La caja lista

Antena 3 y Vía Digital acaban de anunciar la puesta en marcha de servicios interactivos en los receptores de televisión. De acuerdo con los planes del canal privado, desde la próxima semana, un grupo de 6.000 españoles podrán comprar entradas de cine, navegar por Internet, operar en la Bolsa y comprar libros sin salir de sus televisores. La clave: un pequeño aparato similar a un decodificador que unirá el televisor y la línea telefónica. Vía Digital utilizará el espacio que sobra en sus emisiones por satélite para que los anunciantes puedan incluir, a partir de enero, la posibilidad de navegar por información adicional sobre sus productos, algo que ya ofreció su competidor, Canal Satélite Digital, antes del verano. Los televidentes pudieron entonces recorrer, a su discreción, el interior de un coche o conocer datos adicionales sobre sus características técnicas sin salirse del anuncio.


“La televisión se está conviertiendo en una caja lista, que obedece a su dueño, como si fuera un ordenador”, explica Fran García, del área de Internet de Telecinco, otro canal que está perfilando una serie de servicios interactivos. Esta “revolución”, en palabras de García, es posible gracias a la televisión digital, una nueva tecnología que permite que receptores y ordenadores se entiendan en el mismo idioma. Utilizando ese lenguaje común, el televisor -o el decodificador que convierte lo digital a la tecnología tradicional- puede adaptar páginas web para que se vean en la pantalla y multiplicar por cinco el número de canales. Aunque todavía se desconoce la reacción del público ante estos nuevos servicios, los que sí han empezado a celebrar sus posibilidades son los publicistas.

“Con esta tecnología se consigue un número ilimitado de canales, lo que permite que los anunciantes concentren sus campañas en el público que más les interesa para sus productos. Los coches de alta cilindrada, por ejemplo, en los canales deportivos”, explica John Moroney, consultor de la firma británica Ovum.
También se abre una esperanza para las empresas que han invertido fuertes sumas de dinero en Internet pero que se enfrentan al escaso número de cibernautas. Con la televisión digital y sus servicios interactivos, la red puede conseguir esa masa de cibernautas que todavía se resisten a encender un PC. Y esa creciente audiencia es una de las razones que explican el inusitado interés comercial por Internet y por los servicios interactivos que acompañarán a la televisión digital.. “La televisión mejora mucho si el telespectador tiene la posibilidad de elegir la historia que quiere ver”, opinaba recientemente Mike Bloomberg, un empresario de la información electrónica para empresas, en el diario francés Le Monde.

Pero no todos están tan convencidos del rápido éxito de esta nueva tecnología. “El mercado de la televisión no cambiará de la noche a la mañana”, dice la consultora británica Datamonitor, que cree que el precio de televisores y decodificadores, aun subvencionados, seguirá siendo demasiado alto. “A estos avances fundamentalmente tecnológicos no tiene por qué seguirles necesariamente el mercado. Puede que introducir un PC en una televisión produzca unos servicios que el público no demande”, aventura un alto directivo de un canal de televisión español. “Hay que poner los pies en la tierra para evitar fiascos como el del “telepick” (un esbozo de televisión interactiva ensayado en España hace cuatro años)”, añade Fran García.

Y es que las empresas que intentan calcular lo que va a medir este futuro mercado no acaban de estar seguras sobre la disposición del público a invertir en un nuevo aparato y en suscripciones mensuales para los nuevos servicios y canales. Hay incluso una consultora que prevé que el ordenador triunfará en el norte de Europa, mientras que cerca del Mediterráneo será la televisión la que se imponga como medio digital. Según estos calculos, España será el país con mayor penetración de los decodificadores de televisión digital para el año 2002, por lo que la consultora PriceWaterhouse ha estimado que el negocio publicitario podría mover 1.500 millones de pesetas anuales en esa fecha.

Television digital terrestre
“La masa crítica que hace falta para que los servicios interactivos funcionen puede llegar con la televisión digital terrestre, que permitirá multiplicar por cinco el número de canales sin que dejen de ser gratuitos. Sólo hará falta comprar un decodificador”, aventura Fran García. Ante las buenas perspectivas, empresas clásicas del mundo de la televisión como Grundig, Sony o Philips están preparando su artillería de decodificadores e, incluso, de televisores preparados para la tecnología digital. Y se van a ver acompañadas por firmas del mundo de la informática, como Compaq, o de la telefonía móvil, como Nokia, que tampoco quieren perderse parte del pastel.

Microsoft es otra de las empresas que han invertido en este campo, aunque no en los aparatos en sí sino en los programas informáticos que permiten que los receptores funcionen como ordenadores. La “WebTV” del gigante de Gates, que utiliza un derivado simplificado del Windows de los PCs, compite con una filial de Oracle, la que abastece a Antena3, y con otras tres empresas americanas, Sun, Netscape y America Online, que han cerrado esta semana un acuerdo que incluye el desarrollo del “JavaTV”.

“Tenemos a un grupo de 200 personas tratando de aplicar la tecnología de Internet a la televisión”, explica José Luis Cabañero, responsable del área de Televisión Interactiva de Oracle en Europa. La capacidad para empezar a fabricar estos decodificadores ahora mismo y para adaptar el contenido de Internet a la televisión son, a juicio de este experto, las claves de esta guerra comercial. “Es importante que todo sea muy visual y dinámico, para evitar que la gente se aburra, y los servicios deben actualizarse en tiempo real”, prosigue Cabañero.

Entre esos nuevos servicios, los expertos coinciden en que los acontecimientos deportivos, los temas financieros, la pornografía y el tiempo serán los que más interés despierten. En Francia, uno de los países más avanzados en este área, la estrella es el tiempo aunque también se han ensayado el envío de estadísticas deportivas durante la celebración del Mundial de fútbol y los clasificados inmobiliarios. En EE.UU., los dos servicios más populares son las guías interactivas de programación televisiva y los informativos de la CNN en los que el telespectador puede escoger los vídeos que desea ver.

Un mando diferente
Otro aspecto que no ha escapado a las empresas que quieren participar en este mercado es el de los mandos a distancia y los teclados para comunicarse con el televisor. “La nueva generación de receptores tendrá la potencia de un ordenador Pentium pero no puede poner estar basado en el clásico teclado. Es necesario crear algo como el teléfono, con ocho teclas y una pantallita muy clara. Algo que sea más complicado que eso no funcionará”, advierte un empresario de aparatos electrónicos.

Los psicólogos también han querido poner su granito de arena y advierten que la conclusión final puede ser que los telespectadores prefieran que la televisión siga siendo una “caja tonta”. “Los usuarios de ordenadores siempre están a menos de un metro de la pantalla, lo que les lleva a querer interactuar, pero para ver la televisión hace falta una distancia muy superior”, recordaba recientemente un experto en el diario británico Financial Times.

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