Vascos-andaluces

La compra de Ibermática por parte de la firma sevillana Ayesa sacó a la luz, en gran medida por intereses comerciales, a la enésima familia de origen vasco establecida en Andalucía. José Luis Manzanares Abasolo, el actual CEO de esta consultora andaluza, es hijo de la getxotarra Ana María Abasolo Galdos, que conoció a su marido, José Luis Manzanares Japón, el fundador de la compañía, mientras éste hacía la mili en Bilbao.


Dice la leyenda incluso que Manzanares padre empezó a dar clases de euskera con el fin de conquistar a su actual mujer. Es, en cualquier caso, una vasca relativamente recién llegada a Andalucía, porque los Aramburu, Oyarzabal, Orueta o Ybarra se asentaron allí durante el siglo XIX.

Antes incluso, en el siglo XVIII, llegaron muchos que tenían que abandonar el caserío por no ser el mayor de los hermanos y no poder por tanto heredar las tierras de la familia. No eran pocos los que hacían carrera en la administración, una labor que les llevaba preferentemente a Madrid, pero también a América y a Cádiz, que entonces era el puerto oficial de conexión con las Indias.

La ciudad está repleta de testimonios de estos vascos, tanto en los nombres de muchas calles como en la mismísima catedral, que tiene un rincón para una cofradía euskalduna. En Cádiz hubo incluso un «Colegio de Pilotos Vizcaínos» y una Banca Aramburu, precedente del Banco de Cádiz creada por José Antonio Aramburu Fernández, de padre guipuzcoano.

Sin olvidar a los cercanos astilleros, que fundaron los hermanos alaveses Juan, Miguel y José Vea Murguía y posteriormente adquirió Horacio Echevarrieta para fabricar submarinos. El empresario que también crearía Iberia residía en invierno en Málaga, en concreto en La Concepción, una mansión con un inmenso jardín hoy convertido en jardín botánico.

Esa finca había sido construida precisamente por Jorge Loring Oyarzabal, nieto del guipuzcoano Ignacio Antonio de Oyarzabal y Bun de Gauno, que se estableció en Málaga, donde creó una casa de comercio en el siglo XVIII. Los Oyarzabal, junto con los Loring, promovieron las principales industrias de esta ciudad andaluza, incluidas su banca, su siderurgia y su minería, que fueron anteriores a la vizcaína.

Otro descendiente de Oyarzabal es Isabel Oyarzabal Smith, periodista, escritora, actriz y diplomática recientemente reconocida como una de las primeras feministas españolas hasta el punto de tener una calle en su memoria en Madrid. Y relacionados con ellos hay que mencionar a los Orueta, descendientes de Domingo de Orueta Aguirre y Pilar de Aguirre Vea Murguía, que crean otra casa de comercio en Málaga e invierten en la industria de esta ciudad.

Volviendo a Cádiz hay que mencionar a los Uztariz, descendientes de los navarros Miguel Uztáriz y María Bertiz, que en 1772 fundan Uztáriz, San Ginés y Cía., sociedad compartida con los hermanos, Francisco Antonio y José Llano San Ginés, procedentes de Galdames (Bizkaia). Su objetivo: comerciar con América, donde ambas familias tenían intereses.

Algo similar haría el alavés Tomás Ruiz de Apodaca, que da nombre a una alameda gaditana. Todos ellos pertenecían a la misma cofradía, que operaba en la práctica como una especie de lobby de vascos presentes en Cádiz.

En Huelva se habían instalado los Zarandieta, un caso muy interesante porque este apellido se extinguió por completo de Euskadi. La primera referencia que existe es la de Manuel Zarandieta de las Hermias, un vecino de Castro Urdiales, localidad entonces integrada en Bizkaia, que se estableció a principios del siglo XVIII en Ayamonte (Huelva), presuntamente buscando atún. Supe de este caso por Julio Feo Zarandieta, el que fuera secretario general de la presidencia de Felipe González.

Hay que mencionar también a un navarro, el ingeniero agrónomo Norberto Goizueta Díaz (Peralta, 1889). Establecido en la Costa del Sol, en 1933 compra a la Azucarera Española una finca de 350 hectáreas en San Pedro de Alcántara por 505.000 pesetas (3.000 euros). Se trata de Guadalmina, que primero fue una mera explotación agrícola y con el tiempo se convertiría en lujosa urbanización de casas californianas con campo de golf y uno de los primeros hoteles de España.

Su hijo Fernando Goizueta Galbete proseguiría la labor. Su hermano Ricardo Goizueta Díaz participó en la urbanización de Los Remedios en Sevilla y fue socio de los Larios de Málaga, además de colaborar con el bando nacional durante la Guerra Civil junto a Juan March. Posteriormente sería socio de Nicolás Franco, hermano del Generalísimo, en Manufacturas Metálicas Madrileñas, empresa situada en Legazpi que quebraría en 1968.

Para terminar este repaso hay que hablar de los Ybarra, que dan nombre a una conocida empresa agroalimentaria. El primero fue José María Ybarra Gutiérrez de Caviedes, que nació en Bilbao en 1816 y se estableció en 1842 en Sevilla, donde gestionaba la naviera de su padre, inicialmente conocida como Compañía Vasco Andaluza de Transporte Marítimo y posteriormente como Ybarra Mier y Cía., y donde conoció a la que terminaría siendo su mujer, Dolores González Álvarez.

En la capital hispalense fundó una empresa de productos alimentarios, Casa Ybarra, que sus hijos rebautizarían como Hijos de Ybarra, conocida por sus aceites de oliva, mayonesas, vinagres, aceitunas y salsas, y llegó incluso a ser alcalde, además de primer conde de Ybarra. Es reconocido también por ser uno de los creadores de la Feria de Abril, que desde 1845 dura tres días. Entre sus descendientes figuran Enrique y Ramón Ybarra Valdenebro (bisnietos), propietarios de la multinacional City Sightseeing.

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