La startup bilbaína Weetbe ha sido declarada en concurso voluntario sin masa, con un pasivo de 117.157 euros. La startup había nacido en plena pandemia con una mascarilla
Antón Jauregui (Bilbao, 1989) estudió ADE en la UPV y, durante una estancia en Chile con una beca «global training», conoció las posibilidades del crowdfunding. Desde entonces siempre
Ignacio Santos (Bilbao, 1991) organizaba fiestas y eventos ya antes de estudiar ADE. Desde entonces no ha parado de emprender. Primero con Emerid, que mezcla tecnología y moda,
Xabi Borinaga (Vitoria-Gasteiz, 1981) es antes inventor que emprendedor y transmite continuamente esa pasión del que tiene un sueño. Emprendió por necesidad pero no económica sino la de
Patxi Echeveste (Hondarribia, 1979) estudió ingeniería industrial en Tecnun y emprendió casi inmediatamente en el ámbito de la energía solar. Tras el colapso de este sector, decidió volver
Alex Sánchez (Erandio, 1984) estudió Publicidad y Relaciones Públicas y trabajó en este mismo ámbito hasta que decidió emprender junto a su amigo Carlos Brea. Juntos crearon una
Iñaki Mendialdua (Bilbao, 1998) estudió Leinn y junto con otras dos ingenieros de la firma de automoción Walterpack, Itxaso Domingo y Marcos Fernández Alonso, ha puesto en marcha
Oihane Pardo (Donostia, 1986) trabajaba como arquitecta en China cuando decidió que quería regresar a su tierra y tratar de vivir de su creatividad. Y lo hizo a
Se habla mucho de crowdfunding, como si fuera el típico fenómeno importado de Silicon Valley. Pero por una vez, nosotros lo hicimos antes. El auténtico pionero de la