¿Se está comiendo Google Gemini a ChatGPT?

El legendario inversor Michael J. Burry, conocido por prever la crisis financiera de 2008, lanzó recientemente una advertencia impactante: comparó a OpenAI con Netscape, la otrora dominante empresa de navegadores web que fue superada y absorbida por Google en los albores de Internet. Según Burry, OpenAI —a pesar de haber recibido miles de millones en financiación— podría estar confrontando una trayectoria similar de declive frente a rivales más grandes y poderosos.

Esta analogía ha generado un intenso debate en el sector tecnológico, donde la comparación entre ChatGPT y Google Gemini se ha convertido en el centro de la narrativa sobre el futuro de la inteligencia artificial (IA).

La amenaza de Google Gemini. Una de las razones por las que el temor a un “efecto Netscape” gana tracción es la evolución y capacidades de los nuevos modelos de Google, particularmente Gemini 3 Pro, el más avanzado hasta la fecha de la familia Gemini. Según Google, este modelo está diseñado no solo para comprender texto e imágenes, sino para razonar visualmente, procesar documentos complejos y entender video de forma avanzada —capacidades que lo sitúan como una referencia en IA multimodal.

Analistas destacan que Gemini 3 ha superado a versiones anteriores de ChatGPT en varios benchmarks de rendimiento y que la integración del modelo en el enorme ecosistema de Google (Search, Android, Gmail, Workspace) ofrece una ventaja estratégica difícil de replicar para OpenAI.

Crecimiento de usuarios: ¿saturación vs. aceleración? En términos de uso, OpenAI sigue liderando ampliamente con cifras de cientos de millones de usuarios activos, acercándose a 900 millones de usuarios activos semanales. Sin embargo, los datos más recientes muestran que el ritmo de crecimiento de ChatGPT se ha ralentizado notablemente, con un aumento de solo 5–6% en usuarios activos mensuales en los últimos meses.

Al mismo tiempo, Google Gemini ha experimentado un crecimiento sustancial en sus cifras de usuarios activos, con incrementos de alrededor del 30% en el mismo periodo, impulsados por características populares como la generación de imágenes y la adopción de Nano Banana —su sistema de imagen multimodal que ha captado la atención de muchos usuarios.

Voces de la industria: ¿Google superará realmente a OpenAI? El debate no se limita a los números de usuarios. Geoffrey Hinton, uno de los padres de la IA moderna, sugirió públicamente que Google podría estar empezando a adelantar a OpenAI, subrayando la fuerza de los recursos de Alphabet y su enfoque de investigación en modelos más robustos y versátiles.

Desde dentro de OpenAI también se percibe la presión. A finales de 2025, el CEO Sam Altman declaró una especie de “alerta máxima” interna, conocida como Code Red, para redirigir esfuerzos de desarrollo hacia mejoras en personalización, velocidad y funcionalidades que puedan competir mejor con Gemini y otros rivales.

Un mercado más competitivo y fragmentado. Además de Google, otros competidores como Anthropic (con Claude) y startups especializadas han consolidado su presencia, diversificando el mercado de IA. La ralentización en la expansión de ChatGPT sugiere que el mercado puede estar entrando en una fase de madurez, donde la simple adopción masiva da paso a decisiones más basadas en funcionalidades específicas, integración y valor añadido. Esto contrasta con años anteriores, en los que OpenAI vio un crecimiento explosivo que lo convirtió en sinónimo de “IA” para muchos usuarios. Ahora, el panorama parece más competitivo: el liderazgo ya no está asegurado para nadie.

Conclusión: ¿está OpenAI perdiendo fuerza? La metáfora de Burry con Netscape encaja con cierta lógica contextual:

  • Crecimiento desacelerado de usuarios de ChatGPT frente al rápido avance de Gemini.
  • Recursos y ecosistema de Google con integración profunda, ofreciendo ventajas de distribución.
  • Adaptación y respuesta interna de OpenAI con nuevas versiones y estrategias de producto.
  • Opiniones de expertos que apuntan a una posible transición en las posiciones de liderazgo.

Sin embargo, es importante matizar: OpenAI no está desapareciendo, sino enfrentando una competencia más fuerte en un mercado de IA cada vez más dinámico. La historia de Netscape no garantiza un destino idéntico para OpenAI, pero sí sirve como advertencia sobre la fragilidad de una posición dominante frente a gigantes tecnológicos con recursos masivos y ventaja de ecosistema.

Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *