Necesitamos una estrategia vasca de aeropuertos

Es evidente que no tiene ningún sentido que la Comunidad Autónoma Vasca tenga tres aeropuertos, a los que habría que sumar el de Biarritz, que está a un paso de la muga. Alguno se debería cerrar y habría que trazar una estrategia a largo plazo para los que se mantengan.


Estas son mis dos propuestas:

  • Cerrar las terminales de Hondarribia y Loiu, las más limitadas a la hora de pensar en una posible expansión y también los que sufren más suspensiones y cancelaciones por cuestiones meteorológicas, y mantener las de Biarritz y Foronda mejorando sustancialmente las conexiones de transporte público hacia ellas. De esta manera, Vitoria-Gasteiz, que debería ser renombrado como «Airport of the Basque Country», se convertiría en el gran aeropuerto del norte con conexiones a toda Europa y alguna a América y Asia, con un hinterland de casi 6 millones de personas en un entorno de 200 kilómetros. Biarritz, como Santander y Noain, serían terminales secundarias de carácter más estival y muy orientadas al low cost.
  • Mantener todos los aeropuertos abiertos con una especialización para cada uno de ellos. Pese a sus evidentes limitaciones, Loiu se seguiría llevando la palma en cuanto a tráfico porque tiene más población en sus proximidades. Foronda, además de carga, tiene muchos boletos para especializarse, con tarifas inferiores, en líneas low cost, especialmente ahora que los autobuses Bilbao-Vitoria han establecido parada en la terminal. Es difícil justificar la existencia de Hondarribia y las administraciones vascas deberían trabajarse las relaciones con las de Iparralde para mejorar las conexiones de transporte público con Loiu.

    Tengo clarísimo que la opción ideal es la primera. A los que me dicen que Foronda está muy lejos de Bilbao les recuerdo que a la misma distancia está Munich de su aeropuerto, uno de los más importantes de Europa. Con la diferencia de que se puede ir en tren al centro de la ciudad, cosa que en Euskadi no es posible en ninguna de las terminales.

    La opción segunda es pragmática, porque con el lío institucional que se ha construido en Euskadi coordinar a todas las administraciones suele ser complicado. Además, observo que Volotea está caminando en esta línea con el establecimiento de vuelos de bajo coste entre Vitoria y Madrid y Barcelona, los destinos más demandados.

    De esta forma, el viajero vasco tiene dos opciones: las conexiones caras desde Loiu u Hondarribia y las low cost desde Foronda, a donde ahora se puede llegar en autobús. En Vitoria, además, se pueden ofrecer vuelos nocturnos, cosa que en Bilbao es imposible. Quizás si algún día se negocia que Aena ceda la gestión de uno de los aeropuertos (el lehendakari Pradales pidió que fuera el de Foronda), las administraciones vascas podrían incidir en esta línea.

    Pero antes de llegar a ese escenario sería importante tenerlo en cuenta a la hora de planificar el transporte público. No es normal, por ejemplo, que no se hayan planteado paradas del tren de alta velocidad en ningún aeropuerto vasco. La conexión del metro de Bilbao con Loiu es, por el momento, un simple proyecto.

    Y esto es tan importante en cualquier aeropuerto de categoría que a nadie le encaja esa pseudo-clasificación que todos los años coloca al de Bilbao supuestamente como uno de los mejores del mundo. A los que se creen ese ránking, incluidos los responsables de Bilbao Air, hay que recordarles que la empresa que lo elabora tiene un único objetivo, hacer ruido mediático (y en Bilbao lo consigue), y que es evidente que los resultados son tan poco creíbles que ni siquiera publica la base científica de los mismos.

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