Más claves de La Naval: los accionistas no se entienden y los trabajadores controlan el astillero

Decíamos recientemente que la clave de la quiebra de La Naval estaba en un desastroso control de costes, que hacía que fabricar un barco fuera más caro que lo que se iba a cobrar por él. Y ahora hay que ampliar la foto con dos datos también preocupantes: los accionistas llevan años a la gresca y, ante este vacío de poder, el control real del astillero lo ejercen actualmente los miembros del comité de empresa.

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