Todos los ciudadanos vascos deberían ser conscientes de que con su dinero se está subvencionando a la prensa de papel, por medio de continuos anuncios oficiales e incluso publirreportajes. Lo practican en Lakua, en las diputaciones y en muchos ayuntamientos y sociedades públicas. Pero uno de los casos más cantosos es el de la reciente entrevista, pagada, con el director de Administración y Gestión Económica de la Consejería de Educación, José Carlos Crespo Velasco.
No conozco a este hombre ni he visto el publirreportaje, insertado en los medios del Grupo Noticias, en principio no afines con el actual Gobierno. Así que desconozco qué contaba, qué tamaño tenían las fotos del hombre en cuestión y qué efecto pudo tener en la mejora de la educación vasca. Lo único que sé es que se ha pagado por él, porque lo reconoce el propio Gobierno en una respuesta parlamentaria.
Los publirreportajes tienen un enorme coste y cada día tienen menor impacto en la sociedad. Esto lo sabe cualquier profesional de la publicidad. Pero en cualquier caso, lo que me parece criticable es que la Administración recurra a este tipo de tácticas para llevar mensajes a la sociedad. Creo que los ciudadanos vascos son ya lo suficientemente maduros para no creerse lo que les cuentan en una entrevista pagada (si es que se la leyeron). Por tanto, mejor no malgastar el dinero en este tipo de comunicación.
Más aún teniendo en cuenta que la publicidad institucional se utiliza habitualmente como un método para subvencionar, encubiertamente, a los medios afines. Véase sin ir más lejos, lo que denuncia hoy Deia: que el Gobierno de Patxi López le ha excluido de los anuncios contratados en todos los diarios impresos vascos para conmemorar el Día Internacional del Euskera, que se celebra hoy mismo.
“La medida discriminatoria no tiene precedentes en la historia de la primera institución de Euskadi en su relación institucional con los medios de comunicación de su ámbito territorial, y se inserta en una estrategia más amplia de impedir el acceso a información pública y no dar oxígeno a un medio de comunicación que, desde la responsabilidad y su obligada función social de crítica y control de las instituciones públicas, les resulta incómodo”, añade el periódico.
Según Deia, el Gobierno ha contratado la publicidad con los rotativos El Correo, El Diario Vasco, Gara, Berria, los diarios comarcales en euskera Hitza, así como dos de las tres cabeceras del Grupo Noticias, Noticias de Gipuzkoa y Diario de Noticias de Álava. El País y El Mundo, con delegaciones en la CAV, tampoco publican el anuncio debido a que su difusión es estatal. Se ha hecho lo propio en sus ediciones digitales, excluyendo en este caso también a cyberEuskadi
El PNV ha planteado una pregunta sobre este tema en el Parlamento Vasco. Y no es la primera vez. Ya lo hizo en relación al patrocinio que la Consejería de Educación realiza de la iniciativa “Ni Kazetari” que ofrecen Diario Vasco y El Correo para alumnos de colegios de la CAV. En su respuesta, la consejera Isabel Celaá explicó que este concurso desarrolla los valores que quiere promover su departamento y que el soporte es el adecuado puesto que los dos periódicos son líderes en audiencia, según CIES, Eustat y Nielsen.
¿Qué se debería hacer? A mi juicio, eliminar completamente la publicidad de pago por parte de la Administración en medios de comunicación. ¿Por qué? Porque es obvio que es una forma de influir políticamente en lo que publican periódicos, revistas, televisiones, etc. ¿Y entonces qué debería hacer la Administración para hacer llegar sus mensajes a la sociedad? A mi juicio, pedir a los medios que inserten informaciones de forma gratuita, tal y como hacen por cierto la mayor parte de las ONG.
