Miguel Ramos (Balmaseda, 1978) estudió informática y con apenas 25 años puso en marcha Comversa, una empresa pionera en el desarrollo para teléfonos móviles. Siendo mentor de Berriup
El ingeniero de telecomunicaciones Alberto Gómez (Barakaldo, 1975) trabajó en varias multinacionales de telefonía y redes hasta que hace año y medio decidió regresar a su tierra. Y
Sergio Gallastegui (Bilbao, 1997) es otro de esos alumnos de Leinn que nacieron para emprender, aunque su enfoque es más tecnológico que el de la mayor parte de
Iker Burguera (Legazpia, 1986) estudió ingeniería de telecomunicaciones y trabajó con redes y sistemas en BT y Ampo antes de convertirse en emprendedor. Conoció la realidad virtual y
¿Qué pinta Elkargi en el capital social de Guuk? Es la pregunta que ha corrido como la pólvora por los ambientes financieros vascos tras anunciarse que la sociedad
Jurdan Berrio (Donostia, 1982) es programador pero su startup opera en un ámbito que prácticamente nadie relaciona con la tecnología: la búsqueda de figurantes y actores. De hecho,
La startup donostiarra Twin&Chic ha cerrado una ronda de capital-riesgo de 156.000 euros con el fondo Easo Ventures, la aceleradora BerriUp y diversos business angels captados mediante crowdfunding.
La startup Appkideak, que diseñó un producto digital para localizar a los menores cuando se alejan de sus padres, ha desaparecido tras entrar en concurso de acreedores a
Pedro Muñoz Baroja (Donostia, 1973) dirigía una empresa de automoción hasta que su interés por las startups le llevó a montar la primera aceleradora de Gipuzkoa, BerriUp. Y
La pandemia del coronavirus va a impulsar, aún más si cabe, las inversiones en el sector de la biotecnología. Un ejemplo de esta tendencia lo marca la aceleradora