanol Pradales. La elección resulta llamativa porque Euskadi desarrolló hace unos años su propio aerotaxi a través de Tecnalia, un proyecto que aspiraba a movilizar decenas de millones de euros y que ha terminado con la insolvencia de la startup Crisalion.

El contrato adjudicado por AIC el pasado 10 de septiembre tiene por objeto la realización de «vuelos demostrativos eVTOL, formación asociada y soporte técnico a benchmark tecnológico». Su presupuesto inicial ascendía a 50.000 euros, sin IVA, y la adjudicación se produjo por 47.500 euros, con una rebaja del 5%. EHang Technologies, sociedad domiciliada en Madrid y vinculada al fabricante chino, fue la única empresa que presentó una oferta.

El contrato, tramitado mediante un procedimiento abierto supersimplificado, contempla un plazo de ejecución de un mes. Su alcance incluye, aparentemente, otras actividades además de la exhibición del aparato durante el aniversario de AIC. El aerotaxi elegido es el EHang 216, una aeronave eléctrica de despegue y aterrizaje vertical, conocida técnicamente como eVTOL, diseñada para transportar pasajeros sin necesidad de un piloto a bordo.

La compañía china es uno de los fabricantes que más han avanzado en este mercado y consiguió en 2023 la certificación de tipo de la versión EH216-S por parte de las autoridades aeronáuticas de su país. Su presencia en Amorebieta-Etxano contrasta con el destino del aerotaxi desarrollado por Tecnalia. En septiembre de 2021, el centro tecnológico vasco anunció que había conseguido una inversión privada de casi cinco millones de euros para impulsar un prototipo conocido internamente como Fly Free.

Su entonces director general, Jesús Valero, explicó a Gananzia que, si el primer producto mínimo viable demostraba su viabilidad, esperaba captar decenas de millones adicionales para convertirlo en una alternativa comercial a los aparatos que estaban desarrollando empresas como EHang, Lilium, Archer o Joby Aviation.

La principal diferencia tecnológica que Tecnalia atribuía a su prototipo era su sistema de navegación y estabilización, basado en una configuración de varios módulos de propulsión. El objetivo era comercializar un vehículo completo, aunque tampoco descartaba licenciar su tecnología a otros fabricantes.

El proyecto acabó canalizándose a través de Crisalion, una startup surgida del entorno de Tecnalia que intentó desarrollar y comercializar estos vehículos. Sin embargo, la empresa no consiguió alcanzar sus objetivos. Como desveló recientemente Gananzia, un juzgado de lo mercantil de Bilbao decretó su disolución tras declararla insolvente. La sociedad acumulaba un pasivo de 3,1 millones de euros frente a unos activos de apenas 675.000 euros.

Cinco años después del anuncio de aquella inversión inicial, el proyecto vasco ha acabado en liquidación mientras que su competidor chino ha logrado avanzar hacia la explotación comercial de sus aeronaves. EHang obtuvo en China nuevas autorizaciones de producción y operación durante 2024 y 2025, aunque estas certificaciones no equivalen a un permiso para prestar servicios comerciales de transporte de pasajeros en España.

No es, además, la primera ocasión en la que una iniciativa aeronáutica impulsada por Tecnalia acaba sin alcanzar los objetivos comerciales anunciados. En 2003 participó en la creación de Aerovisión Vehículos Aéreos, junto al emprendedor Arturo Turrillas y con el apoyo financiero de Talde y Gestión de Capital Riesgo del País Vasco. Aquel proyecto movilizó alrededor de cinco millones de euros para desarrollar drones y terminó desapareciendo. Uno de sus principales productos, el Fulmar, acabó en manos de la multinacional francesa Thales.

La presentación del vehículo chino tuvo lugar durante la celebración del vigésimo aniversario de AIC, celebrada el 16 de octubre en Amorebieta-Etxano con la asistencia de más de 200 profesionales y representantes institucionales. El lehendakari reivindicó en su intervención las capacidades industriales de Euskadi y las oportunidades que ofrece la transformación de la movilidad.

También destacó la trayectoria de AIC, una fundación promovida por la Diputación de Bizkaia cuyo patronato incluye a empresas como CIE Automotive, Gestamp, Tenneco, Pierburg y Teknia, además de varias instituciones públicas. La diputada general de Bizkaia y presidenta de AIC, Elixabete Etxanobe, defendió la necesidad de que en Euskadi se desarrollen tecnologías, se adopten decisiones industriales y se genere empleo cualificado.

La paradoja es que, después de dedicar recursos y años de investigación al desarrollo de un aerotaxi propio en Euskadi, una entidad impulsada por la Diputación de Bizkaia termine pagando 47.500 euros para realizar demostraciones y promocionar esta tecnología con un aparato diseñado y fabricado en China. El proyecto vasco no consiguió llegar al mercado, mientras que su competidor chino ha sido el elegido para exhibir ante el lehendakari el futuro de la movilidad aérea.

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