(Actualización 15.01.10) El coste total de la campaña de Ni Kazetari ha ascendido a 3 pagos de 8.620 euros por los siguientes conceptos:
- Campaña publicitaria de lanzamiento/convocatoria de la acción
- Reportajes/entrevistas explicativas de la acción
- Cobertura informativa de los actos de entrega de premios
- Presencia destacada en las digitales del grupo del micrositio
- Presencia de un megabanner del Gobierno Vasco en rotación
Eso quiere decir que el Gobierno Vasco ha pagado dinero para que un periodista acuda al acto de entrega de premios y realice una cobertura informativa. Este reconocimiento no deja en buen lugar a los medios que han aceptado un contrato en el que se cambia periodismo por dinero.
(Foto del blog Materiales y Recursos de Aula para el Ámbito Social y Lingüístico)


La medida discriminatoria sí tiene precedentes. el Gobierno vasco, cuando gobernaban José Antonio Ardanza, Juan María Atutxa y Joseba Arregi, ya emprendió un feroz boicot publicitario contra EGIN. De hecho, el propio Juan José Ibarretxe, siendo vicelehendakari, bordeó la prevaricación al negar a EGIN una campaña de publicidad después de que una sentencia ya le hubiera condenado por ello.
El PNV extendió aquel boicot a todas las diputaciones y ayuntamientos que controlaba, al igual que a las cajas de ahorro.
Tras el cierre de EGIN y el cambio de inquilino en Ajuria Enea, la situación no mejoro mucho en la relación entre GARA y Lakua. La mayoría de las consejerías jamás pusieron un módulo de publicidad en ese diario y el resto las racanearon cuanto pudieron.
Todavía hoy, instituciones en manos del PNV, como las tres diputaciones forales siguen sin mantener una relación publicitaria normalizada con el periódico, aunque la de Gipuzkoa pone algo más de publicidad. Yo encuentro anuncios en periódicos como El Mundo y El País que no veo en GARA.
Luego DEIA está probando la medicina que durante años otros recibieron. Y toda mi solidaridad para Deia, pero la medida SÍ TIENE PRECEDENTES.
Angel, es cierto eso que cuentas, pese a que, por parte de los partidos “constitucionalistas” y sus medios afines siempre se acusó al PNV de connivencia con el mundo radical.
Pero lo cierto es que gran parte del nacionalismo -sobre todo el institucional- estuvo muy en contra de la línea editorial del Egin (donde por cierto escribía Savater) que constituía un escándalo mayúsculo por su apoyo sin tapujos al terrorismo. Y por cierto, al terrorismo “de verdad”, cuando teníamos muertos casi todas las semanas y los disturbios callejeros ni se contabilizaban.
En aquellos años durísimos, el Egin era un panfleto desalmado y muchas grandes empresas -que no viene al caso citar- se publicitaban a página entera, lo que muchos considerábamos una forma de impuesto revolucionario. Afortunadamente, nuestras instituciones -en manos del PNV y luego también del PSE- estuvieron a la altura y recortaron su inversión publicitaria en diho órgano de propaganda etarra. Eran los tiempos del Pacto de Ajuria Enea, que luego el PP dinamitó cuando Mayor Oreja y Cia. comenzaron a emplear el terrorismo de ETA como arma electoral y de confrontación política, pero eso ya es otro cantar.
Pero de de lo que se queja hoy Del Moral, creo que no tiene nada que ver: no creo que se le niegue la inversión publicitaria a DEIA o a Cyber por sus conexiones con la banda terrorista.
sos-cialistas
José Antonio,
No estoy de acuerdo contigo. Creo que por mucho que ponga publicidad el Gobierno Vasco en Deia no creo que cambie su línea editorial.
Por cierto parece hay cosas que no han cambiado en 10 años,… (http://cybereuskadi.com/los-propietarios-de-webs-vascos-se-quejan-de-la-escasa-publicidad-local).
lo divertido es escuchar las explicaciones del vice-consejero de euskera a cuenta del olvido de Deia como periódico que ha recibido la publicidad institucional. las oyes y flipas. Dónde han encontrado a todos estos puestos políticos?